
Estrenos online: crítica de «Los Muppets: un show especial» («The Muppet Show»), de Alex Timbers (Disney+)
Este especial de 50 aniversario de los Muppets recrea el formato icónico que tuvo el show en los años ’70, con la participación de Sabrina Carpenter como invitada. En Disney+
Personajes clásicos de la TV estadounidense, Los Muppets han estado queriendo regresar, de un modo u otro, a las pantallas desde que Disney adquirió, hace más de 20 años, sus derechos. A su modo, las criaturas han estado volviendo pero de modo inconsistente, con una exitosa película de 2011 y, luego, fallidas secuelas, series de TV y productos animados. Da la impresión de que nadie sabe muy bien qué hacer con ellos y si hay público para las aventuras de estos personajes que tienen a favor ser clásicos desde hace décadas pero, en contra, que las nuevas generaciones de niños y adolescentes no los conocen mucho, más allá de lo obvio y que forma parte de la cultura popular.
Es así que Seth Rogen y Evan Goldberg han decidido, como productores, volver a los orígenes para este especial ligado a su 50 aniversario. ¿Qué hicieron? Montaron un Show de los Muppets de un modo bastante similar a cómo surgió originalmente, como un programa televisivo de variedades, sketchs, números musicales y bromas varias que tenía lugar en una suerte de teatro con público en vivo. Y este episodio –presentado como un especial aniversario pero que, de funcionar, podría ser el primero de varios– tiene el plus de contar con la actuación especial de Sabrina Carpenter, una estrella pop que por su estilo, su carisma y hasta su imagen (o, como ella misma dice, por su tamaño) calza a la perfección con el universo de las criaturas creadas por Jim Henson.
Los Muppets: un show especial no es más ni menos que eso, un homenaje retro con algunos guiños modernos, al clásico show de los Muppets, con bromas, personajes y situaciones que generarán un gesto de reconocimiento y cálida sonrisa para los más grandes (de 50 para arriba, calculo) y que vaya uno a saber qué provocará en los más pequeños. Dos números musicales con Carpenter (una versión de su éxito Manchild y otra, modificada, del clásico Islands in the Stream) y un par de sketchs en el que la pequeña y simpática diva participa (hay una rivalidad y una suerte de parecido entre ella y Miss Piggy) seguramente harán mucho para trasladar la estética Muppet a las nuevas generaciones.

El formato es el mismo de siempre, con Kermit (solían llamarla la Rana René por acá en esos tiempos) lidiando con montar el show desde el backstage y los egos y problemas de los distintos personajes, en especial la demandante Piggy, quien acá compite con Carpenter. El problema es que para el show de regreso contrataron más artistas del tiempo que tienen, y Kermit y compañía (Fozzie, Gonzo, Scooter y los críticos Statler y Waldorf, entre decenas de otros) deben decidir a quién dejar afuera. Y en medio de los muñecos aparece el propio Rogen y Maya Rudolph haciendo de versiones de sí mismos, mientras Piggy se queja de que Kermit le da más tiempo y espacio a Sabrina que a ella.
En solo media hora, Los Muppets: un show especial es un simpático homenaje retro, que se diferencia más que nada por la calidad de la imagen, los efectos y movilidad de cámaras y hasta de las propias criaturas. Por lo demás, es como si nada hubiese cambiado mucho. Sigue siendo un shows de sketchs para toda la familia en el que algunas bromas funcionan (mi favorito es el episodio de época con Miss Piggy y su «amante»), otras no tanto (el clásico Laboratorio Muppet) y los restantes generan alguna que otra sonrisa. De todos los personajes, las bromas más consistentes y graciosas siguen siendo las de los críticos. O será que uno se identifica con estos viejos cascarrabias a los que nada parece gustarles nunca…
¿Habrá más shows de los Muppets en el futuro? Eso lo decidirán los contadores de Disney cuando sumen los numeros de minutos mirados, calculen los algoritmos y todas esas cosas que hoy deciden el futuro de una película, una serie o un programa. Es lo que hay, amigos…




Ojalá que haya más!