Las 5 críticas de la semana que no nos dejaron publicar en OtrosCines.com

Las 5 críticas de la semana que no nos dejaron publicar en OtrosCines.com

por - Críticas
12 Jul, 2012 10:09 | comentarios

Por Diego Batlle Nos hackearon el sitio para que nuestras críticas no estén online. Aquí pueden ver las de Valiente y Soledad y Larguirucho como deberían estar hoy en el sitio, gracias a la copia chaché de Google (cliquear en el título de la película). –Valiente, de Mark Andrews y Brenda Chapman –Soledad y Larguirucho, […]

Por Diego Batlle

Nos hackearon el sitio para que nuestras críticas no estén online. Aquí pueden ver las de Valiente y Soledad y Larguirucho como deberían estar hoy en el sitio, gracias a la copia chaché de Google (cliquear en el título de la película).

Valiente, de Mark Andrews y Brenda Chapman



Soledad y Larguirucho, de Manuel García Ferré.

 

A continuación, copiamos tres reseñas más de estrenos de este jueves 12/7:

Figuras de guerra (Qu’ils reposent en révolte (Des figures de guerre), Francia, 2010, 153’. )Dirección, guión, imagen, sonido y montaje: Sylvain George. Música original: Archie Shepp. Distribuidora: Zeta Films. . En la Sala Leopoldo Lugones del Teatro San Martín (Corrientes 1530), del jueves 12 al domingo 15, a las 21; y del martes 17 al domingo 22, a las 14.30 y 19. Calificación: 8 puntos

Cineasta pero también activista,  el francés Sylvain George se pasó más de tres años filmando (investigando, conviviendo con) el conflicto de los inmigrantes ilegales apostados en Calais, puerto de partida para su intento de ingresar como polizones en barcos o camiones en Gran Bretaña. Africanos, asiáticos y europeos del este (varios están a punto de ser deportados a países como Afganistán, Nigeria, Turquía y Serbia) son apoyados por decenas de militantes europeos contra la violencia represiva de la gendarmería francesa.

La primera parte del film -más lírica y reposada- muestra la cotidianeidad de los migrantes, que viven en condiciones infrahumanas y se someten a todo tipo de situaciones indignas. La segunda, mucho más tensa, describe los choques con la policía del por entonces mandatario Nicolas Sarkozy. En blanco y negro, combinando belleza y horror, ternura y dolor, George consigue un documental -de una ética y un rigor inobjetables- que da visibilidad a los que generalmente no tienen voz, imagen… ni derechos. Ganadora de la Competencia Internacional del BAFICI 2011, llega en una versión de «apenas» 153 minutos contra los 175 de la que se dio en el festival porteño.

 

Arrieros (Chile-Argentina/2010). Guión y dirección: Juan Baldana. Música: Sergio Vainikoff. Edición: Juan Baldana, Claudia Averbuj y Hernán Walter. Sonido: Sergio Cabrera. Distribuidora: 3C Films Group. Duración: 84 minutos. Apta para todo público . Calificación: 6,5 puntos

A esta altura ya todo un experto en el documental antropológico / contemplativo / observacional, Baldana continúa luego de la notable Soy Huao su exploración de comunidades poco conocidas (y perdidas en la geografía y en el tiempo)  con esta mirada a los usos y costumbres de unos arrieros chilenos que viven en carpas y casas de chapa en el Cajón del Maipo.

La cámara siempre atenta y jamás intrusiva de Baldana permite confrontar tradición y modernidad (si no fuera por las camionetas y otros elementos actuales uno podría pensar en un relato del siglo pasado) con toda la crudeza de una actividad que incluye el constante descuartizamiento de animales y con la sensibilidad de la transmisión de un oficio de generación en generación.

En esta suerte de Sweetgrass sudamericana, la única presencia externa dentro del universo cerrado y autosuficiente es la de unos turistas extranjeros que llegan a sacar fotos «pintorescas». La falta de énfasis y subrayados es -a la vez- el principal mérito y la mayor «condena» de un registro que, por momentos, resulta un poco «monocorde», pero que igual no deja de ser fascinante.

 

Plan perfecto (Friends with Kids, Estados Unidos/2012). Guión y dirección: Jennifer Westfeldt. Fotografía: William Rexer. Música: Marcelo Zarvos. Edición: Tara Timpone. Diseño de producción: Ray Kluga. Elenco: Adam Scott, Jennifer Westfeldt, Jon Hamm, Kristen Wiig, Maya Rudolph, Chris O’Dowd, Megan Fox, Edward Burns. Distribuidora: Alfa Films. Duración: 107 minutos. Apta para mayores de 16 años. Salas: 10. Calificación: 6 puntos

Esta ópera prima de la reconocida actriz y guionista Jennifer Westfeldt aborda en clave de comedia (al menos en su primera parte) y en sus múltiples matices el tema de la paternidad/maternidad.

A mitad de camino entre la acidez de cierto cine independiente norteamericano y el desenfado de la sitcom televisiva, Plan perfecto apuesta al imperio del diálogo, por momento inteligente y provocativo, casi siempre ingenioso, aunque también algo abrumador, agotador. En este aspecto, es incuestionable la capacidad de Westfeldt para la escritura de cada una de las líneas y de sus posteriores remates, así como la de su dream team actoral (ella se reserva uno de los papeles protagónicos) a la hora de la dicción, la entonación y la convicción (siempre a la velocidad de la luz) de cada frase. En toda esta “ingeniería” verbal hay mucho de talento, de sólidos recursos interpretativos, pero también -a nivel autoral- bastante de regodeo y de ostentación.

El film narra la historia de tres parejas de amigos que viven entre Manhattan y Brooklyn. Ben y Missy (Jon Hamm, pareja de la directora en la vida real, y Kristen Wiig) son el ejemplo del matrimonio con la pasión menguante y el reproche creciente por el desgaste propio del paso del tiempo; mientras que Leslie y Alex (Maya Rudolph y Chris O’Dowd) son aquellos que pierden la simpatía y la gracia por los rigores de la crianza.

Como contracara aparecen Jason y Julie (Adam Scott y la propia Westfeldt), que son mejores amigos desde la universidad y vecinos del mismo edificio. Ya en sus treintaypico, deciden tener un hijo juntos, pero sin mantener una relación afectiva “normal”. En un principio, como indica el título en castellano, el plan es perfecto y, mientras comparten con responsabilidad y eficacia el cuidado de su bebe, inician sendos romances (él, con una seductora bailarina interpretada por Megan Fox; ella, con un sensible padre divorciado que encarna Edward Burns).

A esta altura, el film ya empieza a manotear estereotipos y lugares comunes, extraña la audacia, el delirio de la reciente Damas en guerra (buena parte del elenco es el mismo) y abandona ya casi por completo la comedia para ponerse “emotiva” e “importante”. No es una buena decisión porque deja de lado su costado más irónico para apelar a una resolución convencional y condescendiente. Una pena.

(Esta crítica fue publicada previamente en el diario La Nación)