Series: reseña de «El robo» («Steal»), de Sotiris Nikias (Prime Video)

Series: reseña de «El robo» («Steal»), de Sotiris Nikias (Prime Video)

Un día laboral en un banco de inversión se ve alterado cuando irrumpe una banda de ladrones violentos. ¿Pero quién robaría millones de libras de las pensiones de gente y por qué? Con Sophie Turner, Archie Madekwe y Jacob Fortune-Lloyd.

Los robos de bancos ya no vienen como antes. Basta de cajas fuertes a perforar, claves secretas a sonsacar a punta de pistola, entradas de edificios a asegurar. Lo único que permanece es la toma de rehenes. Al menos, eso es lo que sucede en el robo que da inicio, ocupa el primer episodio y es el disparador de la serie británica Steal. El robo acá no tiene billetes y es de miles de millones que se transfieren entre cuentas offshore y criptomonedas. La «víctima» es un banco de inversión, una impersonal y fría oficina ubicada dentro de un edificio en el centro de Londres. Y, en lo más parecido que tiene a un robo clásico, lo comete un grupo de personas disfrazadas. 

La serie tiene como protagonista a Sophie Turner, la actriz de Juego de tronos que encarna aquí a Zara Dunne, una empleada jerárquica de Lochmill Capital, un banco de inversión que maneja fondos de pensión (dinero de jubilados, digamos) por billones de dólares. Una mañana normal de su aburrido trabajo (así se lo describe a una recién llegada) se ve interrumpida por el arribo de un violento grupo armado que entra al edificio sin problemas y se anuncia, en este caso sí, como ladrones de un atraco clásico y con sus rostros deformados con prostéticos. Gritan, le sacan los celulares a los empleados y golpean a varios para amedrentar al conjunto. Y ahí usan a Zara y a su colega Luke (Archie Madekwe, de la reciente Lurker) para hacer la tensa y multimillonaria transferencia.

El primer episodio termina con una revelación (o aparente revelación) que cambia bastante la perspectiva de lo que veremos luego. En función de no spoilear nada lo dejaremos ahí. Lo cierto es que esa novedad reordena el eje dramático de las consecuencias y también del pasado de los hechos que acabamos de ver: cómo se organizaron, quiénes estaban involucrados y los motivos. «Lo importante es saber adónde va el dinero«, dirán los investigadores, encabezados por un detective (Jacob Fortune-Lloyd) que tiene también sus problemas. Y la pesquisa se organizará a dos bandas. Por un lado, con lo que pasa con criminales, colaboradores, espías y soplones. Y, por otro, observando los movimientos de los que manejan el dinero pesado.

El primer episodio es perfecto: pura tensión narrativa organizada en un tiempo y un espacio muy concretos. Si bien el robo es en una oficina, se hace en computadoras y no requiere hacer agujeros en paredes ni nada similar, está manejando con ritmo, nervio y momentos de inesperada y sangrienta violencia. La revelación del final le aporta además un cambio de eje inesperado. De ahí en adelante las cosas serán un tanto más convencionales y forzadas, con giros narrativos más previsibles, escapes milagrosos de situaciones peligrosas, y pistas falsas que se acumulan y pisan entre sí.

El creador y guionista Nikias intentará darle mayor profundidad a su trama agregando historias personales complicadas (la mala relación de Zeke con su intratable madre, por ejemplo; la de el investigador con las apuestas ilegales, y así), pero eso termina siendo más una distracción que otra cosa. Uno sabe que la resolución del caso tendrá poco y nada que ver con lo que se presenta como plausible inicialmente. De hecho, cuando la historia empieza a incorporar nuevos jugadores al final del tercer episodio, la cosa ya empieza a descontrolarse por demás.

Lo que sí aporta Steal –aunque casi siempre en segundo plano– es una mirada crítica a un sistema de explotación financiera que despoja a la gente de sus ahorros para engordar, muchas veces con la anuencia del poder político, sus bolsillos. La diferencia de ingresos entre los ejecutivos y los empleados –del banco de inversión y hasta de las autoridades– no solo es parte del conflicto dramático sino que marca a las claras a qué se refiere El robo desde su título. No es solo un robo a un banco sino un sistema armado en base a quedarse con el dinero de la gente.