
Series: crítica de «The Comeback – Temporada 3», de Lisa Kudrow y Michael Patrick King (HBO Max)
Una actriz en declive consigue un protagónico en una sitcom escrita por IA y debe enfrentar su obsolescencia, su ambición y un Hollywood irreconocible. Con Lisa Kudrow. Desde el 22 de marzo, por HBO Max.
No deben existir muchas series en las que pasa aproximadamente una década entre una temporada y otra. Con The Comeback, por motivos que tienen más que ver con el negocio de la televisión que con la (muy buena) calidad de la serie en sí, estamos ante un show y un personaje que desaparece del mapa y regresa cuando nadie lo espera. Nadie la imaginó de esa manera –no es un proyecto tipo Después del amanecer y sus secuelas, separadas casi una década entre sí–, pero sin quererlo la serie co-creada y protagonizada por Lisa Kudrow se convirtió también en un reflejo y comentario acerca de cómo Hollywood fue cambiando no solo en 20 años –cuando The Comeback se inició, allá por 2005– sino en más de 30, cuando Kudrow se hizo famosa en una pequeña y desconocida serie llamada Friends.
Inicialmente, The Comeback podía verse como un comentario casi autobiográfico acerca de la vida y carrera de la propia Kudrow, años después del final de la serie que la hizo famosa. Su personaje, Valerie Cherish, podía ser visto como un alter-ego de la propia actriz: una intérprete que se hizo famosa en una sitcom de los años ’90 y a la que le cuesta conseguir trabajo luego de terminarla. En el 2005 en el que The Comeback comenzó, la serie se ocupaba de los intentos de Valerie de regresar participando en lo que entonces parecía ser el gran villano de las ficciones: un reality show. A ese comentario temático sobre la industria, la serie le agregó uno formal, el de ir mostrando al elenco siempre siendo filmados por cámaras «documentales».

La segunda temporada se estrenó en 2014 –la serie había sido cancelada pero volvió a pedido de sus crecientes fans– y se ocupó de los intentos de Valerie de producir su propio reality documental sobre sí misma siguiendo su conflictivo trabajo en una serie dramática que le dio éxito profesional pero muchos inconvenientes personales en la época de oro de las «series prestigiosas». Desde entonces pasaron doce años más y la industria siguió cambiando. La tercera temporada se inicia en 2023 y muestra a Valerie, en plena huelga de guionistas y pospandemia, tratanto de conseguir trabajo en una obra de teatro musical (Chicago, para más datos), pero dándose cuenta que no tiene ni la edad ni el talento para competir con los más jóvenes y elásticos cantantes/bailarines.
Ya en 2026, el renacimiento profesional sigue sin aparecer. Valerie anda por los 60 y se dedica a hacer un podcast al que ni ella parece prestar mucha atención. No tiene apremios económicos (su marido, «Marky» Mark, tuvo éxito en los negocios antes de volverse un actor de realities), pero necesita un trabajo con el que poder seguir haciendo su cada vez más raquítico reality con su minúsculo equipo. Y la oportunidad aparece, pero es un tanto rara. El ejecutivo de un gran estudio (Andrew Scott) le ofrece el papel principal en una sitcom llamada How’s That? La propuesta y el papel suenan excelente, pero hay un inconveniente: el show será escrito solo con Inteligencia Artificial, sin usar guionistas humanos ni nada parecido. No solo eso sino que tiene prohibido decírselo al resto del elenco y al equipo. Y Valerie –a la que le cuesta rechazar la propuesta de un papel protagónico– dirá que sí.
Por ahí pasará el eje de la serie, ya que Valerie se verá más de una vez enfrentada a los inconvenientes –y oportunidades– que le brinda trabajar con una tecnología que puede reescribir una escena completa en segundos pero puede cometer errores absurdos o dejar de funcionar. Sin casi humanos como intermediarios (los que se dedican a «supervisar» a la IA no aguantan mucho tanta humillación), todo queda reducido a las máquinas. En el medio, The Comeback se ocupará de la relación de Valerie con su pareja Mark, con el pequeño equipo que la acompaña en su vida profesional y en su documental (Dan Bucatinsky, Laura Silverman, Ella Stiller), con la falta de su gran amigo y peluquero Mickie (el actor Robert Michael Morris falleció en 2017), con sus nuevos compañeros de elenco y con la industria en general.

Si uno arranca esta historia en el principio, cuando Kudrow se transformó en estrella hace 32 años en Friends, uno puede ver a The Comeback (cuyo título terminó siendo más significativo y relevante que lo originalmente pensado) como un acompañamiento en tono satírico de la historia de la televisión estadounidense. «Pensamos que nos iban a liquidar los realities y el streaming pero sobrevivimos; no sé si podremos con la IA», dirá alguien, palabras más palabras menos, en un momento dramático en el que las contradicciones de trabajar con esa tecnología queden cada vez más en evidencia. Y eso es lo que fue pasando con una industria que hoy tiene poco que ver con la que conocímos hace tres décadas, cuando el cable y la internet eran una novedad, no había redes sociales ni nada parecido, y la TV abierta era el principio y el final de casi todo.
En los últimos tiempos esa mirada satírica sobre la industria de Hollywood tuvo grandes ejemplares en series como Hacks y The Studio –creada por Seth Rogen, que seguramente se inspiró para hacerla en su paso por la segunda temporada de The Comeback–, pero el show de Kudrow y Michael Patrick King supo ver las contradicciones desde antes, de la misma manera en la que el cine viene haciendo autocrítica desde la década de 1940, cuando la aparición de la televisión hizo que la industria empezara a reflexionar sobre su posible finitud. Kudrow y compañía van acá –siempre con humor y ligereza– directo al corazón de la bestia, tratando de pensar en qué puede convertirse Hollywood si los humanos van dando paso a las máquinas en casi todos los ambientes. La serie lo dice directamente: primero desaparecerán los guionistas, luego los actores, más tarde los ejecutivos. ¿Quién sobrevivirá a tantos cambios?
Y si bien la mayoría de los episodios son livianos y cómicos, lidiando con los problemas cotidianos de Valerie en su nueva serie y no siempre en relación con la IA, de a poco irá apareciendo un tono más denso, dramático y sobre todo reflexivo. Con cameos de decenas de actores reconocidos y situaciones humorísticas siempre bien resueltas por esa extraordinaria comediante que es Kudrow, The Comeback se preguntará también, indirectamente, por el futuro de la industria no solo en relación a la Inteligencia Artificial sino en función de su achicamiento y creciente concentración empresarial. Producida por Warner Bros. y filmada en sus legendarios estudios, la serie no hablará, obviamente, de la conflictiva venta de la compañía, pero uno verá esos enormes sets de filmación llenos de historias y no podrá evitar soltar un lagrimón.



