Estrenos online: crítica de «The High Note», de Nisha Ganatra

Estrenos online: crítica de «The High Note», de Nisha Ganatra

Esta comedia dramática acerca de la complicada relación entre una diva de la música y su asistente personal se beneficia de un muy buen elenco (Dakota Johnson, Tracee Ellis Ross, Ice Cube y Bill Pullman, entre otros), pero no logra ir mucho más allá de lo rutinario.

Un detalle que no debe ser pasado por alto en THE HIGH NOTE es que una de sus protagonistas, Tracee Ellis Ross, es la hija de Diana Ross. No es, simplemente, un detalle biográfico. La actriz de BLACK-ISH interpreta a una muy famosa cantante de música soul que, al pasar la mediana edad y sin sacar discos por una década, se ve ante la perspectiva de pasarse varios años cantando en un hotel de Las Vegas o intentar reinventarse y empezar de cero. No, no es una biografía de la mítica cantante de The Supremes, quizás la mayor estrella de la música afroamericana de todos los tiempos. Los detalles de ambas carreras son distintos y, especialmente, las épocas. Pero hay mucha «información» que pasa ahí –información que la propia Tracee lleva en la sangre– que servirá para darle un toque extra de interés a esta no del todo lograda pero relativamente entretenida comedia dramática.

Pero la protagonista no es Ross ni la cantante que interpreta, llamada Grace Davis, sino su asistente, la joven Maggie (Dakota Johnson, otra heredera de celebridades, en su caso de la actuación, como sus padres Don Johnson y Melanie Griffith, o su abuela Tippi Hedren). La chica, una apasionada del rock y el soul clásico, conocedora de historias y secretos del mundo musical (hay muchos y muy simpáticos diálogos sobre discos preferidos, covers y rumores de estrellas de rock de los ’70) está encantada de trabajar con su admirada Davis, pero después de varios años de hacerlo y no pasar de ahí se siente un poco frustrada.

Los motivos son varios. Ella desea producir los discos de Grace y no solo alcanzarle el café o llevarle la agenda, y le encantaría verla grabando temas nuevos. Pero su manager (Ice Cube, otra leyenda musical) es más conservador y, convengamos que con cierta razón, sostiene que para una mujer de la edad de Grace es casi imposible tener éxito con temas nuevos ya que la gente solo quiere escuchar sus clásicos, preferentemente en vivo. Así que lo suyo consiste fundamentalmente en hacer repetitivas giras (en el montaje de los shows, Ross hija luce bastante similar a Ross madre, en especial por el vestuario) para luego recibir una lucrativa oferta para una larga residencia en Las Vegas. Grace está tironeada entre sus deseos y la realidad, a lo que habría que agregar una cierta indolencia/comodidad de una diva a la que a esta altura todo le da un poco lo mismo.


THE HIGH NOTE girará hacia los recorridos profesionales y personales de Maggie fuera de la órbita de su patrona. Ella se las arregla para empezar a producir a un novato cantante negro muy talentoso aunque algo inseguro llamado David (Kelvin Harrison Jr.), pero sus «distracciones» le empiezan a costar caro en su trabajo con «la Grace», que la quiere funcionando a tiempo completo. Y ahí todos los personajes deberán tomar decisiones y actuar en función de lo que quieren para su futuro, tanto en lo laboral como en lo íntimo.

Acaso lo más entretenido de la película de la directora de LATE NIGHT (cuya relación central tenía mucho en común con la de estas dos mujeres) sea la bastante precisa descripción de la industria musical norteamericana y más precisamente californiana. La película habla de las dificultades de «volver» cuando a una figura de la música se le pasó su gran momento, de los mecanismos de las compañías discográficas para asegurarse ingresos fijos de parte de sus estrellas «de catálogo» y de algunos otros detalles de giras, negocios y grabaciones de discos. Apostaría que Diana algunos datos aportó al guión, ya que atravesó por exactamente lo mismo.

Fuera de ese mundillo, estamos ante una comedia dramática standard que trabaja similares ideas a las de otras películas sobre la relación entre un jefe algo tiránico y un empleado que quiere crecer. Si todo esto les hace recordar un poco a SECRETARIA EJECUTIVA, protagonizada por la mamá de Dakota, acaso no sea casual. THE HIGH NOTE es un producto que en general funciona bien también gracias al carisma de sus protagonistas, todos muy distintos entre sí, hasta en estilos de actuación. Johnson es una actriz poco expresiva y el elenco que la rodea es, digamos, más bien todo lo contrario, si bien Ross (hija) se cuida de no exagerar el divismo de su Grace. Y ese contraste funciona. Habrá cameos de famosos (Diplo, Eddie Izzard) y más adelante aparecerá Bill Pullman (ya verán cuál es su rol) y le agregará su propia gracia a la película cuando esta empiece a perder energía.

Sobre el final hay una sorpresa narrativa que es bastante absurda y no tiene demasiada lógica, pero si bien el giro dramático que propone es bastante poco creíble, a esa altura la película ya está encaminada hacia lo que todos sabemos será un final amable con sus personajes, por más narcisistas que la mayoría de ellos sean. THE HIGH NOTE ofrece como plus algunos clásicos de la música soul y varios covers (Maggie tiene una especial debilidad por ellos), aunque ninguno de Diana Ross o de canciones de ella. Es que no hay necesidad de llamaar directamente a la diva. La presencia de su hija –más allá de lo distintas que son– es suficiente para convocar a su espíritu.