El Oscar de la Academia: ¿cuestión de pragmatismo?

El Oscar de la Academia: ¿cuestión de pragmatismo?

por - Críticas
02 Oct, 2011 11:33 | comentarios

Este es un corto post no para anunciar que hoy se decide la película que representará a la Argentina en los Oscars, sino para volver a plantear(me) la misma pregunta que me hago siempre ante estas circunstancias. ¿Hay que mandar la película que uno cree la mejor del año o la que considera con más […]

Este es un corto post no para anunciar que hoy se decide la película que representará a la Argentina en los Oscars, sino para volver a plantear(me) la misma pregunta que me hago siempre ante estas circunstancias. ¿Hay que mandar la película que uno cree la mejor del año o la que considera con más posibilidades para ganar? En una época yo creía en la primera opción. Sentía que no importaba la decisión de los jurados allí, que la selección en sí era lo importante, que dignificaba a una industria de cine elegir la mejor película del año.

Con el tiempo, creo, comprendí un par de cosas. Primero, que la industria nunca, o casi nunca, va a elegir las que yo considero como las mejores películas, así que esa ya de por sí es una batalla perdida. Y, segundo, que el Oscar no es otra cosa que un concurso de popularidad al que conviene llevar el candidato que más pueda ser apreciado por los votantes.

Así que me volví pragmático con el Oscar. Está para eso, no para sacar “chapa”. Para prestigio quedate con entrar en la competencia de Cannes o lo que cada uno considere “prestigioso”. El Oscar es un negocio y hay que jugarlo con las reglas que ese negocio tiene. Eso no quiere decir que haya que llevar malas películas ni pasar otra vez por el papelón MANUELITA, pero sí elegir las películas que los votantes vean como capaces de convencer al tipo de votante de la Academia.

Sin faltar el respeto a ninguna de las películas, ni DEPARTURES (la japonesa que ganó en 2009) ni EL SECRETO DE SUS OJOS ni la danesa EN UN MUNDO MEJOR han sido, en sus respectivos años, grandes ganadoras de premios en festivales ni nada por el estilo. Son ganadoras de Oscars, que es otra cosa. Creo, por ejemplo, que el premio del público en Toronto a WHERE DO WE GO NOW?, la película de Nadine Labaki, le abre grandes chances de estar entre las candidatas. Mucho más que todos los premios que lleva puestos camino al Oscar, digamos, EL CABALLO DE TURIN, de Bela Tarr.

Pocas veces los premios en festivales coinciden con los Oscar. Asi como EL ARBOL DE LA VIDA no tendrá chances en los Oscars (a lo sumo nominaciones testimoniales, especialmente a Malick) tampoco imagino ahí ni a ATTENBERG ni a ONCE UPON A TIME IN ANATOLYA, por citar solo un par. De las premiadas en festivales, por sus características específicas, podría imaginar nominada -entre las que vi- a la iraní A SEPARATION, a A SIMPLE LIFE y, sin haberlas visto, pensaría por lo que lei sobre ellas en LE HAVRE y MISS BALA. Pero el “negocio” acá va por otro lado.

Es por eso que creo que, siendo una película muy inferior a otras que se vieron en el año (para mí, una película apenas aceptable), UN CUENTO CHINO resulta la más candidateable y nominable de todas las argentinas. Tiene una estructura y formato que Hollywood comprende a la perfección, tiene a un actor que ellos conocen, tiene hasta las “trampas” dramáticas que gustan a los miembros de la Academia, y mezcla humor y sentimentalismo de la manera que allí se pretende. Creo, igual, que es una película menor en muchos sentidos y que en el mejor de los casos ese “cariño” que los votantes pueden tenerle, a lo sumo le alcanzará a entrar entre las 9 precandidatas o, en el mejor de los casos, entre las 5. Pero le falta algo como para ganar el Oscar.

Para mí EL ESTUDIANTE es mil veces y mejor (y no dudo que fue justo el intento de  y podría citar una larga lista de películas (LOS MARZIANO, LOS LABIOS, LA VIDA NUEVA, UN MUNDO MISTERIOSO, CERRO BAYO, VAQUERO… bah, tampoco tantas) que creo que son más interesantes. Pero no veo a ninguna con chances de despertar interés, o suficiente interés, entre los votantes al Oscar. Una sola aclaración: no vi VIUDAS y, si bien imagino que el target puede ser el correcto, no sé si la película funciona de la manera que “se precisa”.

Así que, puesto en pragmático, creo que UN CUENTO CHINO es la mejor elección. Tampoco estamos hablando seriamente de cine. Estamos hablando del Oscar…