Cannes 2014: «The Captive», «That Lovely Girl» y «Party Girl»

Cannes 2014: «The Captive», «That Lovely Girl» y «Party Girl»

por - Críticas
16 May, 2014 02:43 | Sin comentarios

THE CAPTIVE, de Atom Egoyan (Canadá) Todos los años están esas películas que nadie entiende qué hacen en la competencia de Cannes. Al anunciarse la programación de la edición 2014 muchos pensamos que esa película podía ser la del candiense Egoyan. Y, lamentablemente, no nos equivocamos. Un thriller absurdo sobre una red de pedófilos que […]

captiveTHE CAPTIVE, de Atom Egoyan (Canadá)

Todos los años están esas películas que nadie entiende qué hacen en la competencia de Cannes. Al anunciarse la programación de la edición 2014 muchos pensamos que esa película podía ser la del candiense Egoyan. Y, lamentablemente, no nos equivocamos. Un thriller absurdo sobre una red de pedófilos que secuestran niñas y luego las usan para llevar a otras se centra en una serie de personajes casi ridículos que se van cruzando de maneras imposibles. El filme intenta ser original con una estructura en la que varios tiempos narrativos se cruzan, pero eso sirve solo para agregar confusión a un relato que nunca tiene sentido. Los «villanos» son tan improbables como evidentes, los policías parecen imaginados por un chico de 14 años, los padres de la niña secuestrada intentan parecer los únicos más o menos sensatos de todos pero no pueden evitar caer en el mismo pozo que todos los demás.

Con un guión con textos y situaciones imposibles, actuaciones pobrísimas y sin siquiera la autoconciencia de estar haciendo algo corrido del realismo –como lo logran, digamos, David Lynch o David Cronenberg cuando proponen thrillers cuya lógica narrativa es enrarecida– ni tampoco ningún tipo de humor, THE CAPTIVE puede trabajar sobre temas y escenarios conocidos del cine de Egoyan (la tencología controladora, los niños en peligro, el drama en un pueblo pequeño y helado de Canadá) pero lo hace casi a modo de auto-parodia, dejando en claro que los mejores años del cineasta ya han quedado definitivamente en el pasado. El elenco de reconocidos actores (Ryan Reynolds, Scott Speedman y Rosario Dawson) no logran evitar que todas sus escenas provoquen en el espectador una mirada atónita que se mantiene, incrédula, durante toda la película.


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THAT LOVELY GIRL, de Keren Yedaya (Israel)

that lovely girlEsta tercera película de la realizadora israelí de la extraordinaria OR, ganadora de la Cámara de Oro de Cannes 2014, es otro de esos filmes que este festival parece no poder evitar: un retrato de personajes desagradables y crueles que nos muestran durante horas sus lados más oscuros y hata siniestros. Esta es la historia (desoladoramente real) de un hombre y una mujer que viven juntos en una relación bastante básica que parece limitarse a actos sexuales bastante agresivos y a comer, compulsivamente (y en el caso de la chica a vomitarlo todo). Ella no sale nunca de la casa y cada vez que él se va se hace cortes en el brazo. Falta un detalle, claro: son padre e hija.

Incesto al por mayor, entonces, en esta película depresiva y deprimente que muestra lo que pasa en esa relación cuando el padre (más que la chica) empieza a querer tomar cierta distancia y a tener una novia. La relación codependiente entre ambos es desesperante, lo mismo que el carácter pasivo agresivo de la joven, que parece no poder despegarse de esa relación y querer volver a ella cada vez que algo los hace tomar distancia. Claustrofóbica (la película raramente sale de la casa, donde la chica no hace más que comer, cortarse y someterse sexualmente a su violento padre) y con un posterior conflicto narrativo a todas luces horroroso, la película puede tener algunos destellos de interés (en el comportamiento de la chica, en la puesta en escena) pero todo queda hundido en ese mar de miseria que es esa relación y la película que la contiene.

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PARTY GIRL, de Marie Amachoukeli, Claire Burger y Samuel Theis (Francia)

party girlLa apertura de Un Certain Regard es una película sólida y simple centrada en una veterana stripper de la que se enamora un ex cliente, quien le propone dejar el trabajo (en el que ya cada vez tiene menos peso y atractivo frente a las más jóvenes) e irse a vivir con ella. El filme intenta mostrar los conflictos de la mujer respecto a dejar ese mundo en el que hace mucho vive y en el que se siente como en su casa y el placer pero también la incomodidad de comenzar una vida más convencional, reencontrándose con sus hijos que fue dejando de lado o abandonando en el camino. Y, claro, enfrentándose por primera vez con algo parecido al amor.

En un estilo realista comparable al de los Dardenne para pintar a personajes de clases bajas (obreros de pequeños pueblos, strippers de bares de mala muerte y así), PARTY GIRL nunca alcanza el nivel que promete en las primeras escenas de descripción de personajes, pero sí logra poner en primer plano los conflictos de este personaje tan humano como lleno de errores, incapaz de dejar el alcohol (se pone bastante violenta y agresiva, además, cuando bebe), deleitándose con el reencuentro familiar pero también agotándose y extrañando la «vida salvaje» y, más que nada, con las emociones conflictivas que le provoca «esa cosa llamada amor» puesta, tal vez demasiado cándidamente, en la figura de un hombre grandote y buenazo que parece ser su salvación. Un filme menor, si se quiere, pero con un personaje central querible y un muy rico acercamiento al ya consabido universo de las «working girls».