Festival de Cartagena: premios y cierre

Festival de Cartagena: premios y cierre

por - Críticas
04 Mar, 2011 01:35 | comentarios

Anoche terminó el Festival de Cartagena, con la entrega de premios, que se habían anunciado un día antes en conferencia de prensa. La ganadora según el jurado oficial encabezado por Arturo Ripstein fue POST MORTEM, de Pablo Larraín. Los realizadores peruanos Daniel y Diego Vega ganaron como mejores directores por OCTUBRE, mientras que la argentina […]

Anoche terminó el Festival de Cartagena, con la entrega de premios, que se habían anunciado un día antes en conferencia de prensa. La ganadora según el jurado oficial encabezado por Arturo Ripstein fue POST MORTEM, de Pablo Larraín. Los realizadores peruanos Daniel y Diego Vega ganaron como mejores directores por OCTUBRE, mientras que la argentina Natalia Smirnoff se llevó el premio al mejor guión por ROMPECABEZAS.

El jurado de FIPRESCI que presidí le dio su premio a LA VIDA UTIL, gran película del uruguayo Federico Veiroj que, demostrando ser la clase de filme con un público muy claro, ganó el premio de los críticos y de los cineclubistas colombianos. El filme de “Cote” Veiroj estará en la competencia del BAFICI.

Hubo otros premios, como el que recibió LA SOCIEDAD DEL SEMAFORO a mejor filme colombiano en la competencia local, el de PEQUEÑAS VOCES, también colombiana, como mejor filme documental, y los clásicos premios de Moviecity, de Cinecolor, etc, etc. En ese sentido, todos los festivales de cine de América Latina se parecen bastante.



Como experiencia personal, fue riquísima. El buen tino de la organización de sumar al jurado Fipresci a las actividades (o a la mayoría) del resto del jurado oficial, hizo que los miembros tengamos relación más constante con realizadores, productores y programadores, y eso nos permitió salir del habitual nicho de estar entre críticos permanentemente.

Las proyecciones tuvieron algunos inconvenientes pero en general fueron buenas, y si bien la cantidad de gente no se acerca a la de un BAFICI, para ser una ciudad relativamente chica y alejada de la capital, se veía a muchas personas, jóvenes especialmente, que se habían venido hasta aquí sólo para ver cine. El taller que di fue también prueba de eso.

Ya dije que la programación, si bien escueta, fue casi irreprochable. Y a eso debo agregar que la competencia tuvo un nivel más que digno. De las doce películas que nuestro jurado debió ver en la competición oficial, diría que más de la mitad son buenas o muy buenas, y que sólo dos, a lo sumo, estaban “fuera de lugar”.

En nuestro jurado, por ejemplo, aparecieron entre las candidatas, además de la ganadora, películas como POR TU CULPA, POST MORTEM, OCTUBRE, ROMPECABEZAS y TODOS TUS MUERTOS. Que un jurado analice y debata seis películas sobre doce es casi un milagro. En Berlín había dos posibles candidatas y punto, sobre 16.

De muchas de las películas que participaron ya hablé anteriormente, como las primeras cuatro citadas en el párrafo anterior. Ya todos saben que POR TU CULPA me encanta, que ROMPECABEZAS y OCTUBRE me parecen dos muy buenas películas, y que POST MORTEM, pese a su irreprochable solidez cinematográfica, es un tipo de propuesta supuestamente truculenta e intensa que camina por rumbos (la maldad inherente de todo ser humano, digamos…) que no me interesan demasiado.

De los que agregué aquí puedo decir que no me interesaron demasiado los tres filmes locales (KAREN LLORA EN UN BUS, TODOS TUS MUERTOS y LOS COLORES DE LA MONTAÑA), por diferentes motivos. El primero es un drama personal que no se escapa del lugar común si bien ofrece algún apunte interesante sobre la sociedad colombiana. El segundo es un corto estirado a un largo: un cuento mínimo que no debería haber superado los 30 minutos. Y el tercero es la típica película políticamente correcta y algo manipuladora sobre niños en peligro en la guerra entre paramilitares y guerrilla.

El brasileño RISCADO es un filme bastante menor, lo mismo que la coproducción española-argentina 18 COMIDAS; en la mexicana ASALTO AL CINE hay una digna película de 90 minutos metida adentro de otra interminable de más de dos horas, y no tengo nada bueno que decir de la chilena GATOS VIEJOS, el tipo de película con propuesta gritona y teatral que me hace sufrir a cada plano.

LA VIDA UTIL, en cambio, es maravillosa. La historia de la crisis económica de una Cinemateca con muchas similitudes a la uruguaya, mezclada con la vida personal de uno de sus encargados (el colega, amigo y gran actor que resultó Jorge Jellinek), filmada en blanco y negro y con ciertos momentos que parecen documentales, es encantadora, especialmente para todos los críticos, cinéfilos y gente del ambiente que seguramente se sentirá identificada con lo que allí sucede o conocerá personajes y ambientes similares. En la segunda parte de la película, en la que la situación cambia, Veiroj toma unos cuantos riesgos estéticos que son sorpresivos y muy interesantes como apuesta. Después de ACNE y esta película, “El Cote” Veiroj ya es claramente uno de los mejores cineastas uruguayos (porque no latinoamericanos) de la actualidad.

El resto del tiempo que tuve aquí lo dediqué a ver algunas películas por mi labor como delegado para América latina del Festival de Venecia –de eso, obviamente, no puedo contar nada aquí— y le hice una larga y muy jugosa entrevista a Olivier Assayas, que estuvo aquí.

Ya conté anteriormente el tema de las visitas, que no tengo entre las prioridades de un festival en tanto no sean relevantes a su programación, pero de cualquier manera aquí hubo varias, lo cual ayuda a la cobertura de prensa que, se sabe, siempre busca ese tipo de figuras (Willem Dafoe, por ejemplo) para sus notas. Además de Dafoe, estuvieron Carlos Reygadas, Carlos Cuarón, Ripstein, Nicolás Pereda, Natalia Smirnoff, Anahí Berneri, Guillermo Arriaga, Fernando Trueba, Luis Tosar, Federico Veiroj y varios otros más, un buen muestrario del cine iberoamericano actual.

Respecto al Taller de la Crítica, otra de las tareas en las que me involucré durante el festival, tengo la impresión de que salió bastante bien. Es difícil, para quien dio la clase, juzgar si fueron valiosos o no sus resultados, pero al menos por la presencia de la gente y por el interés en las conversaciones, charlas y debates, da la impresión de que el resultado fue positivo. Si alguno de los “alumnos” anda por aquí, se escuchan opiniones y comentarios.

Otros párrafos merecen la ciudad y la organización del festival. De lo primero sólo me queda por confirmar lo que todo el mundo supone respecto a Cartagena de Indias: el lugar es espectacular, bellísimo, por momentos corta la respiración. El centro histórico, sus callecitas, sus negocios, artesanos, sus vistas, sus islas, sus restaurantes: hay pocos lugares que lo tengan casi todo. Cartagena es uno de esos lugares. No todo es color de rosa, claro, pero ¿en donde lo es?

La organización estuvo a la altura de las circunstancias y aún más. Siempre en los festivales hay problemas y desajustes, pero todos fueron solucionados con voluntad, ganas y los recursos que los latinoamericanos siempre tenemos para resolver problemas de las maneras más improbables. En ese sentido, el gran Edgar (el coordinador de jurados, que sobrevivió a unas cuantas situaciones incómodas) merece todos mis aplausos desde acá. Y todos los demás también, desde los organizadores –empezando por Monika Wagenberg—hasta el último voluntario.

Un último párrafo va a modo de disculpas a los lectores por la imposibilidad de mantener más frecuentemente actualizado el blog. Problema principal: la Internet en el hotel dejaba bastante que desear y desaparecía por días enteros. Segundo problema: mi netbook está al borde de fallecer y la estoy usando en “modo a prueba de errores”. Ya combinar que funcionen ambas cosas era un milagro. Si a eso se le suman las horas que toma ver las películas, el tiempo que uno pasa afuera desconectado, la imposibilidad de hablar de los filmes cuando se es jurado y se supone que los que compiten pueden leer lo que uno escribe (en Berlín es distinto) y el resto de los compromisos laborales (seguir escribiendo notas y críticas para Clarín desde acá y la colaboración con la organización, a la distancia, de la Semana de la Crítica FIPRESCI, que comenzó ayer, entre otras cosas), complicó un poco la posibilidad de mantenerlos al día.

Desde Buenos Aires, adonde llego mañana por la mañana, las cosas volverán a la normalidad, calculo…