Festivales: crítica de «Cabeça de Nêgo», de Déo Cardoso (Olhar de Cinema)

Festivales: crítica de «Cabeça de Nêgo», de Déo Cardoso (Olhar de Cinema)

por - cine, Críticas, Festivales
09 Oct, 2020 09:55 | 1 comentario

Esta película, políticamente correcta pero un tanto inocente y didáctica, se centra en la toma de un colegio secundario en Brasil que empieza a partir de agresiones raciales a un alumno y luego se vuelve masiva. Bienpensante pero cinematográficamente mediocre.

Con la convicción y la inocencia un tanto torpe que tiene cierto cine que toca temas políticos pensando en tener alcance masivo, CABEÇA DE NÊGO puede generar alguna empatía con los personajes pero es difícil valorarla desde un punto de vista puramente cinematográfico. De hecho, de no ser por ese final brutal, con elementos de documental, podríamos estar ante un producto de simplificación televisiva, de esos en los que los villanos arquean las cejas y se acomodan el cuello de la camisa mientras sonríen de costado al hacer sus maldades.

La historia, y cierto tono enfático y subrayado, parece sacada de un film de Spike Lee. La película de Déo Cardoso empieza centrándose en Saulo, un adolescente negro de una escuela secundaria que, tras ser agredido con epítetos raciales y ser «condenado» por su reacción, decide hacer una suerte de toma individual del colegio. Mientras los profesores y autoridades discuten que hacer con él –la mayoría de ellos, todos malísimos con mayúsculas, quieren echarlo, pero un par de profesoras lo defienden–, Saulo se encierra y lee sobre Angela Davis y los Black Panthers.

Algunos alumnos empiezan a apoyarlo y a hacerle otras demandas al colegio (tanto edilicias como sociales, culturales y políticas) lo cual lleva la situación a un paro masivo, con marchas y demostraciones que se van volviendo más enrarecidas y pesadas con la aparición de una prensa muy «tendenciosa» y fuerzas policiales que no se caracterizan por pretender ningún tipo de diálogo. El film parece olvidar a Saulo para centrarse en lo que pasa afuera del colegio hasta que ambas partes terminan uniéndose por la fuerza.


Posiblemente CABEÇA DE NÊGO tenga, como dicen, «el corazón en el lugar correcto», pero se trata de una propuesta que por momentos roza lo banal y lo didáctico. No hay casi ambigüedades en ese mundo, no hay conflictos personales destacables. Es una puesta en escena de una idea en sus modos más simplistas y hasta ingenuos. No va mucho más allá de sus planteos iniciales y solo cobra cierta intensidad cuando los hechos se vuelven violentos y la película suma escenas de represión que parecen ser de la vida real. Ahí, de golpe, la película cobra una fuerza que no tenía antes, ya que los personajes dejan de ser símbolos, metáforas y representaciones de ideas para pasar a tener un cuerpo violentado en directo.

Es cierto que es un tipo de cine que intenta alcanzar a público no especializado –sus modos son de película comercial para adolescentes–, pero sus simplificaciones no pueden justificarse a partir de esa búsqueda. En cierto punto, y más allá de sus diferencias específicas, me hacía recordar a cierto cine argentino de los ’80 (películas como TANGO FEROZ u otras de similar búsqueda y estética) que apostaba por cierta «corrección política» a partir de un cine supuestamente popular/populista que no dejaba idea sin subrayar. Quizás estos tiempos políticos en Brasil precisen de este tipo de ideas claras y contundentes. Pero no es necesario descartar del todo las otras ideas, las cinematográficas.