Series: reseña de «Better Call Saul – Temporada 6/Episodio 6», de Vince Gilligan y Peter Gould (Netflix)

Series: reseña de «Better Call Saul – Temporada 6/Episodio 6», de Vince Gilligan y Peter Gould (Netflix)

Kim va mostrando su talento para el engaño y el riesgo mientras la situación se va tensando en el anteúltimo episodio de esta temporada de la serie.


No me malentiendan. Amo BETTER CALL SAUL. Soy de los que creen que es aún mejor que BREAKING BAD. Pero debo admitir que cayó en la trampa de las últimas temporadas dobles y está estirando a 13 episodios algo que podría manejarse muy bien en diez, generando que esta sexta temporada (o primera mitad de la sexta) se sienta un poco falta de fuerza, como si cada uno de sus episodios de menos de 45 minutos fueran en realidad medios episodios.

Estos últimos tres fueron así. Tienen muchos momentos notables, pero triplican algo que podría resolverse un poco más rápidamente. Es cierto que la serie está en sus detalles, pero no están siendo suficientes en este momento. Es que ya conocemos, además, muchos de ellos y lamentablemente para los que nos gustan esos tiempos dedicados a conocer más a los personajes es el momento de empezar a dejarlos un poco de lado e «ir a los bifes».

En ese episodio eso sucede, pero no lo suficiente para ser el anteúltimo de una (media) temporada. Hay un poco de Lalo Salamanca avanzando más sobre sus futuras víctimas pero todavía en Alemania, hay un muy lindo momento de Mike con su nieta y familia, una rara muestra de Hamlin con su distante esposa, el crecimiento importante de la oficina de Saul (y sus raros clientes) y un interesante y revelador flashback a la infancia de Kim. Pero lo principal pasa por seguir poniendo en acción el bizarro plan de ella y Jimmy/Saul en el caso Sandpiper.


Queda claro que a Saul la pelea con Hamlin –que es mucho más inteligente, vivo y audaz de lo que algunos creen– no le será sencilla y el episodio pasa por darse cuenta no solo de eso, sino de que sus miedos y dudas no los comparte del todo Kim. Y que si él planea repensar estrategias ella es la que prefiere ir de frente, con todo y que sea lo que tenga que ser. El futuro de BETTER CALL SAUL y de su personaje parece ligado a ese destino. Como algunos comentaba hace poco, dudando sobre lo que todos creemos que es una muerte segura para la chica: ¿y si Kim se quedó con el dinero y engañó a Saul y desapareció del mapa? Quizás sea ese su destino y no la tumba que muchos imaginamos. Lo cual, convengamos, explicaría mucho mejor porque Saul jamás la menciona en BREAKING BAD.

Todo esto, claro, es especulación pura. Pero la serie parece encaminada a una zona impensada dentro de esa pareja: ella como la genia del crimen y él como el engañado aprendiz. Pero Gilligan y equipo están acostumbrados a trampearnos una y mil veces por lo cual tampoco habría que jugarse por este camino. Cualquier cosa puede suceder en los ocho episodios que faltan. Y, además, está todo lo que nos puedan mostrar del futuro (bah, del presente) donde aún quedan asuntos por resolver.

La vuelta en el auto de Kim al final retrotrae al flashback del inicio. ¿Y si siempre fue ella la que tuvo en claro que se puede decir una cosa y hacer otra? Como su madre, se puede sonreír y aparecer públicamente como la persona correcta y adecuada, pero en el fondo lo que realmente importa es salirse con la suya. Los demás se quedarán mirando sin saber lo que les pasó. Un perfecto caso de engaño de confianza. Saul se puede creer el maestro en ese arte. Pero quizás nunca haya sido así. Y ella viene jugando una larga trampa desde el principio de todo. Con nosotros también.