Series: reseña de «The Nevers – Episodio 1», de Joss Whedon (HBO)

Series: reseña de «The Nevers – Episodio 1», de Joss Whedon (HBO)

La nueva gran apuesta de HBO para su horario central es una serie con elementos sobrenaturales que transcurre en la época victoriana. Creada por Joss Whedon (que dejó el show promediando su primera temporada), presentará sus primeros seis episodios los domingos a las 21.


Un poco X-MEN (o X-WOMEN), un poco MISS PEREGRINE Y LOS CHICOS PECULIARES y otro tanto el universo previo de otras series de su creador, Joss Whedon, THE NEVERS promete una combinación de drama con elementos supernaturales en la Inglaterra victoriana de finales del siglo XIX. Es difícil analizar la serie solo a partir de un episodio que fue adelantado a la prensa por HBO, pero lo que se puede ver aquí hace suponer un complejo entramado de personajes llevando a cabo una batalla entre una cultura tradicional que margina a las mujeres, a las minorías y a los freaks y aquellos dispuestos a luchar por un mundo diferente. O, dicho de otra manera, entre el Bien y el Mal, solo que en una versión un tanto más actual que la de la época en la que transcurren los hechos.

La serie sale a la luz en medio de varias controversias con su creador –también guionista y director del primer episodio– que debió abandonar el proyecto promediando la primera temporada tras salir a la luz acusaciones de varios miembros de sus pasados elencos criticándolo por sus abusivos y maltratadores comportamientos en los sets de filmación y de similares actitudes con otros guionistas de sus equipos. Son acusaciones que quizás no tengan la severidad de otras recientes –no parece haber ninguna que involucre algo sexual–, pero estos tiempos de extrema sensibilidad hollywoodense han llevado a que WarnerMedia haya decidido separarlo del proyecto y no promocionar su nombre como parte del show.

Pero el episodio tiene todas las marcas temáticas y algunas estilísticas del creador de BUFFY, LA CAZAVAMPIROS y director y guionista de los primeros dos episodios de la saga THE AVENGERS, en especial las ligadas a cierta mirada feminista del mundo, a la mezcla de realismo con elementos sobrenaturales y a lo que da la impresión de ser un futuro «trabajo en equipo» entre los héroes. La serie arranca con una especie de prólogo cuyo sentido se entenderá recién al final del primer episodio ya que se nos va presentando a los distintos personajes tres años antes de los hechos principales. Ese prólogo concluye con una mujer tirándose al agua, como intentando suicidarse. Pero tres años después ella reaparece como parte de una especie de «orfanato» de chicas perdidas, todas ellas con algún extraño poder. Se las conoce como las «Tocadas» (touched), un nombre –convengamos– no muy feliz para estos tiempos.


No se trata, al menos en principio, de poderes relevantes. Si bien el lugar está regenteado por Lavinia Bidlow (Olivia Williams), una señora en silla de ruedas que parece ser la versión femenina de Charles Xavier, y su hogar es algo así como una victoriana Mansión X, lo que las chicas parecen tener son algunas características peculiares y no poderes que puedan alterar el mundo entero. Amalia True (Laura Donnelly), la chica que vimos al principio, es la principal protagonista, una joven nerviosa y un tanto oscura que tiene la capacidad de predecir de manera para ella un tanto confusa el futuro inminente. Suele andar acompañada de Penance Adair (Ann Skelly), quien tiene un cierto control sobre la electricidad pero que, fundamentalmente, es su contraparte animada y simpática. Las dos –que lucen como hermanas menores de Eva Green y Saoirse Ronan– son las guías que el espectador tendrá para entrar a ese mundo que, de a poco, prueba estar bastante superpoblado.

Es que por un lado están las chicas que viven allí y las recién llegadas, incluyendo una que habla en varios idiomas mezclados a la vez, otra gigantesca de tamaño, una cuyo canto parece detener a todos en seco y así. Por otro, los poderosos de turno: políticos (Pip Torrens), aristócratas (James Norton), doctores (Denis O’Hare) o inspectores de la policía (Ben Chaplin), muchos de los cuales no ven con buenos ojos la existencia de estas «extrañas criaturas». Y, a la vez, completando un panorama que bien podría definirse como marveliano-victoriano, otra serie de «tocados» solo que estos un tanto más disruptivos y peligrosos (interpretados por Amy Manson, Rochelle Neil y otros) que harán su brutal aparición en un teatro, generando el caos en la sociedad londinense. Para Amalia, Penance y las otras, que tratan constantemente de negociar su integración a esa sociedad, es un tipo de explosión que no las ayuda en nada.

THE NEVERS trata de combinar, no siempre con éxito, una propuesta más oscura, seria y adulta (con escenas de sexo un tanto gráficas para el tipo de show que es) con un tono más juvenil y apto para toda la familia, algo que ya es un clásico en muchas series que se originan en HBO. Como otros shows de Whedon, también lidia con la complicada consistencia tonal entre tomarse en serio y a la vez ejercer una suerte de comentario casi paródico sobre sí mismo, pasando de momentos humorísticos/livianos a otros que parecen involucrar temas más complejos de orden político y social. Es un buen desafío, si se quiere, introducir al tipo de espectador que podría ver una serie de corte fantástico a temáticas relevantes de la época victoriana, pero no da la impresión de que Whedon tenga claro cómo hacerlo. Por momentos esas referencias terminan volviéndose un tanto banales y los aristócratas de turno se vuelven casi caricaturas para ser leídas desde el presente.

De nuevo, no es sencillo saber cómo evolucionará la serie habiendo visto solo uno de sus primeros diez episodios. Será cuestión de esperar y ver. Lo que se sabe es que se estrenarán los primeros seis semanalmente –todos los domingos a partir del domingo 11 con repeticiones en la semana en otros canales del grupo Warner– mientras que para los otros cuatro, filmados ya sin Whedon y en medio de la pandemia, habrá que esperar unos meses más. Ubicada en el horario GAME OF THRONES de HBO es evidente al verla que han puesto todo el esfuerzo y los billetes detrás de este producto. ¿Logrará convertirse en un fenómeno como aquel? Parece difícil imaginarlo a partir de lo visto, pero también es cierto que con un solo episodio de aquella taquillera serie uno tampoco podía predecir que fuera a convertirse en un fenómeno masivo. Los primeros episodios de este tipo de series mastodónticas solo sirven para presentar el mundo en el que funcionan y no mucho más. A juzgar por las últimas escenas del capítulo, quizás los siguientes lleven al espectador hacia territorios aún más fantásticos que desconocemos por completo.