BAFICI: Críticas de Películas Argentinas en Competencia (14)

BAFICI: Críticas de Películas Argentinas en Competencia (14)

por - Críticas
17 Abr, 2011 02:30 | comentarios

Agregué una película que me faltaba (me olvidé de poner HOY NO TUVE MIEDO) y modifiqué los puntajes de las películas, agregando la opción de los “medios puntos”, porque me parecía que todo quedaba muy igualado de la otra manera. Aquí están las críticas de las películas de la competencia argentina, y de las argentinas en […]

Agregué una película que me faltaba (me olvidé de poner HOY NO TUVE MIEDO) y modifiqué los puntajes de las películas, agregando la opción de los “medios puntos”, porque me parecía que todo quedaba muy igualado de la otra manera. Aquí están las críticas de las películas de la competencia argentina, y de las argentinas en la Competencia Internacional (más ROSALINDA, que no compitió). Esto mismo es lo que estoy cubriendo para Clarín, pero me da la impresión de que las críticas no salen en la versión online y que no todos van a ir a comprar el diario en su versión papel. Además, las críticas que se suben acá pueden ser versiones extendidas de las que salen allá o críticas completamente diferentes. Nunca será simplemente un copy/paste de aquello. El resto de las reseñas críticas de las otras secciones irán sumándose al otro post (notarán las novedades en el número cambiante y las críticas añadidas estarán marcadas al principio). Ese post dejará de ser sólo de recomendaciones y empezará a ser de todas las películas, por lo que deberé añadir una serie de filmes más que no me gustaron (no era que me gustaba todo, sólo eran las recomendaciones).

Así que aquí las críticas a las películas argentinas en competencia. Los invito a sumarse a la discusión.

COMPETENCIA ARGENTINA

AMATEUR, de Néstor Frenkel (4,50) Entiendo la fascinación de Frenkel por el personaje que describe su película. Lo que me cuesta es entender el tono, la idea que subyace bajo su descripción. Da la impresión de que la película lo observa con condescendencia, como una criatura peculiar y simpática de la que podemos sentirnos superiores, reírnos (amable, no cruelmente, eso es cierto) de su mezcla de pasión y de inocencia, de su obsesión y sus hábitos, de su manera de conducirse frente a la vida. A una primera parte del filme que narra lo que describe de una manera tan subrayada y reiterativa como obvia (las películas en Súper 8), se pasa a la pintura de este cineasta amateur a quien se mira con cariño y sin desprecio, pero siempre como sobrando la situación, nunca tratando de entender porqué hace lo que hace. Sólo basta observar cómo se muestra a su esposa y queda todo muy claro.

LA CARRERA DEL ANIMAL, de Nicolás Grosso (7) A esta altura ya parece haber un estilo de algunos ex alumnos de la Universidad del Cine, estilo al que Grosso suma una dimensión política esquiva, indirecta, rara. Lo que sucede con una serie de personajes tras el cierre de una fábrica (dos hijos del dueño y otros) es el punto de partida para un siempre sorprendente (aunque por momentos algo confuso) viaje, literal y simbólico, en el que el espectador se va a encontrar siempre a medio camino entre la fascinación y la extrañeza. Hay algo casi onírico en la película que le juega a su favor: la impresión de que uno entra permanentemente a territorios desconocidos, que se va corriendo todo el tiempo del camino principal. Excelente fotografía en blanco y negro y un grupo de actores ya familiares (con un particular estilo de interpretación que puede gustar o no), para otro recorrido intrigante del más nuevo cine nacional que seguramente volverá a llevar la discusión al terreno de “el cine de la FUC: causas y consecuencias”. El “paper” académico está servido, muchachos. Con pelis como las de Piñeiro, Ferrari, Picasso, Moguillanski y Castagnino, entre otras, ya hay material para la Academia.

NOVIAS-MADRINAS-15 AÑOS, de Diego y Pablo Levy (5,50) Las personas (personajes) que trabajan en una sedería del barrio del Once son los protagonistas de este documental centrado, evidentemente, en un negocio familiar, del padre de los realizadores. A lo largo de una hora conoceremos a las siete, ocho personas que allí trabajan, el gruñón empleador y sus variopintos empleados, que contarán anécdotas de sus vidas, además de describir su trabajo y las relaciones que mantienen entre ellos y con “el patrón”. Simpático documento, con momentos bastante gracioso, pero no mucho más que eso, que casi se siente como un trabajo familiar, de consumo interno, que uno imagina pasándose en alguna fiesta (digamos, un cumpleaños) del padre. Amable, entretenido, pero no es mucho más que eso.

EN EL FUTURO, de Mauro Andrizzi (7) Ganadora del Queer Lion en el Festival de Venecia 2010, donde fue la única representante argentina, la segunda película de Andrizzi (Iraqui Short Films) está rodada como un falso documental donde, a lo largo de diez escenas, un grupo de muy diversas parejas (en realidad, actores) cuentan a la cámara sus relaciones personales, cómo se conocieron y anécdotas de sus historias de amor. Y esas diferentes formas de las relaciones amorosas son lo que esta película -que es simple en su estructura, pero compleja en sus pequeñas variaciones- va contando, con un poder que resulta, finalmente, acumulativo.

ROSALINDA, de Matías Piñeiro (7,50) Con Shakespeare reemplazando a Sarmiento y compañía (lo que lo hace algo más universal, si se quiere), pero con similar espíritu a TODOS MIENTEN, Piñeiro logra el que tal vez sea su filme más conciso, mezclando su ya indiscutible maestría visual con una historia de un grupo de actores que ensayan una obra de Shakespeare, AS YOU LIKE IT, en lo que parece ser el Tigre. ROSALINDA empezará “dentro” de la puesta shakespereana para luego ir abriendo a los ensayos de la misma y, hacia el final, saliendo para retratar a los actores conviviendo allí y enganchándose en distintas aventuras amorosas, sin nunca perder del todo de vista las relaciones (y ecos) con el texto shakespereano. Por momentos, me hacía recordar a EL ROMANCE DE ASTREA Y CELADON, de Eric Rohmer, y la verdad no puedo pensar un mejor elogio que ése.

UN MUNDO MISTERIOSO, de Rodrigo Moreno (7) Presentada recientemente en competencia en el Festival de Berlín, el nuevo filme del director de EL CUSTODIO se centra en un joven que empieza a deambular por la ciudad en un viejo auto soviético después de que su mujer le dice que quiere “tomarse un tiempo” en la relación. Sus desventuras lo irán llevando por caminos insospechados en un filme que es impredecible, rico en detalles, gracioso por momentos y melancólico en otros. Siempre sorprendente y narrativamente esquivo.

LAS PIEDRAS, de Román Cárdenas (6) Una pareja que casi no tiene relación entre sí comparte una casa en el Delta del Tigre. El trata infructuosamente de empezar un poema. Ella trabaja en una empresa de desinfección. Cada uno hace su vida y, entre botes y motos, cines y discotecas, pasan los extraños 75 minutos de esta opera prima, que parecen ser dos películas unidas entre sí (la de ella, la de él), cuyo punto en común más notable es cierta sensación de absurdo que sirve para aligerar la morosidad en la que tiende a caer el relato.

SIPO’HI, EL LUGAR DEL MANDURE, de Sebastián Lingiardi (5,50) Una larga secuencia da comienzo al segundo filme de Lingiardi (Las pistas): unas manos tratan de prender fuego con dos palitos mientras una voz narra una historia mítica de peleas entre animales que… dará origen al fuego. Esa combinación se mantendrá a lo largo de este documental centrado en las leyendas aborígenes del Impenetrable chaqueño: recorridos por el pueblo, por las cercanías, la cámara husmeando en lo poco que queda de la herencia de los wichis en el presente mientras la voz de Don Gustavo Salvatierra revela más y más historias a las que hay que seguir atentamente para no perderse.

LA PILETA, de Matías Bringeri (5) Tres personas relacionadas entre sí (parecen padre e hijos, pero no queda nunca del todo claro) tienen el hobby de armar barcos a escala y hacerlos andar por el gran piletón que hay en la zona norte de la ciudad. Este retrato muestra su obsesión por el tema -que investigan en internet y que comparten con otros fans- y sus intentos por tener una vida fuera de eso. Una película pequeña, de entrecasa, menor.
 
OSTENDE, de Laura Citarella (6) Esta “mujer orquesta” del cine independiente argentino (a quien en buena parte se le deben las proezas hechas con bajo presupuesto en filmes como Historias extraordinarias” nada menos) debuta en el largo con un filme pequeño y cambiante, que sigue los días que pasa una joven (Laura Paredes) en el Viejo Hotel Ostende, donde unas vacaciones se enrarecen con la aparición de algunos personajes sospechosos. De tono raro, curioso, pasa de lo atrapante a lo frustrante, casi sin términos medios.
  
ENERO, de Cynthia Grabenja, Marcelo Scoccia (4) Algunos apuntes visuales interesantes y originales no alcanzan a justificar la aparición en competencia de este pobre drama/thriller psicológico acerca de un pianista “en coma creativo” tras un accidente que dejó a su mujer… en coma real. Traumas, pastillas, desorientación y pianos, en un loop al que rodea un halo de misterio que se va perdiendo con el correr de los minutos. Hay estilo, falta guión, dirección de actores, muchas otras cosas…

HOY NO TUVE MIEDO, de Iván Fund (6,50). El nuevo filme del director de LA RISA y codirector de LOS LABIOS muestra su indudable talento cinematográfico, un ojo entrenadísimo para captar, allí donde están o no están, pequeñas epifanías cotidianas, momentos robados al tiempo: objetos, animales, personas, fiestas, amaneceres. El fluir de un vestido, el humo de un cigarrillo, una cara somnolienta tienen tanto peso para él como la historia que rodea a esas imágenes. En la primera mitad del filme, la mejor, hay una trama que se establece entre esos momentos, la de la relación entre tres amigas: liviana, oculta, pero sensible. En la segunda parte, Fund experimenta con los límites entre documental, ficción y película de backstage, y si bien las “epifanías” siguen allí, el todo se hace algo trabajoso e incoherente (parece un extra del DVD del rodaje de la otra parte, por momentos). Muchos han dicho ya que la primera parte (con unos 10/15 minutos más) podría ser una gran película. Así como está, es más que interesante, pero algo se pierde “en el fragor de la batalla”. Como escribí en algún otro lugar, Fund tiene el talento para ser uno de los grandes cineastas de su generación. Tal vez en unos años haga la película que lo pruebe.

 
COMPETENCIA INTERNACIONAL

EL ESTUDIANTE, de Santiago Mitre (8,50) Un joven llega a la Capital desde la provincia de Buenos Aires, empieza a estudiar Ciencias Sociales y se va involucrando cada vez más en la política universitaria en este ambicioso e intenso relato de iniciación que se centra en el mundo de la “rosca” política (de las traiciones y aprendizajes que vienen con ella), con un grado de realismo y atención al detalle casi inéditos en el cine nacional. Grandes actuaciones (protagonistas y secundarios), frases inolvidables y una trama riquísima en una de las mejores películas argentinas de los últimos tiempos. Una opera prima “solista” (Mitre codirigió “El amor-primera parte”) de un director a tener más que en cuenta para el futuro.
YATASTO, de Hermes Paralluelo (7,50) Un trío de chicos y los familiares con los que se relacionan son el centro de este documental de observación que sigue sus movimientos (en un carro tirado a caballo) por las calles de la ciudad de Córdoba, recolectando cartones. Su trabajo, sus conversaciones (allí y en sus casas), sus sueños: todo aporta a un filme severo y cálido a la vez, que excede el simplista calificativo de “película de denuncia social”. Aunque es un poco largo y puedo volverse algo reiterativo, se trata de un retrato notable de un grupo de personajes y de una situación, apostando por la observación, la mirada, la descripción. Ver (conocer) a la gente en su ambiente, funcionando en su cotidianeidad.