Los actores más taquilleros se convierten en “marca”: ropa, accesorios y relojes aparecen con sus nombres como extensión de su identidad pública. En ese mismo camino aparecen los perfumes, que denotan quiénes son y cómo quieren ser recordados.
Los actores más taquilleros se convierten en “marca”: ropa, accesorios y relojes aparecen con sus nombres como extensión de su identidad pública. En ese mismo camino aparecen los perfumes, que denotan quiénes son y cómo quieren ser recordados.