Pasó por el festival la versión restaurada de la “película maldita” del actor y director de “Easy Rider”, un fascinante y caótico meta-western filmado en Perú, producto de un rodaje complicado y extraño que se refleja en la propia ficción. Una crítica a la mirada de Hollywood sobre el Tercer Mundo en un estilo formalmente desquiciado. Un objeto único y curioso de una época extinguida del cine norteamericano.