Festival de Roma 2014: «NN», de Héctor Gálvez

Festival de Roma 2014: «NN», de Héctor Gálvez

por - Críticas
25 Oct, 2014 06:58 | 1 comentario

Las primeras imágenes de la película peruana de Héctor Gálvez, NN, son de una rigurosidad impactante. En un plano general, un grupo de antropólogos forenses va haciendo su trabajo hasta que encuentran algo inesperado: un noveno cuerpo donde deberían haber ocho, cuerpo que no logran reconocer ni identificar y que pasa a ser el NN al que […]

NN-116711031-largeLas primeras imágenes de la película peruana de Héctor Gálvez, NN, son de una rigurosidad impactante. En un plano general, un grupo de antropólogos forenses va haciendo su trabajo hasta que encuentran algo inesperado: un noveno cuerpo donde deberían haber ocho, cuerpo que no logran reconocer ni identificar y que pasa a ser el NN al que hace referencia el título.

Silenciosa y respetuosamente, el filme de Gálvez (director de la celebrada PARAISO) seguirá con paciencia el trabajo de estos antropólogos que tendrán como única pista identificatoria de este cadáver una foto gastada de una mujer que aparece en una de las ropas con la que lo encontraron. La «foto» disparará una búsqueda de familiares y allí se producirá la aparición de una mujer que puede o no haber estado relacionada con este desaparecido (la foto no es suya, pero la ropa parecería ser de quien fue su marido, aunque no es seguro) y que intenta probar que es la persona indicada. Tal vez lo sea, tal vez no: para ella lo importante es la necesidad de resolución y cierre de heridas.

NN-Hector-Galvez-Paul-Vega-Isabel-Gaona-500x265Pero mientras la búsqueda y la investigación se realiza, la película también empieza a centrarse en la pesada carga con la que vive uno de los antropólogos, Fidel (Paul Vega), cuya solitaria vida y apariencia algo depresiva van dando a entender que este trabajo no es para cualquiera, por más que algunos de sus colegas puedan tomarlo, por momentos, con cierta liviandad, como uno de sus amigos o una colega colombiana. El peso del pasado empieza a ser muy duro de sobrellevar para Fidel, que además tiene sus problemas familiares.


Si bien en la segunda mitad el filme no sostiene el tono seco y riguroso de la primera parte, NN nunca pierde la linea ni hace de su denuncia política una suma de escenas y situaciones previsibles. Al contrario, ese NN que puede pertenecer o no, familiarmente, a esta mujer pero que, finalmente, pertenece a la historia de todo un país es una metáfora que no necesita mayores subrayados que los que producen las propias imágenes. Huesos de una historia que muchos prefieren esconder o guardar en otro cajón, casi tan opresivo como el que naturalmente debería haberle correspondido al cadáver.

nnLa película de Gálvez se centra también en la burocracia ligada a la investigación de estos temas, en la falta de decisión política de sacarlos a la luz en un momento de relativo boom económico que vive Perú y en el que –como fueron los ’90 en la Argentina– nadie quiere revisar demasiado el pasado más negro. Y los campesinos, a diferencia también de muchos de los familiares de desaparecidos argentinos, no siempre tienen el poder ni los contactos para conseguir ir más allá de las respuestas de ocasión. Y la carga termina siendo demasiado espesa para Fidel.

Apostando por el bajo perfil, el tono seco y denso, por una puesta en escena cuidada y hasta momentos humorísticos para alivianar la densidad del asunto, NN es otra muy buena película del realizador de PARAISO, otro de los nombres del cine latinoamericano para seguir teniendo en cuenta en el futuro. En cierto modo, como OBRA, la película del brasileño Gregorio Graziosi que también pasó aquí por Roma, ambas hablan de lo mismo: la necesidad de exhumar los muertos de nuestra pesada historia para poder construir un mejor futuro.