Locarno: festivales, premios, ¿y después?

Locarno: festivales, premios, ¿y después?

por - Críticas
14 Ago, 2011 09:44 | comentarios

Los “hechos históricos” del cine argentino en festivales internacionales se siguen sumando, pero su relevancia se va volviendo un poco complicada de entender. Tal vez sea porque los que nos dedicamos a esto sabemos la importancia de lo ganado ayer por ABRIR PUERTAS Y VENTANAS, la película de Milagros Mumenthaler que arrasó en Locarno (Leopardo […]

Los “hechos históricos” del cine argentino en festivales internacionales se siguen sumando, pero su relevancia se va volviendo un poco complicada de entender. Tal vez sea porque los que nos dedicamos a esto sabemos la importancia de lo ganado ayer por ABRIR PUERTAS Y VENTANAS, la película de Milagros Mumenthaler que arrasó en Locarno (Leopardo de Oro, mejor actriz, premio Fipresci y un par de menciones), además del Premio del Jurado en Cinema del Presente del mismo festival que se llevó EL ESTUDIANTE, de Santiago Mitre (a lo que hay que agregar la Cámara de Oro en Cannes ganada por LAS ACACIAS, de Pablo Giorgelli), mientras que para muchos otros son, simplemente, “más premios que gana el cine argentino en el exterior con películas que nadie ve después”.

Vayamos por partes. Ayer a la tarde estaba en Twitter averiguando y escribiendo sobre los premios de Locarno. Tras una serie de informaciones confusas y malos entendidos idiomáticos twitteros, cuando descubrí en un cable de DPA los premios publicados (mal, adelantándose al embargo previo a la ceremonia), lo posteé (ya era información pública) y la reacción de la gente fue bastante módica, mínima, discreta. Algún RT, alguna felicitación y no mucho más. Digo, si posteo la recaudación de LOS PITUFOS hay más repercusión. Lo cual me llevó a pensar en una serie de cosas. Por un lado, que era sábado a la tarde y no había mucha gente en Twitter. Por otro lado, que la gente en general no distingue un premio importante de uno que no lo es tanto (digamos, con todo respeto, los que se ganaron ese mismo día en el Festival de Lima). Y, por último, que todo el asunto no le importa a casi nadie.

Este año ha sido pródigo en premios grandes para películas chicas argentinas. AUSENTE, de Marco Berger, ganó el Teddy Award en Berlín (créanme, en Berlín es un premiazo!) y aquí se da en el Malba y en el Gaumont, algunos días a la semana. UN MUNDO MISTERIOSO no ganó, pero sí compitió en Berlín, y su suerte fue similiar: Malba y Cosmos. Tengo la impresión que con LAS ACACIAS (Cámara de Oro, el premio más importante jamás ganado por una película argentina en Cannes) va a suceder algo similar, o acaso un estreno en 8-10 salas. Lo mismo pasó con LOS LABIOS, premiada en Cannes 2010 (Malba) o EN EL FUTURO, en Venecia de ese mismo año (inédita aún). Y hasta podría sumar EL PREMIO, de Paula Markovitch, de procedencia mexicana, pero de directora, tema y rodaje en la Argentina.

EL ESTUDIANTE, que tiene características narrativas más comerciales saldrá, por cuestiones de producción y/o decisión, sólo en el Malba, en septiembre (podrá ser exitosa en ese marco, pero sigue siendo limitado). Y no sé todavía cómo se estrenará la película de Mumenthaler (primer Leopardo de Oro en la historia del cine argentino en Locarno), pero habiéndola visto, imagino una salida pequeña también. No digo sólo Malba, pero en la línea del cine de Celina Murga, por poner un ejemplo…

A eso podría sumar el estreno de CERRO BAYO, que compitió en San Sebastián y ganó un premio menor allí: sale la semana que viene y pese a ser una muy buena película, no la imagino peleando en el Top 10. Y ni hablar de las que estarán ahora en Venecia. Salvo EL CAMPO, de Hernán Belón, película chica también pero con Dolores Fonzi y Leonardo Sbaraglia, las demás podrán tener mejor o peor recepción, pero una salida discreta y una recaudación similar. Hablo de los filmes de Edgardo Cozarinsky, Mauro Andrizzi y, a esta altura, hasta el propio Pino Solanas (hay otras cuatro películas argentinas más, pero son coproducciones con directores extranjeros).

Sé que es igual en otros países: el premio en un festival refleja un módico entusiasmo en la prensa, pero muy pocas veces convierte a las películas en taquilleras (pregunten en México, por ejemplo). Es más, ahora diría que, salvo que ganes la Palma de Oro o el Oscar, ningún premio suma muchos espectadores. Hasta me atrevo a pensar que le quita público, que la gente piensa que no es para “los espectadores comunes” y la abandonan por completo. Espero que no sea el caso con las premiadas en Locarno, dos muy buenas películas (sobre la de Mitre ya escribí y volveré pronto cuando se estrene; la de Mumenthaler la dejo para más adelante).

¿El público argentino se estará cansando ya de los premios? ¿Le importará poco saber que lo que se ganó este año equivale, no se, a grandes conquistas deportivas en términos de lo “importantes” que fueron? ¿Le cambiará poco y nada si hay una película en Venecia o hay ocho? Tengo la impresión de que pasa algo asi. El espectador de cine ha reservado un espacio pequeño en su rutina para el cine nacional, y sólo participa cuando la oferta está hiperpublicitada o, bueno, es una película con Ricardo Darín…

¿Debería haber una política del INCAA de asegurar un estreno digno a las películas premiadas por el mundo, más allá de darles un lugarcete en el “festival” de Pinamar? ¿O cómo la mayoría no pasa por el “sistema” no son tomadas en cuenta? ¿O lo que pido es absurdo? Se sabe que las películas argentinas, cuando entran a festivales de primera categoría, reciben apoyos económicos y ayudas oficiales: ¿no debería también asegurarse que la gente pueda acceder a ellas sin tener que buscarlas como agujas en un pajar? Me queda la esperanza de que todas ellas serán compradas para INCAA TV y, tarde o temprano, el público podrá acceder a verlas y a determinar si los premios fueron o no merecidos. O verlas, al menos, que no es poco…