Estrenos: crítica de «Hagas lo que hagas, está mal» («Come ti muovi, sbagli»), de Gianni Di Gregorio

Estrenos: crítica de «Hagas lo que hagas, está mal» («Come ti muovi, sbagli»), de Gianni Di Gregorio

por - cine, Críticas, Estrenos
20 Ene, 2026 06:14 | Sin comentarios

Un profesor jubilado con una vida tranquila se tiene que acostumbrar a vivir con su hija y sus dos intensos nietos cuando ella se separa de su marido y se muda a su casa.

Guionista y actor desde mediados de los ’80 y más tarde director, Gianni Di Gregorio se hizo conocido gracias a coescribir el guión de Gomorrah, la ya clásica película de Mateo Garrone sobre el crimen organizado en Nápoles. Nada más lejano en todos los sentidos posibles de ese mundo que los protagonistas y los hechos que se narran en Hagas lo que hagas, está mal, una liviana y bastante mediocre comedia italiana centrada en las vivencias y desventuras de un jubilado profesor universitario de Roma que encarna el propio director. Acá los problemas no pasan por la amenazante camorra napolitana sino por unos en apariencia más inocentes nietos que llegan a su casa y le complican la vida.

Todo se inicia en Alemania, donde vemos a Helmut (Tom Wlaschiha), otro profesor, no saber o poder resistirse a los «avances» de una estudiante suya. De ahí pasaremos a ver la plácida vida del profesor en cuestión en Roma, que se ocupa de sus libros, sus investigaciones históricas y en comer, tomar una copa de vino con sus amigos en el bar y no mucho más. Pero su apacible existencia se trastoca de un momento a otro cuando su hija Sofía (Greta Scarano) lo llama desde su coche para decirle que va camino a su casa con sus dos hijos, la preadolescente Olga y el más pequeño Tommaso. Pero no es una visita social: Helmut es su marido y ella ha descubierto que la engaña con esa estudiante. Ergo: hija y nietos se van de Alemania con la idea de quedarse en lo del nonno en Roma.

Y eso implica, claro, que la calma se le acabará. Y será brutal, ya que los chicos –especialmente el insoportable Tommaso– no paran de ir, venir, pelearse con otros chicos, romper cosas, tirar otras, tocar, hacer o meterse donde no deben mientras la madre está ocupada en conseguir trabajo o en retomar su vida romántica. Y el Profesor se ocupa de todo… como puede. A la par, una potencial conquista romántica del jubilado docente circula por ahí, mientras el tal Helmut está decidido en hacer algo así como una procesión a la capital italiana para que Sofía vuelva con él. Al Profesor nada le encantaría más que volver a estar solo y en calma. O, bueno, al menos es lo que cree.

Una comedia de una simpleza mayúscula, estéticamente bastante fea y con actuaciones que, en la mayoría de los casos, son propias de un acto escolar, Hagas lo que hagas, está mal intenta ser una celebración de la vida en familia y de los afectos que vibran ahí. Pero el film no hace mucho, en realidad, para justificar ese tipo de convivencia. Su nieto parece endemoniado –todo lo que toca lo rompe–, su hija está en su planeta, su yerno es un tipo patético y apenas su nieta es un tanto más simpática. Tampoco hay mucha tela para cortar por fuera de ese grupo, por lo que es una hazaña propia de la italianidad que el Profe viva todo con una sonrisa pegada a la cara. Tal vez la buena comida haga milagros con la tolerancia de la gente…