Más allá de los récords de taquilla

Más allá de los récords de taquilla

por - Críticas
24 Jun, 2013 02:16 | comentarios

Este fin de semana MONSTERS UNIVERSITY llevó 790.045 espectadores a los cines argentinos y se transformó en el estreno más taquillero de la historia, récord que ostentaba LOS SIMPSONS: LA PELICULA, estrenada en las vacaciones de invierno de 2007 y que llevó, entonces, 769 mil espectadores de jueves a domingo. En cierto sentido, las cifras […]

monsters3Este fin de semana MONSTERS UNIVERSITY llevó 790.045 espectadores a los cines argentinos y se transformó en el estreno más taquillero de la historia, récord que ostentaba LOS SIMPSONS: LA PELICULA, estrenada en las vacaciones de invierno de 2007 y que llevó, entonces, 769 mil espectadores de jueves a domingo. En cierto sentido, las cifras son equiparables: en ambos casos fueron cuatro días y si bien el fin de semana de MONSTERS UNIVERSITY coincidió con un feriado largo, para buena parte de los chicos en edad escolar que vieron ese fin de semana LOS SIMPSON, las vacaciones de invierno funcionan como un largo feriado.

Pero hay un dato relevante que no puede quedar afuera de la ecuación: LOS SIMPSONS llevaron esa cantidad de espectadores en 172 salas mientras que MU lo hizo en… 315. Así, la cifra puede leerse de una manera diferente: nadie le quita el récord, obviamente, pero está muy lejos de acercarse a aquella película en lo que respecta al promedio de espectadores por pantalla. De cualquier modo, y como las cifras de espectadores son datos que deben leerse en función del contexto, lo que me interesa aquí no es analizar quién le ganó a quién sino entender algo más complejo respecto al mercado cinematográfico argentino.

WORLD WAR ZSi uno amplía la vista por fuera del éxito de MONSTERS UNIVERSITY se dará cuenta que, paralelamente, son (o siguen siendo) bastante exitosas otras películas como GUERRA MUNDIAL Z (371 mil espectadores en 239 salas), EL HOMBRE DE ACERO (178 mil en 224 salas, en su segundo fin de semana) y RAPIDOS Y FURIOSOS 6 (109 mil en 123, con un sorprendente total de ya más de 2 millones). Son cuatro películas con más de 100 mil espectadores en cuatro días y con más de 100 pantallas cada una.


Hagamos cuentas más generales: del 1,6 millón de personas que fueron al cine este fin de semana (una cifra altísima, por lejos la más alta de todo el año), aproximadamente 1.450.000 fueron a ver esas 4 películas más taquilleras. ¿Porcentaje? Alrededor del 90% del total. Es decir, de la «torta» de películas en la cartelera, apenas 150 mil personas vieron alguna película que no sea una de esas cuatro. Entre las 20 primeras no hay ninguna argentina. Tan concentrado está el mercado en esas cuatro películas (cinco, si suman QUE PASO AYER 3, que hizo 68 mil espectadores y ocupa otras 86 salas) que la muy buena película alemana BARBARA, de Cristian Petzold, logró quedar en el noveno lugar con sus 6.700 espectadores en ocho salas y, aún más sorprendente, LA CACERIA entró décima con 3.100, cifras que normalmente la dejarían en los últimos puestos del Top 20.

man-of-steel-henry-cavillLa celebración de los récords de taquilla y de la gran concurrencia del público a las salas no puede dejar de lado este ángulo: cada vez va más gente a ver las mismas tres o cuatro películas. No hay casi diversidad de estrenos, cientos de películas no llegan nunca a las salas comerciales y no parece haber límite para la cantidad de salas en las que una película puede darse. Las cinco primeras películas de la cartelera se exhibieron este fin de semana en 987 pantallas mientras que todas las películas ubicadas entre los puestos 6 y 20 se exhibieron en 167. ¿Promedios? Unas 200 pantallas por película para las 5 primeras, unas 11 pantallas promedio para las demás. Y no estoy contando siquiera las que están afuera del Top 20, ya que el promedio bajaría hasta lo ridículo.

A esto hay que sumar el dato de que seguramente en el curso del fin de semana más y más pantallas fueron cambiando su programación hacia las películas más taquilleras, a costa de las más chicas, menos favorecidas o no tan exitosas, que seguramente perdieron «vueltas» en las multisalas (las darían en uno o dos horarios solamente) o fueron barridas por completo. Se ha discutido hasta el hartazgo las limitaciones que deberían existir para la cantidad de pantallas que llevan los grandes tanques de taquilla, pero pese a que el gobierno se llena la boca hablando de industria nacional y de proteccionismo, en lo concreto nada parece hacerse en relación a cuidar la diversidad cultural y muy poco en lo que respecta al costado de exhibición del cine nacional, completamente desatendido por las autoridades, pese a que existen medidas al respecto que no parecen aplicarse.

MetegolHace unos días y en relación al estreno de METEGOL, Juan José Campanella puso el «dedo en la llaga» al criticar la negativa del Disney Channel a aceptar publicidad de su película, estrenada por UIP y competidora de los títulos animados de esa compañía. Si bien no estoy del todo seguro de lo aplicable de su queja (no sé si el Disney Channel, por ejemplo, pone publicidad de las películas animadas de DreamWorks o de Fox, por ejemplo, del mismo modo en que Canal 13 no pone publicidades de Telefé o Canal 9 en su programación), sí creo que lo que marca Campanella es aplicable al INCAA y a la protección de los estrenos nacionales. Si bien METEGOL es una película grande y multinacional que se defenderá seguramente bien sola, no cabe duda que tendrá que pelear salas con esta andanada de títulos animados y de superhéroes de Hollywood, más los que vienen las próximas semanas.

El problema, de cualquier modo, está más allá de METEGOL. Podemos celebrar que se estrenen y que tengan éxito películas como BARBARA, TABU y EN OTRO PAIS (por citar tres módicos sucesos recientes, que totalizarán entre 15 y 20 mil espectadores en total), pero no hay dudas que esta clase de títulos que antes eran la norma casi semanal en la cartelera nacional son hoy la excepción a la regla y -en estos tres casos- tienen más que ver con la decisión personal de un distribuidor «cabeza dura» que sale a pelearla a lo David frente a Goliat, estrenando cuando le permiten, le dejan salas o se acuerdan que existen otras películas que no son secuelas ni precuelas ni tienen de protagonista a Brad Pitt. Me pregunto ahora, por ejemplo, si ANTES DE LA MEDIANOCHE se estrenará este jueves en todas las salas en la que estaba planeada o los exhibidores querrán tener por más tiempo a MONSTERS UNIVERSITY circulando por casi todas sus pantallas.

Películas taquilleras y récords de espectadores pueden ser una señal de salud en la industria cinematográfica, una que indica que «el paciente cine» todavía está vivo y respira. El problema es que muchos otros síntomas temibles aparecen por otros lados.