París, Venecia

París, Venecia

por - Críticas, Otros
20 Ene, 2011 12:30 | comentarios

Los que siguen este blog desde antes saben que no tengo por costumbre hablar de cosas personales. O, al menos, de cosas personales que no estén ligadas al cine o a la música. Y en estos últimos días (desde el domingo), en los que no estoy trabajando ni viendo películas, seguir haciendo un diario contando […]

Los que siguen este blog desde antes saben que no tengo por costumbre hablar de cosas personales. O, al menos, de cosas personales que no estén ligadas al cine o a la música. Y en estos últimos días (desde el domingo), en los que no estoy trabajando ni viendo películas, seguir haciendo un diario contando con que amigos me encontré, que lugares visité y que comí, no me parece que tenga mucho sentido. Es un ejercicio que trato de evitar: no creo que le interese a nadie lo que hago a dejo de hacer durante mi tiempo libre.

Pero sí hay algunas cuestiones que me parecieron interesantes de compartir. Algunas las desarrollaré más adelante (cómo es que acá en París todavía sobrevive la industria discográfica, algunas reflexiones a las que me ha llevado debatir sobre SOMEWHERE, de Sofia Coppola, etc etc), mientras que otras las contaré brevemente ahora.

Una, cortita, es compartir un video que grabé en el minishow, el lunes, de Patti Smith en la Cité de la Musique, después de la presentación de la película PATTI SMITH: DREAM OF LIFE y de una sesión de preguntas y respuestas. En París, Patti está como en su casa y se pasa hablando de su fascinación por Rimbaud, Baudelaire y Verlaine para las delicias del público.

A mí lo que más me quedó de la charla –que la publicaré en algún momento– fue cuando dijo que “el rock  and roll era la ‘red social’ de los 60”. Esa idea de que la música era parte central de las vidas y lo que conectaba a la gente, más que la conexión por la conexión misma, me pareció que daba para ser explorada. Hoy la música sigue siendo parte de las “redes sociales”, pero de manera algo más marginal, desprovista de contexto, usada como “valor de intercambio”, de identificación.

Por lo pronto, les dejo al video que grabé desde la fila dos. El tema es MY BLAKEAN YEAR, del disco Trampin’, de 2004.

Otra de las cosas que hice aquí, el segundo motivo por el que vine además de ser jurado de myfrenchfilmfestival.com, fue para reunirme con parte del equipo de programación del Festival de Venecia. Si bien ya estaba hablado y oficializado desde antes, la reunión sirvió para confirmar que voy a trabajar para ellos como Delegado de América Latina y para ponerme al tanto de las distintas tareas, cuestiones y organización.

El asunto suena más que interesante y me entusiasma muchísimo. El festival es en agosto, pero el trabajo ya empezó, así que se viene un año bastante “movidito”, como quien diría. Me encantaría contarles más cosas de las que se hablaron allí, pero no puedo. Creo que lo que más me gusta de trabajar para este festival no es necesariamente la tarea en sí, sino la posibilidad de enterarme y escuchar las miles de historias que se tejen por detrás de estos eventos (historias de jurados, de invitados, de películas que cambiaron de forma, de sección y de festival, de desplantes, de choques, de lo que sea…) y como ya se sabe casi todo lo que va a pasar este año…

Veremos si lo que me dijeron es finalmente así, o no.