Entrevista a Michael Haneke: “Una paloma es una paloma”

Entrevista a Michael Haneke: “Una paloma es una paloma”

por - Críticas
19 Feb, 2013 10:00 | comentarios

En el pasado Festival de Cannes, previo a la Palma de Oro, a las nominaciones al Oscar y a todo lo que pasó después con la película, entrevisté por primera vez en mi vida a Michael Haneke, un director del que no soy fan pero que me interesa como personaje y pensador. Su tono siempre […]

Haneke1En el pasado Festival de Cannes, previo a la Palma de Oro, a las nominaciones al Oscar y a todo lo que pasó después con la película, entrevisté por primera vez en mi vida a Michael Haneke, un director del que no soy fan pero que me interesa como personaje y pensador. Su tono siempre grave y de profesor gruñón me hacían suponer lo peor, pero mis nervios se disiparon rápidamente al conocerlo. Serio y reconcentrado, sí, pero también relajado y amable, hasta se permitía algunas que otras risas, como cuando le sonó el teléfono en medio de la entrevista en el Carlton Hotel.

Lo que leerán aquí son los 30 minutos de charla que compartí con Haneke y tres periodistas más, uno de los cuáles hizo la absurda pregunta que, por lo menos, me sirvió para ponerle el título a la nota. Siempre es bueno en estas notas grupales tener a alguno que se atreva a hacer preguntas idiotas del tipo “¿qué significado tiene la paloma?”. Gracias –quien quiera que seas- por ese momento de vergüenza ajena.

haneke2Ya saben de qué va AMOUR y ya saben que tiene cinco nominaciones al Oscar y que seguro ganará la de mejor película extranjera (y tal vez, aunque no es muy probable, alguna más). Saben también que se estrena este jueves. Es una película fuerte, angustiante y agobiante. Me cuesta decir si me gustó o no. No me parece, como a algunos colegas, algo detestable. De hecho, comparada con anteriores películas del austríaco como LA PROFESORA DE PIANO y LA CINTA BLANCA, hasta que me parece una película humana y sensible. Es, como todas, una tortura atravesarla. Cada uno sabrá si la experiencia le resulta provechosa o insoportable.


Muchas personas que escucharon hablar de esta película comentan que no tienen deseos de verla porque no quieren revivir ese tipo de experiencias que tuvieron que pasar en la vida real. ¿Qué les diría usted para hacerlos cambiar de opinión?

El tema de tratar de convencer a la gente de ver algo no me interesa, me parece un error. La televisión funciona así, pero no es en lo que yo pienso cuando hago una película. Hago lo que hago porque me interesa el tema, o me resulta cercano, y espero que a la gente le interese también. Y que vaya por eso o porque alguien se la recomiende o por leer alguna buena crítica. No hay una receta de cómo llegar a la gente.

¿Qué es lo que te motivó a hacer esta película en particular?

Todos pasamos por similares situaciones, de no poder ayudar ni aliviar a alguien que está sufriendo. En mi familia sucedió algo similar y eso fue lo que me motivó a hacer el filme. Me interesaba ver lo que sucedía cuando vemos sufrir a las personas que amamos.

¿Y qué lo motiva en general a hacer cine?

Es lo único que sé hacer, es mi profesión, algo que me gusta y me entusiasma. Cuando veo alguna situación que me conmueve o me enoja y quiero reflejarla o lidiar con ella, la mejor forma para mí es hacer una película.

haneke3¿Por qué eligió a Jean-Louis Trintignant y a Emanuelle Riva para protagonizarla?

Escribí el papel masculino para Jean-Louis y él acepto, por suerte. De otra manera no la habría hecho. Lo admiro desde mi infancia. A Riva la admiré en HIROSHIMA MON AMOUR, pero luego la perdí de vista. Cuando buscaba elenco vino a un casting. No hay muchas actrices francesas de esa edad y en el casting quedó clarísimo que ella era perfecta para el papel. A los actores jóvenes podés descubrirlos, a los mayores los redescubrís.

¿Qué espera de un actor?

Que tenga personalidad y sea bueno en su trabajo, algo que no es tan usual. Me encanta trabajar con actores, me gustan los que tienen experiencia en teatro ya que mis padres fueron actores también. Me encanta trabajar con los actores. Para mí es la parte menos estresante del trabajo.

¿El guión estaba escrito totalmente o hubo lugar para la improvisación?

Había muchas cosas específicas que yo ya sabía cómo las iba a hacer antes de empezar. No me gusta tener muchas discusiones ni debates con los actores. Llego al set, les digo qué hacer y trabajamos así. No soy un fan de los ensayos, no quiero que los actores se sientan demasiado cómodos en sus personajes. Me gusta probar cosas en el set, pero no antes. Hay un elemento de presión en el momento que me resulta muy útil.

En cierto sentido el departamento en el que viven es un personaje más en el filme. ¿Cómo lo pensó visualmente?

Tenía en mi cabeza el departamento de mis padres en Viena y en cierta medida lo transporté a París. Fue de gran ayuda tener el set en la cabeza para poder definir el movimiento de los actores y poder imaginar claramente cómo iban a ser ciertas cosas.

haneke¿Qué puede comentar acerca de la paloma que entra y sale de la casa?

Una paloma es una paloma. Entra por la ventana y sale por la ventana… No me gusta dar mis propias interpretaciones de esas cosas, prefiero que el espectador piense por sí mismo. Si digo mi opinión reduzco el espacio del público para encontrar sus propias respuestas.

¿Fue diferente el trabajo al saber que se basaba en experiencias reales de su familia?

Todo lo que escribís  se basa en experiencias personales. Directa o indirectamente te toca. Es cierto que acá hay más de uno mismo y experiencias propias, pero siempre hacés ese ejercicio de pensar cómo cada historia te toca y eso te ayuda a ser auténtico. Mi deseo es que si algo me moviliza los movilice a los demás también.

Para alguien que tiene fama de hacer películas fuertes y/o violentas llama la atención un título como AMOUR…

A los periodistas les interesan las clasificaciones, como la de que soy especialista en violencia o en alguna otra cosa. Yo no me veo así: hago cosas que me interesan. Me gustaría que me consideren un especialista en muchas cosas distintas y no sólo en eso. En realidad en mis filmes hay poca violencia, ni el 10 por ciento de lo que ves en TV. Lo que pasa es que la violencia allá no te toca, no la creés. Por ejemplo, Tarantino es especialista en violencia porque es todo lo que muestra en sus filmes. Pero no lo hace de manera realista: es entretenida, divertida, te reís. No juzgo lo que él hace. Es un maestro en lo suyo, aunque su forma de tratar la violencia no se corresponde a la manera en la que yo la veo.

¿Cómo se hace para evitar caer en el melodrama partiendo de una historia como esta?

Ese fue nuestro objetivo desde el principio. Cuando lidiás con temas serios hay un imperativo moral de estar a la altura de ese tema. Teníamos que evitar el cliché y el melodrama, todo tipo de baratas exhibiciones de sufrimiento y ser lo serios que el filme requería.