Estrenos online: crítica de «La muerte de un perro», de Matías Ganz (Cine.ar)

Estrenos online: crítica de «La muerte de un perro», de Matías Ganz (Cine.ar)

Esta coproducción entre Uruguay y Argentina se centra en una pareja que entra en una espiral de paranoia y violencia a partir de un confuso episodio con una mascota. Con Guillermo Arengo y Pelusa Vidal. En Cine.Ar.

Entre la comedia negra y el drama con toques de suspenso, esta opera prima uruguaya (coproducida con la Argentina) realiza un recorrido intrigante y bastante poco usual en el cine rioplatense. Si bien comienza con ese humor un tanto asordinado retomado acá por cineastas como Pablo Stoll y Juan Pablo Rebella en películas como WHISKY, pronto la propuesta se va oscureciendo y cobrando un tono más extraño y denso dejando el humor de lado para adentrarse más en las peripecias de una familia acomodada cuya vida empieza a desmoronarse después del hecho que da título a la película.

Mario (Guillermo Arengo) es un veterinario al que se le muere un perro en su consultorio. Con un ingenioso manejo de la puesta en escena y el sonido que sostendrá a lo largo de la película, Ganz sugiere que más que un accidente el asunto pudo haber sido a propósito. Con una excusa lista para salir del paso, Mario le comunica esto a la dueña del can (interpretada por Ana Katz) sin imaginar que eso iba a ser el principio del fin de su negocio. Es que, a través de denuncias en las redes sociales, a Mario lo transforman en un asesino de animales y pronto medio Montevideo le está haciendo escraches en su casa.

En realidad, lo que hace esa muerte es acrecentar problemas que Mario ya tenía. Su mujer Silvia (Pelusa Vidal) está muy paranoica con la inseguridad, sospecha que su mucama le roba cosas y pronto toma un par de decisiones problemáticas alimentadas por su paranoia. Y todo esto, que empieza de un tono relativamente cómico (Ganz logra muy buenos apuntes graciosos laterales, haciéndolos hablar a través de aparatos de ortodoncia, con un contraplano inesperado o dejando largos silencios solo rotos por el ruido de teclear en un celular) se va volviendo más violento cuando la turba parece realmente ponerlos en peligro. ¿O será que exageran?


LA MUERTE DE UN PERRO de a poco se va convirtiendo en el retrato de una familia burguesa asustada que empieza a abandonar ciertos límites éticos y entra en una suerte de curiosa y solapada guerra de clases con el afuera. El, de modo más callado y timorato. Ella, un tanto más agresiva y brutal. Ambos van, de a poco, alienando a su hija y al marido de ella y entrando en una espiral paranoica de la que no parecen tener una salida que no implique meterse en más y más problemas.

La película funciona muy bien en su primera mitad, cuando apoya este tipo de ideas con los ya comentados momentos de humor ingeniosamente colocados en los momentos más inesperados posibles. En un punto determinado del relato, la apuesta empieza a crecer dramáticamente y de ahí en adelante, si bien la intriga se mantiene, la coherencia de la película un poco se pierde ya que se vuelve excesiva y forzadamente severa. De hecho, cuando Ganz intenta reinsertar momentos de humor allí, ya no resultan demasiado graciosos tapados por lo siniestro de los hechos.

Pero más allá de esa dificultad para sostener un tono a lo largo del cambiante relato, LA MUERTE DE UN PERRO es uno de esos films que llaman la atención por varios motivos. Por un lado, es claro que Ganz ha pensado su película de un modo casi caligráfico: el uso de la cámara y el sonido nunca es gratuito ni meramente funcional a la trama sino que siempre está en función de crear un sentido que puede ser gracioso, raro o inquietante. Y también es más que interesante que una película latinoamericana se acerque a un tema si se quiere social desde un costado un tanto alejado del realismo clásico pero sin por eso pasarse del todo al género puro y duro. En esa mezcla no siempre lograda pero original y bienvenida está lo mejor de esta sugerente película uruguaya.


LA MUERTE DE UN PERRO se exhibe en Argentina el jueves 5 y el sábado 7 a las 22 por Cine.Ar TV. Y desde el viernes 6, por una semana, se ve podrá ver en forma gratuita en Cine.Ar Play.