Festival de Mar del Plata: Competencia Argentina (11 críticas)

Festival de Mar del Plata: Competencia Argentina (11 críticas)

por - cine, Críticas, Festivales
18 Nov, 2016 12:40 | comentarios

Aquí van las películas de la Competencia Argentina. Como la gran mayoría son estrenos mundiales, recién se publicarán durante el festival. Por ahora aquí están las que ya tuvieron su paso por festivales internacionales (como «Pinamar», «Terror 5» o «»Los decentes») o que se estrenan comercialmente esta semana (como «Amateur»).


LOS GLOBOS, de Mariano González

los-globos-655César vive en el conurbano y trabaja en una humilde fabrica de globos. Su vida parece reducirse a trabajar, dormir en una piecita mugrosa, participar de un grupo que hace una versión casera de cross-fit, salir cada tanto a tomar algo e intentar levantarse alguna chica con la que pasar la noche. Pero de a poco la película va revelando detalles de su vida que desconocemos: César tiene un hijo de unos 5 años que ha vivido con su abuelo tras la muerte de su madre en un incendio unos años atrás. Pero ahora parece haber llegado el momento de hacerse cargo de la criatura y César –quien parece haber tenido problemas con la ley en el pasado– no sabe ni quiere manejarse con el chico y ya parece tener decidido entregarlo en adopción, por un contacto que le pasó su amiga y casual compañera (Jimena Anganuzzi).

Esa descripción del comienzo de la trama de LOS GLOBOS no explica ni sirve demasiado para entender la excelencia en casi todos los rubros de esta sorprendente opera prima que el protagonista (actor de profesión) también dirigió y escribió. Remedando en cierto modo el estilo de los Dardenne de la etapa de EL HIJO –película con la que tiene más de un punto de contacto–, González filma de un modo seco y preciso (la fotografía es del enorme Fernando Lockett), narrando a sus personajes en movimiento casi perpetuo y con mínimos diálogos, una cámara encima de la acción y grandes elipsis que obligan al espectador a atar cabos narrativos. En eso (y en el tono de realismo suburbano) la película tiene algo de MAURO, de Hernán Rosselli, con la que no casualmente comparte montajista (Delfina Castagnino).


losglobosLOS GLOBOS es una película sobre las idas y vueltas de ese intento de reconexión entre padre e hijo y tiene varias imperdibles escenas entre ambos (el niño es extraordinario y sus comentarios, que no imagino guionados, generan algunos de los mejores momentos del filme). Parco e hiperactivo, César parece no poder parar un segundo y la presencia del niño lo irrita, lo incomoda, lo saca de su rutina, de su centro. Y la opción de que lo adopte la que parece ser una pareja tan amable como económicamente sólida no resulta tan absurda dentro de su lógica. Pero tampoco es fácil.

La de González no es una película de redención en la que un hombre descubre su lado sensible y paterno gracias a la presencia de un niño tierno. No se conduce ni narrativa ni estéticamente hacia lugares obvios o previsibles. Impacta porque uno logra entender las dudas y miedos de su personaje principal, aún con pocas palabras y sin derrochar simpatía (más bien lo contrario). Y también lo hace porque está filmada con un nervio, una seguridad y una convicción que no parecen de un operaprimista (y mucho menos de alguien que ha hecho más que nada teatro) sino de alguien que sabe muy bien lo que quiere, que se rodeó de un equipo de grandes profesionales y que entregó no solo una de las mejores películas argentinas del festival sino de todo el año.

 

EL APRENDIZ, de Tomás de Leone

el-aprendizEl gris invierno en un pueblo costero (en este caso, Necochea) es el centro de otra de las películas de la competencia argentina del festival, caso que también se da en PINAMAR. De alguna manera, esta opera prima de De Leone es una suerte de reverso oscuro –o desesperanzado– de aquella, más amable y luminosa. Lo que se cuenta aquí es la vida de Pablo (Nahuel Viale), un aprendiz de cocina en un restaurante, que está en pareja y sueña con abrir su propio local. Pero el resto de las cosas no le funcionan muy bien: su madre (Mónica Lairana) es una alcohólica que no logra salir de su estado de permanente estupor por más esfuerzos que él haga por ayudarla, y su padre (German De Silva), los ha abandonado para formar otra familia.

Pero más complicado que todo eso se volverá la relación de él con su grupo de amigos, un cuarteto en apariencia amigable que resulta no ser tanto ya que son comandados por un típico bully de barrio (Esteban Bigliardi, muy efectivo en su construcción de un personaje insoportable que sostiene todos sus maltratos con el recurso de «es una jodita, nos estamos divirtiendo») va enredando al resto en pequeños delitos que, evidentemente, los meterán en problemas a todos ellos.

EL APRENDIZ es breve y efectiva en su retrato de las elecciones contradictorias en las que se envuelve Pablo, un pibe de 21 años (muy bien encarnado por Viale, en una actuación contenida) que intenta hacer lo correcto pero no puede evitar meterse en problemas más allá de sus deseos. El filme de De Leone busca un tono naturalista, de calma chicha de pueblo que disimula sus problemas, y eso se advierte en cada plano. Es cierto que la película sigue una cierta fórmula y que no hay intentos por quebrar las reglas de ese relato de iniciación que se ha visto varias veces (inclusive en este festival), pero en su modesta búsqueda tiene algo noble y verdadero.

 

FUGA DE LA PATAGONIA, de Javier Zeballos y Francisco D’Eufemia

fugaNarrado como un western clásico, suerte de cruza en escala menor de EL RENACIDO y JAUJA, la película dee Zeballos y D’Eufemia se centra en el escape que emprende el Perito Moreno y sus acompañantes tras ser sentenciados a muerte por una tribu mapuche en 1879. La película incluye algunos flashbacks que dejan en claro los esfuerzos por entenderse y compartir conocimientos entre el cacique de la tribu y el explorador, pero eso no logra evitar la condena y Moreno debe huir por agua y tierra, caminando o a caballo, como sea.

Atacados por cuatreros se separa de sus compañeros y emprende un recorrido solo, perseguido por ellos, encontrando a un desertor y con la presencia cercana del cacique que parece no perderle pisada. Las fugas y persecuciones llevarán a un notable enfrentamiento entre tres hombres con diferentes concepciones del lugar que atraviesan: el explorador Moreno que en su inocencia de descubridor no sabe que sus mapas pueden terminar sirviendo a los militares para aniquilar a los mapuches, los cuatreros que quieren sacar provecho de lo que puedan y los habitantes originarios que quieren vivir sin ser molestados, cosa que –Conquista del Desierto mediante, poco después– se sabe que no podrán hacer.

fuga-patagonia-criticaContada como un western seco y austero de hombres de acción y, por lo general, pocas palabras, pero también con intensidad y nervio narrativo propios de un filme de suspenso (la cámara de Lucio Bonelli captura a la perfección la belleza y soledad del paisaje pero también sus constantes peligros) y con un muy buen elenco de actores poco conocidos, los dos directores (uno es, además, guionista y el otro, el montajista del filme) entregan una muy sólida y lograda opera prima que, es de esperar, consiga repercusión en Mar del Plata y, de aquí en adelante, con los festivales internacionales y el público en general.

 

LA SIESTA DEL TIGRE, de Maximiliano Schonfeld

la-siesta-del-tigre-2bEs la más pequeña y menos ambiciosa de todas las películas del realizador de GERMANIA pero por algún motivo me resultó la mejor de todas. Sus otros filmes, seguramente más complejos, a veces abusan de cierta gravedad e impostado misterio. En este documental acerca de cinco amigos que se meten en una un tanto absurda aventura buscando a través de los ríos y campos de la zona de Crespo, Entre Ríos, restos de míticos tigres dientes de sable aparece algo inusual en su cine: el humor. Los hombres no conseguirán seguramente el máximo objetivo y la película se dedica a registrar sus pasos en falso, su camaradería, sus canciones, bromas y conversaciones. Es una especie de road movie/campamento con un grupo de sexagenarios (o al menos eso parecen) jugando a vivir una mítica aventura, como si fuera una versión de CUENTA CONMIGO hecha con los abuelos de los protagonistas.

La película es breve y disfrutable, más allá de que no avance argumentalmente hacia ningún lado específico. El momento a momento de las experiencias de estos cinco hombres son lo suficientemente atractivos y simpáticos como para que se los siga con atención. Una anécdota, una canción, un recuerdo, meterse en el agua a nadar, seguir buscando el tesoro como si fueran chicos jugando a ser grandes. Eso les pasa a los protagonistas de LA SIESTA DEL TIGRE. Y eso es lo que lo convierte en un bello documental sobre la amistad, un tema sobre el que el género no ha trabajado quizás lo suficiente.

 

NO TE OLVIDES DE MI, de Fernanda Ramondo

no_te_olvides_de_miLa más pequeña e independiente de las películas de la «maratón Leo Sbaraglia» es un cuento simple y discretamente emotivo acerca de Mateo, un hombre que sale de la cárcel y se pone como objetivo recuperar sus gallos de riña con los que se gana la vida. Corre el año 1934 y este sujeto un tanto hosco e individualista se topa con su total opuesto: Aurelio y Carmela, dos hermanos (ella bastante mayor que él) que van en busca de su padre hacia el surde la llanura pampeana, pero desconfiando de todo y todos, prefieren caminar cientos de kilómetros. Mateo se ofrece reticentemente a llevarlos, ella no quiere pero el chico entabla una amistad con él, quien funciona como padre sustituto. Un poco a la manera de LUNA DE PAPEL, los tres terminan juntos en la camioneta de Mateo, viviendo algunas aventuras y conformando algo parecido a una familia mientras buscan otras que acaso ya no existan.

La película no ofrece mayores sobresaltos ni sorpresas y se sigue con interés, más que nada por la química que de a poco va creciendo entre los personajes y porque Sbaraglia es un actor que sabe dotar de muchas aristas ambiguas a su Mateo, un anarquista y ladrón, un tipo tramposo y vivillo que de a poco se va abriendo a estos dos seres perdidos en el medio de la pampa. Y algo parecido pasa con ellos, que pasan de la desconfianza al afecto poco a poco. Ese movimiento mutuo (además de la muy buena fotografía de época de Lucio Bonelli) es lo más rico e interesante que este filme, cuyo universo temático tiene puntos en común con LAS ACACIAS, tiene para ofrecer. Una nobleza asordinada, sin estridencias.

 

LOS GANADORES,  de Néstor Frenkel

los-ganadoresA esta altura de la carrera de Frenkel debo admitir que o bien no entiendo su sentido del humor o hay algo que se me escapa en sus películas. Me pasó varias veces y me vuelve a suceder en este documental centrado en una serie de personas de distintos puntos del interior del país que tienen desconocidos programas de radio y de televisión por cable y que, según parece, tienen la costumbre de organizar ceremonias de premios y dárselos los unos a los otros. Se trata de premios de un valor nominal y sin ningún sentido real, pero los conductores de estos programas se vanaglorian de ellos y los exhiben y cuentan por decenas.

La película no investiga mucho en cómo funciona el sistema pero queda claro que son casi arreglos comerciales entre todos estos programas: uno de ellos organiza un evento con comida y números musicales, los demás viajan allí y pagan una entrada, el organizador cubre gastos (y tal vez se haga algún dinerillo) y todos se aseguran un premio en la ceremonia. Y luego se hará lo mismo en otro lugar. Y todos contentos. La película se toma en broma o de manera condescendiente a estos personajes que, si bien pueden no ser la salvación de la radiofonía o la televisión argentina (queda claro que pueden no ser grandes programas los que hacen), no le hacen daño a nadie y se ocupan de lo suyo de la mejor manera que saben hacerlo. Sí, se entregan mutuamente sus premios y eso los alegra o les sirve de raro y autogenerado estímulo. Y punto. Tampoco el filme los acusa de estafar a ninguna entidad pública: es un juego al que todos juegan y en el que todos saben las reglas. Nadie engaña a nadie o a menos eso parece.

No me queda claro si la mirada de Frenkel es de simpatía, de condescendencia, de parodia o directamente si se burla de ellos. Preferiría entenderla de la primer manera (como es el caso del cine de Christopher Guest) pero por algún motivo en la manera en la que estos personajes están filmados y las respuestas que dan a las preguntas que se les hacen tengo la impresión que la película se burla un poco de ellos. Tal vez no sea eso lo que busca Frenkel, pero me resulta imposible no verlo ahí, en cada plano. O, tal vez, es un tipo de humor que a mí no me terminará nunca de cerrar.

 

NO SABES CON QUIEN ESTAS HABLANDO, de Demián Rugna

no-sabes-con-quien_posterAsí como el cine de género argentino ha dado a luz algunas películas de interés creciente en los últimos años, hay otras que no pueden evitar caer en las zonas más previsibles y vetustas de esos mismos géneros. Este es uno de los casos. Especie de comedia absurda con elementos de suspenso en la que un joven sin nada que hacer en la vida más que jugar a la play y entregar volantes se topa con un hombre un tanto más mayor, un «inventor», un chanta de manual (German Da Silva, acaso en su primera actuación fallida que le he visto en cine) con el que se «asocia» para tratar de liquidar a un mafioso barrial de la manera que sea, hasta envenenándole el asado.

Pero nada les sale bien y las situaciones se complican y personajes y más personajes se agregan y nada tiene demasiado sentido y todo se vuelve un chiste malo y rutinario que se extiende mucho, muchísimo más que lo tolerable. Alguna que otra escena risueña y bien lograda, algún que otro chiste que funciona, no alcanzan a tapar todos los agujeros de esta comedia ampulosa, poco graciosa, que intenta remedar a cierto tipo de película de género con humor de los años ’80 pero se queda en el chiste fácil, en los personajes estereotipados y en actuaciones sin ningún tipo de control.

 

AMATEUR, de Sebastián Perillo

amateur02En su opera prima como director, el productor de películas como FASE 7  y LA VIDA DE ALGUIEN entrega un relato de suspenso hecho y derecho, que adeuda buena parte de su estética y su trama a los clásicos de Alfred Hitchock o, más bien, a sus reversiones via Brian de Palma.

La película arranca contando la vida de Martín Suárez (Esteban Lamothe), un joven que trabaja como editor de un canal de cable un tanto berreta y que, al quedarse sin casa tras pelearse con su novia, termina alquilándole un departamento al dueño de ese canal (Alejandro Awada), departamento que está en un edificio que es todo de su propiedad y en el que también trabaja su un tanto misteriosa esposa, Isabel (Jazmín Stuart).

amateur03Buscando una copia de SANGRE DE VIRGENES en viejos U-Matic para emitir por el canal, Martín encuentra la filmación de una escena de sexo entre Isabel y otro hombre. De allí a que la persiga por la ciudad y termine involucrándose con ella no faltará mucho. Pero las cosas no salen como Martín las imagina y para descubrir qué sucedió entre ellos se involucrará la encargada del edificio (Eleonora Wexler), a través de la cual se empieza a desentrañar una macabra trama de sexo, mentiras, videos… y muertes.

Con elementos visuales y narrativos tomados casi directamente de películas como PSICOSIS, VERTIGO, DOBLE DE CUERPO o VESTIDA PARA MATAR, para terminar virando hacia zonas más propias del terror a la John Carpenter, la película de Perillo es un ejercicio de estilo bastante coherente y aplicado en cuanto al homenaje que realiza a los maestros del género, homenaje que, más allá de algunas debilidades de puesta en escena y de diálogos, demuestra claramente que el director es un ávido cinefilo y consumidor de los clásicos del suspenso y tiene el suficiente talento como para dejar su marca local en el género.

 

LOS DECENTES, de Lukas Valenta Rinner

los-decentes1Como en su opera prima, PARABELLUM, el realizador de origen austríaco radicado en la Argentina, establece puntos de partida intrigantes para sus relatos. En aquel filme era un grupo tipo secta que se entrenaba para enfrentar el fin del mundo. Aquí se trata de una comunidad nudista –también tipo secta pero de un sesgo opuesto– que está establecida hace muchos años y que ahora linda con un elegante country.

El personaje que conecta esos dos mundos es Belén, una muy tímidda y aparentemente perturbada mucama que empieza a trabajar en una de las casas del country en la que viven una señora muy burguesa con su hijo tenista. Pero la chica comienza a escuchar los ruidos que llegan desde el otro lado de la cerca y se le da por curiosear y ver que sucede allá. Al principio se impresiona –se trata de un grupo de unas 30, 40 personas de todas las edades que practican el nudismo y filosofías de vida ligadas al placer físico–, pero luego se va integrando y liberando a partir de lo que aprende en los cursos y reuniones que allí se hacen. Pero es obvio que el conflicto entre los dos lados de la cerca en algún momento crecerá en intensidad.

los-decentes-2Valenta Rinner, sin embargo, no utiliza este punto de partida para crear una película de suspenso convencional, sino que –como en el anterior filme– prefiere dedicar más tiempo a la descripción de las costumbres y hábitos de sus peculiares grupos, aún a costa de que su relato pierda cierto ritmo narrativo. Sus temas, universos y hasta la forma de componer sus planos es bastante deudora del nuevo cine griego y de realizadores como Yorgos Lanthimos y Athina Rachel Tsangari, con un inevitable austrian touch que es más que evidente en la manera de filmar los cuerpos de las personas de la comuna.

Si bien la película por momentos bordea el trazo grueso en la pintura de ciertos personajes (los del country, por ejemplo), gracias al personaje de Belén –muy bien interpretado por Iride Mockert– LOS DECENTES encuentra una conexión entre ambos lados de esta oposición que en los papeles puede parecer un tanto obvia («¿quiénes son los decentes y quiénes los indecentes? «¿Los chetos o los hippies del otro lado de la cerca?», digamos), pero que bajo la extraña y sugerente mirada de Valenta Rinner termina siendo otra cosa, algo más parecido a un enfrentamiento entre dos sistemas, entre dos formas de ver el mundo, en las que los cuerpos finalmente son los protagonistas principales.

 

PINAMAR, de Federico Godfrid

pinamar-godfridDos hermanos viajan a Pinamar, tras la muerte de su madre, con el objetivo de tirar sus cenizas al mar y vender el departamento familiar que tienen allí. Ese es el punto de partida, el disparador de este drama con momentos de comedia que sigue las desventuras, desaveniencias y asuntos a resolver de los hermanos, quienes conocen el lugar de memoria ya que han pasado sus vacaciones allí toda la vida. Esta vez, sin embargo, la visita es en invierno y, como en todos los balnearios, el ambiente es bastante diferente.

Pero no hay thriller ni policial de por medio aquí. Godfrid pone a los hermanos, Pablo y Miguel, a enfrentar zonas de su pasado y de su relación: uno de ellos es más reservado y parco, el otro más locuaz y sociable. En Pinamar se encuentran con Laura, una amiga de la infancia, y son ambos los que se interesan por ella en su versión ya post-adolescente. Y a lo largo de los días que pasan allí se encuentran demorando una y otra vez la venta de la casa en cuestión, tratando de resolver esa crisis, que es un duelo doloroso pero también una posibilidad de dar un giro en sus vidas.

pinamar_2El codirector de LA TIGRA, CHACO vuelve a construir otro sutil relato de personajes enfrentándose a confusas emociones y a situaciones críticas. Aquí, además de la potencial historia de amor –siempre manejada con un inusual y bienvenido grado de pudor– se suma la de la relación tensa entre los hermanos y ese paso a la adultez que significa hacerse cargo de la herencia física pero también emocional de tomar las riendas de sus propias vidas y las de su familia. Una película pequeña, emotiva y muy lograda por parte de un cineasta que no teme acercarse a temas sentimentales y que lo hace con la sapiencia y sabiduría que no tienen algunos mucho más veteranos.

 

TERROR 5, de Federico Rotstein y Sebastián Rotstein

terror5_04El cine de terror en la Argentina sigue creciendo y creciendo en producción en lo que va de esta década. Según un análisis reciente se produjeron más películas de horror en la Argentina en la última década que en toda su historia. Como en cualquier género, hay mejores y peores exponentes, pero la película de los hermanos Rotstein se cuenta entre las más logradas de todas, especialmente por su muy sólido guión, sus buenas actuaciones (producto de un gran trabajo de casting) y, sobre todo, por una puesta en escena que es casi un lujo para el medio.

TERROR 5 cuenta cinco historias de horror con algunos contactos entre sí que se desarrollan en una misma noche y alrededor de una misma zona. En ellas hay espacio para una trama de zombies, otra de asesinos seriales, otra que transcurre en un albergue transitorio y algunas aún más potentes en cuanto a su contenido gore. Dos compañeros de oficina que tienen un affaire van a un telo sin saber que están siendo espiados. Otros dos hombres se enredan en inesperados y sangrientos problemas entre elloss. Un grupo de amigos mirá una película snuff sin imaginarse que pueden ser en cualquier momento parte de una de ellas. Y el caos saltará a la calle cuando una noticia política sacuda a todos, humanos o no tanto.

terror-5En una película que bebe tanto del género puro y duro como de cineastas que trabajan en sus márgenes (tipo Robert Rodríguez o el propio Tarantino) marca una diferencia importante contar con un elenco (Rafael Ferro, Juan Barberini, Julian Larquier, Nai Awada y muchos otros) que vuelven creíble el material, algo que no siempre sucede en las películas de horror nacionales, que muchas veces se experimentan como un juego de códigos y guiños internos que no se sostienen hacia afuera. TERROR 5 tiene también algo de homenaje lleno de guiños, pero su principal objetivo está en impactar en el espectador común. Y lo logra con creces.