Ciclos: Cinema Made in Italy

Ciclos: Cinema Made in Italy

por - Críticas
09 May, 2014 06:52 | Sin comentarios

Comienza el ciclo titulado –por algún motivo, en inglés– Cinema Made in Italy que tiene lugar en el Cinemark Palermo. Se trata de un ciclo que rescata buena parte de las mejores y/o más comentadas películas italianas del año a excepción, claro, de LA GRANDE BELLEZZA, que ya se estrenó y fue un suceso de 100 mil […]

italyComienza el ciclo titulado –por algún motivo, en inglés– Cinema Made in Italy que tiene lugar en el Cinemark Palermo. Se trata de un ciclo que rescata buena parte de las mejores y/o más comentadas películas italianas del año a excepción, claro, de LA GRANDE BELLEZZAque ya se estrenó y fue un suceso de 100 mil espectadores. Se habla todo el tiempo de una era de renovación del cine italiano y tal vez el éxito (y el Oscar) del filme de Paolo Sorrentino sea la puerta que se abre para que de una vez por todas esa renovación siempre pendiente aparezca con todo. Este año hay otra película en competencia en Cannes (LE MERAVIGLIE, de Alice Rohrwacher, directora de otra muy buena película como fue CORPO CELESTE), así que el crecimiento de esta nueva generación demuestra ser constante.

Aquí comento las dos que vi anteriormente —SALVO y SACRO GRA–, pero de la mayoría del resto tengo muy buenas referencias, especialmente VIA CASTELLANA BANDIERA, de Emma Dante y EL INTERVALLO, de Leonardo DiCostanzo. Más información sobre el ciclo, aquí.

salvoSALVO, de Fabio Grassadonia y Antonio Piazza. Narrada con un asombroso pulso para la construcción del suspenso con planos fijos y largos y un excelente uso del sonido y el fuera de campo, SALVO es un policial mucho más interesante de lo que deja entrever su sinopsis. Es que el filme se trata acerca de un guardaespaldas de un mafioso que cuando mata a un enemigo de su jefe se encuentra con que en su casa el hombre tiene una hermana que es ciega. El debe matarla pero no lo hace y la secuestra. El tema es que por el susto la mujer empieza a recuperar la vista y encima entre ambos empiezan de a poco a entenderse y quizás hasta algo más. Todo eso que suena a culebrón imposible logra tener bastante sentido gracias a la manera en la que los directores arman su historia: oscura, realista, gris, más cerca del mundo amargo de los matones de GOMORRAH que de un melodrama. Y funciona, en especial la primera mitad que es directamente apasionante. La segunda parte se enreda un poco narrativamente, pero la película jamás pierde la línea ni los directores la idea de cómo contar su historia.


 

sacro-graSACRO GRA, de Gianfranco Rosi. El director de ese muy buen documental que era SICARIO ROOM 164, se plantea aquí algo que podría ser visto más como un estudio fotográfico que como una película narrativa tradicional. SACRO GRA se centra en la autopista que circunvala la ciudad de Roma, pero más que en la ruta en sí, Rosi se detiene a retratar a una serie de personajes que viven o trabajan en las cercanías. A modo de viñetas -algunas más cortas, otras un poco más desarrolladas, ninguna muy sustancial-, Rosi observa una serie de personas que bien podrían ser representativas de la vida en los suburbios con un gusto acaso un poco excesivo por lo que podríamos denominar “excéntricos”. Con algo de EN EL HOYO, la película del mexicano Juan Carlos Rulfo, SACRO GRA se estructura casi como un álbum fotográfico, ya que las pequeñas anécdotas que descubre son en muchos casos intrascendentes y no aportan dramáticamente mucho más de lo que una serie de buenas fotografías podrían generar. En el recorrido por la ruta (suponemos que la película va avanzando por distintas zonas de esta enorme General Paz romana, pero nunca queda claro) vemos a un hombre que investiga minuciosamente como los insectos afectan la vida de las plantas, un paramédico que recorre la ruta en una ambulancia, algunas prostitutas que buscan clientes allí, un algo decadente hombre que alquila su bizarramente decorada mansión para filmaciones y otro que se dedica a pescar anguilas con su mujer ucraniana. (Crítica completa, aquí)