Estrenos online: crítica de «Mala educación», de Cory Finley (HBO)

Estrenos online: crítica de «Mala educación», de Cory Finley (HBO)

por - cine, Críticas, Estrenos, Streaming
26 Abr, 2020 07:51 | comentarios

Esta película que pasó por el Festival de Toronto y debuta en HBO tiene a Hugh Jackman en el rol del director de una escuela pública de Long Island en la que aparecen gastos millonarios más que sospechosos. Allison Janney y Ray Romano completan el elenco de este interesante relato sobre un caso que revela el lado oscuro del sistema educativo norteamericano.

Presentada en el Festival de Toronto 2019 y estrenada ayer por HBO (la repiten en varios horarios, ver aquí), la nueva película del director de la negrísima comedia THOROUGHBREDS tiene algunos elementos cómico-satíricos pero va más al centro de una investigación sobre uso ilegal de dinero público a partir de lo sucedido en una escuela en Long Island hace una década. Protagonizada por Hugh Jackman, Allison Janney y Ray Romano, su tono está a mitad de camino entre la película de denuncia y la sátira sobre una serie de personajes un tanto patéticos que, por decirlo de un modo local, se quedaron con un vuelto importante.

Por el sistema norteamericano, los barrios que tienen escuelas secundarias con buena reputación educacional (esto se suele comprobar por la cantidad de alumnos surgidos de allí que entran a las mejores universidades) crecen en muchos sentidos. Como los lugares en esas escuelas van a los vecinos, las propiedades de un distrito con una buena escuela valen más, lo cual genera un empuje económico local en muchos sentidos. Y eso es lo que sucedía en la Roslyn High School de Long Island: las cosas iban tan bien académicamente que nadie miraba mucho las facturas.

Gran parte del éxito –académico pero también de imagen– se debía a Frank Tassone (Jackman), un tipo encantador y generoso, con una sonrisa resplandeciente que lo hacía amado por los padres de los alumnos y las respectivas comisiones escolares. Detrás de él, manejando los números, estaba Pam Gluckin (Janney), una veterana del lugar, la conocedora de todos sus trucos y secretos. La escuela parece pasar por su mejor momento –están por construir lo que llaman el SkyWalk, un proyecto carísimo para unir distintos edificios– y hasta cuando aparece Rachel Bhargava, una alumna del diario interno que allí hacen, para escribir una nota sobre el proyecto, el propio Frank la invita, en plan buen profesor, a no contentarse con respuestas preparadas y tomarse las investigaciones en serio.


Lo que Tassone no se imagina es que la chica va a hacer eso de verdad. Y que esa investigación iba a poner todo patas para arriba. Al margen de la pesquisa de Rachel, algunos manejos raros de dinero empiezan a quedar en evidencia cuando parientes de Pam empiezan a hacer gastos con la tarjeta de crédito de la institución que son claramente personales. Una investigación interna determina que la mujer ha estado quedándose con algunos vueltos de ese tipo durante años y deciden echarla. Pero en la realidad es la punta del iceberg de un escándalo que involucra a más personas y muchísimo más dinero.

Finley arma un relato pausado que, más que ir a fondo con el potencial suspenso de la investigación, prefiere poner el ojo en desarrollar a los personajes. Especialmente a Tassone, un hombre viudo y en pareja con otro hombre hace décadas, pero que tiene a la vez un joven amante al que mantiene. Siempre elegante, se hace operaciones de botox, se maquilla y es un nato vendedor de su propia imagen y la de la escuela. Es por eso, acaso, que cuesta pensarlo metido en estos turbios asuntos. Pam, en cambio, más brusca de modales y convencional de aspecto, tiene todas las fichas a la hora de elegir un chivo expiatorio.

El realizador también se detiene en la vida de la familia de Pam y sus conflictos personales. Y hace lo propio con la de Rachel y su padre. Lo que genera al trabajar así acaso se escape del suspenso tradicional, pero logra hacer una pintura específica de un lugar y sus personajes, con todas sus contradicciones. Es que si bien es cierto que las personas que se quedaron con dinero público para uso personal son claramente delincuentes, MALA EDUCACION también deja planteada la idea de que toda la comunidad, entusiasmada con el éxito académico y la consecuente valorización de sus propiedades, bien miraba para otro lado o hasta se deleitaba con arreglos cosméticos que hicieran «lucir bien» al colegio, sin importar los costos.

Finley no quiere irse para el lado de la sátira tipo hermanos Coen porque da la impresión que prefiere evitar la condena fácil de los personajes y trata de entender sus motivaciones. Steven Soderbergh es otro director que ha sabido trabajar en estos universos de escándalos económicos utilizando personajes, si se quiere, «coloridos», pero también muchas veces se ha pasado para el lado de la parodia. MALA EDUCACION tiene humor –algunos personajes llevan la historia, lo quieran o no, para ese lado–, pero su director prefiere frenar antes de llegar a hacer el chiste fácil y mirar alrededor. Sí, el caso tiene sus culpables con nombre y apellido, pero si se mira el asunto desde un plano más general es claro que todo el sistema está tan podrido y lleno de agujeros como los techos de la escuela.

Ver los horarios de exhibición de MALA EDUCACION en HBO por acá.