Ciclos: críticas de la 10ª Semana del Cine Francés

Ciclos: críticas de la 10ª Semana del Cine Francés

por - cine, Críticas
26 Mar, 2018 05:30 | Sin comentarios

Comenzó la nueva edición de Les Avant-Premières, el ciclo de cine francés que se extiende hasta el 11 de abril en el Cinemark Palermo. Aquí, recomendaciones de algunas de las películas valiosas de esta nueva edición, que incluye lo nuevo de Roman Polanski, Laurent Cantet y Arnaud Desplechin, entre otros.

Vi cuatro películas del ciclo LES AVANT- PREMIERES y todas ellas, por distintos motivos, me parecen relevantes. Sobre tres de ellas ya escribí anteriormente y la otra es SWAGGER, un documental muy rico e inteligente sobre las vidas de un grupo de adolescentes de barrios marginales en Francia, que la recomiendo especialmente. Las otras películas son de autores reconocidos y aquí están las críticas. Toda la info del ciclo (salas, horarios, precios, etc) la pueden encontrar aquí.

 

BASADA EN HECHOS REALES, de Roman Polanski

BASED ON A TRUE STORY puede no estar a la altura del mejor cine de Roman Polanski, pero convengamos que ninguna de las últimas películas suyas le llegan a los talones a EL BEBE DE ROSEMARY o BARRIO CHINO. El Polanski de hoy es un hombre que encuentra en best-sellers y obras de teatro historias que le interesan y que calzan bastante bien en el universo que él maneja. En este caso –como en otros– en las relaciones más o menos perversas entre dos personas que esconden secretos entre sí. O, acaso, algo más que eso.


El tema es el proceso creativo, los conflictivos intereses de los escritores y las relaciones que se establecen a partir de la fama, la admiración o la envidia. Y, todo eso, a la vez, girando sobre sí mismo. Adaptando la homónima novela de Delphine de Vigan junto a Olivier Assayas –cuyos últimos filmes giran también sobre la relación entre una figura o una estrella y su asistente/amiga–, Polanski arma una historia entre dos mujeres. Una es Delphine (Emmanuelle Seigner), una celebridad literaria que, mientras cansinamente firma ejemplares en una feria del libro conoce a una fan muy particular. Se trata de “Elle” (por Elizabeth, encarnada con malicia por Eva Green), quien trabaja de ghost writer de famosos, parece inteligente, sexy, sagaz y logra meterse de a poco en la vida de Delphine. (Leer crítica completa, aquí)

 

LOS FANTASMAS DE ISMAEL, de Arnaud Desplechin

La combinación de lo real y lo aparentemente fantástico no es nada nuevo en el mundo del cine pero los franceses –que tienen una tradición en la materia que se extiende por décadas– han vuelto en los últimos años a apostar por ese híbrido con películas como las últimas de Olivier Assayas (especialmente PERSONAL SHOPPER) y Philippe Garrel, entre otros. Ahora es el turno de Arnaud Desplechin, que juega todo el tiempo en ISMAEL’S GHOSTS con la idea de que lo que estamos viendo puede ser real o no, pesadilla o no, fantasía o no.

A la vez, el filme del director de REYES Y REINA apuesta a otro conocido formato de la historia cinematográfica: el cine dentro del cine. En su filme son tantas las capas y tiempos narrativos que uno fácilmente puede perderse en lo que es ficción, lo que es realidad, lo que es una película siendo filmada y lo que es el detrás de escena de esa misma película. A eso hay que agregarle unos cuántos flashbacks y la confusión parece asegurada. Pero no es así y para eso ayuda, claro, la presencia de estrellas como Mathieu Amalric, Marion Cotillard, Charlotte Gainsbourg y un casi rapado Louis Garrel que ayudan al espectador a ubicarse. (Leer la crítica completa, aquí)

 

YO GODARD, de Michael Hazanavicius

Tanto pasa y tan rápido en Cannes que unos días después de haber visto esta un tanto inocente y bastante bobalicona comedia sobre la vida en pareja de Jean-Luc Godard uno empieza a recordarla, después de un par de oscuras y negrísimas películas en competencia, hasta con cierta simpatía. De hecho, si la película hubiese mantenido a lo largo de todo su metraje el tono zumbón de su primera mitad, en la que formalmente se homenajeaba la forma de hacer cine de JLG a la vez que se mostraba las peculiaridades de su vida personal, podía haber sido una amable banalidad. Pero luego Hazanavicious decide empezar a volverse cada vez más agresivo contra el realizador de SIN ALIENTO, criticándolo por sus posiciones políticas y sus decisiones cinematográficas a partir de la última parte de los ’60 –esa etapa en la que dejó el “cine convencional” para pasar, post mayo del ’68, a crear el grupo cinematográfico revolucionario Dziga Vertov– que la amabilidad del tono desaparece y el filme se convierte en una suerte de diatriba anti-intelectual respecto no solo al realizador sino a ciertas formas de entender el cine.

El filme del director de la sobrevalorada EL ARTISTA tiene algunos puntos en común con aquel filme al tratar de remedar un estilo cinematográfico muy marcado. En aquel caso era el cine mudo y aquí son las películas de la primera etapa de Godard (la que va de SIN ALIENTO a, digamos, PIERROT LE FOU), cuando era un joven e iracundo miembro de la Nouvelle Vague, todavía más pop que político, más cinéfilo que militante. Pero el filme transcurre un poco después, cuando ya está cambiando de intereses y formas e inicia una relación con Anne Wiazemsky, una joven modelo hija de un prominente político conservador, a la que tuvo como protagonista en LA CHINOISE y que lo acompañará en esos años en que se fue radicalizando estética y personalmente. (Leer crítica completa, aquí)