Streaming: crítica de “Sorry four Your Loss”, de Kit Steinkellner (Facebook Watch)

Streaming: crítica de “Sorry four Your Loss”, de Kit Steinkellner (Facebook Watch)

por - Críticas, Series, Streaming
07 Dic, 2018 10:38 | Sin comentarios

Esta serie que se puede ver de manera gratuita en la red social se centra en el duelo de una mujer (la excelente Eizabeth Olsen) que acaba de perder a su marido de manera sorpresiva e inesperada. Una serie dura, emotiva, graciosa y conmovedora al mismo tiempo.

Seguramente no mucha gente se sentirá, de entrada, con ganas de ver una serie sobre un persona haciendo duelo tras la muerte de su pareja. Es entendible y debe ser por eso que SORRY FOR YOUR LOSS no encontró una plataforma de salida más reconocida, popular y establecida que Facebook Watch, la sección de videos de la red social. Pero Facebook es Facebook y es probable que, tarde o temprano, la gente termine descubriéndola allí. Es gratis y con subtítulos en castellano. No hay que hacer nada extraño para encontrarla. Está, literalmente, aquí, a un click de distancia. Lo cierto es que, más allá de las entendibles reticencias iniciales, es una serie valiosísima, potente, emocionante y a la vez divertida, una exploración en la vida de una mujer joven que, sorpresivamente, acaba de perder a su marido.

La extraordinaria Elizabeth Olsen encarna con una elocuencia envidiable y sin casi recaer en exageraciones a Leigh, una treintañera que, al empezar la serie, lleva tres meses viuda. Por motivos que conoceremos, hasta cierto punto, promediando la temporada, su marido afroamericano Matt (Mamoudou Athie) ha muerto en circunstancias poco claras. No tanto del orden policial –por suerte– sino personal. Leigh está en pleno duelo: ha vuelto a vivir con su madre y su hermana, no pisa la casa que compartieron y, de a poco, empieza a enfrentar los distintos fantasmas y miedos que la atraviesan. Enfrentar qué pudo haber pasado con Matt, repasar su relación, ir (y dejar de ir) a grupos de ayuda, lidiar con familiares y amigos y, especialmente, con los recuerdos que una y otra vez se le vienen a la mente, en cualquier lugar y situación.

SORRY FOR YOUR LOSS va y viene del pasado en común al presente, pero la mayor parte del tiempo la pasa en el, digamos, post-mortem. Los flashbacks tienden a ser utilizados para mostrar detalles de la relación y establecer conexiones con el presente. De a poco, sin embargo, empezamos también a ver que hay dudas, miedos, zonas oscuras de la relación: quizás ella no conocía a su marido tan bien como creía. De vuelta, por suerte, la serie nunca se corre hacia el policial. No, no hay oscuras relaciones con traficantes de drogas ni situaciones de gatillo fácil. El gran logro de la serie creada por Kit Steinkellner es evitar caer en el relato policial de investigación. En realidad, sí lo es. Es una investigación sobre las formas de procesar el dolor.

La serie se extiende y se ocupa también de la vida de los seres más cercanos a Leigh. Su madre new age (Janet McTeer), que tiene un centro de ejercicios físicos y espirituales. Su hermana adoptiva Jules (Kelly Marie Tran, de STAR WARS), que viene también recuperándose del alcoholismo. Y su cuñado Dan (Jovan Adepo), el hermano de Matt, con el que comparte duelo privado y con el que vivirá situaciones complejas de distanciamiento y acercamiento a lo largo de la temporada.

A lo largo de los diez por momentos muy emotivos episodios de media hora de la serie (se ve en un suspiro), Leigh tiene que lidiar con un montón de situaciones incómodas y con su propia frustración, bronca y enojo con el mundo que la rodea. Agresiva y controladora por momentos, tierna y dulce en otros, Leigh es un personaje complejo y con muchas aristas, imposible de atajar del todo. Es una persona que vive con el dolor a flor de piel y esa sensibilidad la vuelve por momentos intratable, aunque siempre entendible.

La serie la llevará a través de una serie de situaciones (un casamiento, reencuentros familiares, investigación personal sobre el pasado de su esposo, los tironeos con su madre y su hermana) y Leigh las irá manejando como pueda. Lo mejor de SORRY FOR YOUR LOSS es que, aún teniendo todos los elementos para caer brutalmente en la típica narrativa de auto-ayuda (el tema lo admite y el universo californiano lo fomenta aún más), se mantiene bastante cauta, discreta y hasta pudorosa en ese terreno. Es cierto que sobre el final aparecen algunos excesos de ese tipo, pero tanto el personaje como el guion nos sacan rápidamente de ese pantanal terapéutico. Que está, claro, pero no de una manera omnipresente ni agobiante.

Y en eso ayuda también el excelente plantel de directores encargados de dirigir los episodios de la primera temporada de la serie. James Ponsoldt (SPECTACULAR NOW, THE END OF THE TOUR) es uno de los productores ejecutivos y dirige cuatro episodios, mientras que otros recaen en veteranos y no tanto del cine independiente, como Allison Anders, Azazel Jacobs y Rose Troche, entre otros. Ellos –y la actuación de Olsen– son los que permiten que la serie jamás derrape hacia el sentimentalismo más craso. Sí, es emocional. Sí, los hará llorar varias veces (más aun si atravesaron alguna situación medianamente similar). Pero nunca golpea “abajo del cinturón”. Nunca nos fuerza al llanto. Las lágrimas que la serie invita a compartir se las gana, una a una, a través de una historia conmovedora, elocuente y muy personal.