BAFICI 2014: Otras secciones (18 críticas)

BAFICI 2014: Otras secciones (18 críticas)

por - Críticas
26 Mar, 2014 04:59 | 1 comentario

Además de las tres competencias y el amplio panorama, el festival porteño tiene algunas secciones extra y los consabidos focos y retrospectivas. Dos clásicas secciones son Música y Nocturna, de las cuales aquí hay algunas críticas. Hay otras secciones como las dedicadas a Michaela Grill, las películas israelíes del ciclo «Family Affairs» o «Sucesos Intervenidos» […]

bafici logo 2014Además de las tres competencias y el amplio panorama, el festival porteño tiene algunas secciones extra y los consabidos focos y retrospectivas. Dos clásicas secciones son Música y Nocturna, de las cuales aquí hay algunas críticas. Hay otras secciones como las dedicadas a Michaela Grill, las películas israelíes del ciclo «Family Affairs» o «Sucesos Intervenidos» que no incluí porque no vi nada. Hay otras dos secciones que repaso en forma «grupal» que son Sportivo Bafici y Clásicos Restaurados, en las cuales hay una buena cantidad de películas más que recomendables, muchas de las cuales merecen ser vistas y también revisitadas por los que ya las vieron y tal vez nunca pudieron hacerlo en pantalla grande.

Aquí, entonces, un resumen de títulos de estas «otras» secciones. No están incluidos todos los títulos de las secciones, sino solo las que vi.

MÚSICA


The-Punk-Singer-THE PUNK SINGER, de Sini Anderson (Estados Unidos) La historia de Kathleen Hanna, la cantante y compositora de la banda Bikini Kill, tiene sus particularidades y este filme las explora todas, centrándose en su desaparición de las actuaciones en vivo en los últimos años. Hannah es el principal “testimonio” de los muchos que cuentan una vida que recorre los últimos 25 años de la cultura pop, desde el grunge, el punk y el “riot girl movement” de principios de los ’90 hasta la actualidad, pasando por sus otras encarnaciones musicales (Le Tigre, The Julie Ruin), su vida personal (está casada con Adam Horovitz, de Beastie Boys) y, en especial, en su rol como militante feminista en una cultura eternamente machista como la del hard rock. El “misterio” de su ausencia no es tan importante, pero sí sirve como excusa para contar su historia y la evolución de una joven iracunda en una mujer madura y compleja.

la leyenda de pajarito zaguriEL REY DEL ROCANROL: LA LEYENDA DE PAJARITO ZAGURI, de Néstor Rodríguez Correa (Argentina) Retrato documental del mítico personaje –cantante, compositor, guitarrista, poeta, buscavidas– del rock nacional, que murió en 2013. La película lo sigue a lo largo de lo que parecen ser sus últimos años (ya enfermo) y lo muestra en su cotidianeidad, con sus amigos, su banda de rock, su familia, aprovechando para contar su historia de una manera impresionista, salpicada. Zaguri no tiene una carrera discográfica tan clara como otros colegas suyos. Su vida es más bien la de un músico de bares, callejero, de viajes por el interior del país, amigos, zapadas y siempre rock & blues. Reconociendo lo complicado y caótico de su vida, el filme de cualquier modo es un retrato entrañable de un hombre de la noche, un bohemio de barrio que surgió en la misma época que otros grandes del rock local (Moris, Sandro, Tanguito), participó en uno de sus primeros grupos importantes (Los Beatniks) y luego fue quedando al margen de la popularidad, tocando en tugurios para poca gente. Es inteligente la idea de contar su vida durante los últimos años y a través de conversaciones con amigos y unas pocas entrevistas. «Pajarito» era, finalmente, eso: un personaje de la noche porteña y lo importante es conocerlo a él y no hacer un recorrido por sus inexistentes grandes éxitos. Viendo el filme uno tiene la impresión que, al menos durante un rato, logró conocerlo.

NOCTURNA

miikeSHIELD OF STRAW, de Takashi Miike (Japón) Cuando empezó parecía que se iba a llevar todo por delante, que era la gran película de acción asiática que el festival merecía. Y durante un poco más de media hora mantuvo esa ilusión, pero luego fue cayendo en un pozo lleno de enormes agujeros de guión, escenas cada vez menos interesantes y en algunos casos ridículas hasta finalmente implotar contra sí misma, como si se hubieran quedado sin ganas, energía o dinero en la mitad del rodaje. El punto de partida es interesante: un multimillonario pone precio a la cabeza del hombre que violó a su nieta y, cuando lo captura la policía, un grupo de cinco agentes debe custodiarlo en viaje a Tokio. Al hombre hay que protegerlo de las masas de gente que quieren matarlo, pero también de ellos mismos, que pueden estar comprados por el mismo millonario. El planteo da para una interesante mezcla narrativa y temática (la desesperación de los japoneses por el dinero a costa del honor), pero es difícil sostenerlo sin un guión fuerte que justifique las decisiones absurdas que, una y otra vez, toman los personajes. Sin eso, más allá de dos o tres escenas espectaculares ubicadas al principio del filme, la película no tiene demasiado para contar y se va desvaneciendo de a poco. (Del Festival de Cannes 2013)

Why_Dont_You_Play_in_HellWHY DON’T YOU PLAY IN HELL?, de Sono Sion (Japón) Delirante y fascinante película en la que el realizador japonés mezcla su obsesión por la forma cinematográfica con una trama de enfrentamientos de bandas de yakuza. Un grupo de entusiastas cineastas y amantes de las películas se meten a filmar a bandas de yakuza, con su aceptación, en enfrentamientos que se van volviendo cada vez más violentos hasta llegar a una apoteósica media hora final en la que la sangre, las cabezas cortadas, el cine, la violencia descarnada y el humor se mezclan en una fiesta absoluta que disfrutarán especialmente los amantes del cine de género asiático o Clase B. El filme –con incontables subtramas y cambios de género que lo hacen pasar por comedia romántica, drama y hasta película de terror– es un imponente y absurdo homenaje al cine de género y, a la vez, una perfecta película de género también. Un regalo para los fans del Midnight Cinema…

CLÁSICOS RESTAURADOS
big
CALLES DE FUEGO, de Walter Hill (Estados Unidos)
EL CAMERAMAN
, de Edward Sedgwick (Estados Unidos)
NOSFERATU, de F.W. Murnau (Alemania)
QUISIERA SER GRANDE, de Penny Marshall (Estados Unidos)
SHIVERS, de David Cronenberg (Canadá)
EL ULTIMO EMPERADOR 3D, de Bernardo Bertolucci (Italia / Reino Unido)

Este notable grupo de películas no necesita introducción alguna. En esta lista hay dos clásicos del cine mudo de todos los tiempos y cuatro “clásicos modernos”, como hemos dado por denominar muchas de estas películas ochentosas que nos retrotraen a la infancia y adolescencia de muchos de nosotros. La épica política-histórica de Bertolucci podría complementarse con la musical de Hill, que a su vez combina muy bien con la fantasía infantil de Marshall, que de algún modo se conecta con la magia de Buster Keaton. Si uno sigue esta cadena de asociaciones podría pasar de Keaton a Murnau para ver el lado oscuro del cine de los años ’20 y de esos horrores pasar sin demasiadas complicaciones al Cronenberg más tenebroso de los años ’70. Y todo eso, en loop, como un viaje circular entre la luz y la oscuridad.

SPORTIVO BAFICI
bafici field of dreams
THE ARMSTRONG LIE, de Alex Gibney (Estados Unidos)
BOXING GYM, de Frederick Wiseman (Estados Unidos)
EL CAMPO DE LOS SUEÑOS, de Phil Alden Robinson (Estados Unidos)
CIUDAD DORADA, de John Huston (Estados Unidos)
EL CRACK, de José Martínez Suárez (Argentina)
HOOP DREAMS, de Steve James (Estados Unidos)
RUSH: PASION Y GLORIA, de Ron Howard (Estados Unidos / Alemania / Reino Unido)

Ciclismo, boxeo, béisbol, fútbol, básquet y automovilismo: un pequeño Juego Olímpico en el que de distintos modos –documental, ficción, realismo, fantasía, películas de los ’60 y del año pasado—podemos sintetizar la relación entre el cine y el deporte. Historias de perdedores y de ganadores, de segundas oportunidades y de rivalidades, de ilusiones y fracasos. De amor por el deporte, sobre todo, y de encontrar lenguajes cinematográficos que transformen esas sensaciones –esas ideas, ese romance—en historias, en imágenes. Recomiendo todas, pero es probable que de este grupo no hayan visto dos joyitas que no deberían perderse: CIUDAD DORADA y HOOP DREAMS. Tal vez no sean las más optimistas ni positivas del grupo, pero son miradas honestas –desde la ficción y el documental—al universo de triunfos y fracasos de los que viven de y para el deporte.