Series: crítica de «Hacks: Temporada 2/Episodios 1-2», de de Lucía Aniello, Paul W. Downs y Jen Statsky (HBO Max)

Series: crítica de «Hacks: Temporada 2/Episodios 1-2», de de Lucía Aniello, Paul W. Downs y Jen Statsky (HBO Max)

Comenzó la segunda temporada de una de las series que fueron revelación el año pasado, centrada en la relación entre una veterana comediante y una joven guionista que la asiste en su trabajo. Con Jean Smart y Hannah Einbinder.


Una de las revelaciones del año pasado –y la serie que le dio a Jean Smart el espacio exacto que precisaba para su lucimiento después de mucho tiempo y, claro, otro Emmy–, HACKS regresa con una segunda temporada que continúa exactamente donde terminó la primera y en la que, por motivos que ya se imaginarán ligados a ese final, la relación entre las dos protagonistas se ha vuelto a tensar como al principio.

Una de las dificultades de la televisión serializada en relación al cine es que los arcos narrativos de los personajes son más enredados y no pueden ser tan lineales. En el cine, una relación nace complicada y a través de una serie de pruebas y tribulaciones, mejora o se consolida. En una temporada de una serie eso puede pasar también, pero si en la siguiente la relación continúa consolidada ya no hay mucho lugar para el que ir. Y es por eso que volver al principio, aunque en un contexto muy distinto y desde otros lugares, es lo mejor que pueden hacer los creadores de esta divertida comedia.

Si no vieron la primera temporada pasen de largo los siguientes dos párrafos. Al final de ella, las dos mujeres –la joven guionista y la veterana estrella de la comedia– parecían haber resuelto la mayoría de sus inconvenientes aunque había una espada de Damocles colgando: un email difamatorio que Ava (Hannah Einbinder) había enviado a una productora de TV contando horribles anécdotas de Deborah (Smart) y que ellos prometieron usar en su serie.


Al comenzar la segunda temporada Deborah quiere seguir probando material nuevo y más personal en clubes chicos y en giras por el país, ya abandonando del todo el gran escenario de Las Vegas. Y decide llevar a Ava a una gira bajo perfil, en auto, por las rutas del país. Todo parece ir bien, pero en paralelo Ava trata de encontrar una forma de evitar que ese email se haga público a través del guión de esa serie. Para eso la ayuda el agente de ambas, Jimmy (Paul W. Downs), que en paralelo lidia con sus problemas persistentes con su «acomodada» (y disparatada) asistente personal. Pero los esfuerzos no llegan a buen puerto y los problemas recomienzan.

Esto es apenas el principio de una temporada que será corta (de solo ocho episodios) y que da la impresión que mantendrá el mismo nivel que la anterior. La química entre ambas funciona a la perfección, la idea de verlas recorrer lugares curiosos del interior del país suena fantástica (ya en el episodio dos hay unos encuentros muy graciosos) y la serie también le está dando también más espacio a personajes secundarios muy efectivos como la hija de Deborah (Kaitlin Olson), su marido luchador y los siempre peculiares asistentes de la Sra. Vance.

Y si bien el asunto del «email» en cuestión dejará de ser en un momento relevante, lo que se dice ahí sí afectará a la relación, pero quizás no en el sentido que se imaginan. Obvio que las distancia de entrada, pero las verdades que se dicen en ese texto (crueles, pero que en su momento lo fueron) impactan a Deborah. La diva, de todos modos, devuelve el daño como mejor sabe. Por un lado, explicándole a Ava algo bastante cierto: que es bastante más parecida a ella de lo que la chica supone. Y por otro, bueno, ya verán…

Con apenas dos episodios, HACKS ya promete ser otra de las grandes series de una temporada en la que se han estrenado muchos productos más que interesantes en unos pocos meses. Claro, es la época en la que se estrenan las series que se candidatean a los Emmy por lo que quizás el nivel no se mantenga así el resto del año. Pero sin dudas que son meses de muy buena televisión. O como se le diga ahora a eso que solíamos llamar TV.