Streaming: crítica de «The Edge of Democracy», de Petra Costa (Netflix)

Streaming: crítica de «The Edge of Democracy», de Petra Costa (Netflix)

por - cine, Críticas, Streaming
07 Feb, 2020 10:06 | Sin comentarios

El documental brasileño nominado al Oscar se centra en los caóticos cambios políticos que tuvieron lugar en ese país en la última década en relación con la historia de Brasil y con la vinculada saga personal de la familia de la realizadora. En Netflix.

Nominada al Oscar al mejor documental, esta producción brasileña volvió a cobrar notoriedad en las últimas semanas cuando el gobierno del presidente Jair Bolsonaro salió a hacer una pública campaña en contra de este film que, si bien no se centra en su figura, no lo deja demasiado bien parado. Quizás las repercusiones de ese burdo escarnio público le sirvan a THE EDGE OF DEMOCRACY para tener más chances en una competencia en la que no es claramente la favorita.

La película de Costa combina, en paralelo, la historia familiar de la realizadora en relación con la historia de Brasil haciendo eje en todos los procesos que llevaron al impeachment de Dilma Rousseff, la cárcel de Lula, la subida al poder de Michael Temer y la victoria en las elecciones de Bolsonaro. Miembro de una de las familias poderosas de Brasil –sus antepasados tienen una constructora, empresa que fue clave en la construcción de Brasilia, entre muchos otros emprendimientos–, la directora es parte de una rama de la familia que podríamos considerar «díscola», ya que sus padres fueron militantes de izquierda en los años ’70 en la misma época que Dilma. Petra heredó, si se quiere, esa mirada del mundo y se ubica en las antípodas del pensamiento político de su familia extendida, que ha apoyado golpes militares, el impeachment y, se podrán imaginar, votaron también a Bolsonaro.

Con un enorme acceso a los centros de poder en Brasilia, Costa trata de contextualizar –la película tiene su voz en off organizando el relato– lo que empezó a suceder a mediados de la década pasada en el país vecino. Habla de manera un tanto didáctica, pero que quizás sea útil para los que saben muy poco del tema, de la larga dictadura militar, de la vuelta a la democracia, del ascenso de Lula al poder tras perder varias elecciones y de sus gobiernos que hicieron salir de la pobreza a millones de personas pero que, dice, fueron menos «confrontativos» con los poderes del país de lo que se podía suponer por el pasado de militancia sindical del ex presidente.


Con entrevistas a Lula, Dilma, ministros, senadores, jueces, el propio Bolsonaro, THE EDGE OF DEMOCRACY se centrará luego en la presidencia de Dilma, que pasó de ser exitosa y popular a verse enredada en algunos dislates económicos y reclamos masivos, que fueron generando la grieta cada vez más grande que se abrió en el país. Con los enormes escándalos de corrupción de por medio (el llamado lava jato y su saga de coimas institucionalizadas), Costa llegará al impeachment en sí, una historia que ya se contó en varios documentales (como el excelente O PROCESSO, entre otros) y que la directora sintetiza y muestra, casi, como una suerte de locura futbolística de pasiones, gritos, peleas y desmanes. A eso lo seguirá la persecución a Lula, su «juicio» y encarcelamiento, hasta llegar a las últimas elecciones, incluyendo en el medio –casi como en una película de suspenso norteamericana de los ’70– a los secretos llamados telefónicos y otros detalles que dejan muy en claro la operatoria armada allí para sacarse de encima a ambos.

Lo que logra hacer Costa es sintetizar no solo los distintos hilos narrativos del presente sino contextualizarlos, por un lado, en torno a su propia historia personal (no es la única, Brasil está tan dividido aún dentro de muchas familias como la Argentina) y, por otro, en relación a un país que también vive permanentemente enredado en tramas de poder, corrupción, política y manipulaciones de la justicia que se mantienen casi sin cambios durante siglos. Costa, obviamente, es brutalmente crítica con todo el espectro político/empresarial que se llevó puesto al PT, pero no ahorra críticas ni a Lula ni a Dilma y mucho menos a los políticos de ese partido que no supieron escapar a las garras de esa misma mecánica corrupta. Una película que, con sus diferencias específicas, nos toca demasiado de cerca. Y no solo geográficamente.