Series: crítica de «Fargo – Temporada 4», de Noah Hawley (OnDIRECTV)

Series: crítica de «Fargo – Temporada 4», de Noah Hawley (OnDIRECTV)

Con un reparto indiscriminado de violencia concluyó la cuarta temporada de la serie inspirada en la película de los hermanos Coen. El martes 1 de diciembre a las 21 se verá el Episodio 9 mientras que el martes 8 se darán los dos últimos juntos. Por el canal OnDIRECTV.

Se trató de una temporada rara. No tanto en lo que respecta a contenidos sino a sus formas, tiempos, estilos narrativos. En algún punto se podría considerar clásica (una historia de gangsters en los años ’50), pero nunca nada es del todo clásico en el mundo de FARGO. Siempre hay algo fuera de lugar. Acá, lo «fuera de lugar» no pasó tanto por la ficción en sí (salvo el particular y fascinante Episodio 9, sobre el que hablaré luego) sino por la estructura del relato. La temporada tuvo episodios de 35-40 minutos junto a otros de más de 50. Algunos de mucha tensión y poca acción y otros absolutamente opuestos, en los que pasan decenas de cosas sin casi dar pausas para absorberlas. Raros fueron los tiempos, pero al cerrar la temporada queda claro que más allá de esos problemas fue bastante efectiva e impactante. SPOILERS DE AQUI EN ADELANTE

Con la masacre de la estación del octavo episodio uno podía esperar una inmediata continuación de la violencia entre las bandas, pero el noveno episodio es una suerte de ovni estético en el que se elige contar en blanco y negro (y sin cortar a historias paralelas) el devenir de la fuga de Rabbi y Satchel, el hijo de Loy Cannon al que su padre cree muerto. El episodio está filmado exquisitamente, tiene los elementos casuales, bizarros, misteriosos y un tanto sobrenaturales que caracterizan a la serie, y desarrolla los complicados intentos de Rabbi por conseguir dinero para seguir escapando con el niño de la persecución de los Fadda, incluyendo una parada en una estación de servicio, un robo en un local y, más que nada, la estadía de ambos en un extraño hotel dividido por la mitad entre dos hermanas. Algunos lo han considerado como «lynchiano» y si bien tiene algo de eso (más que nada con el famoso Episodio 8 de la última temporada de TWIN PEAKS) la narración aquí es mucho más clara, lineal y comprensible. Es su puesta en escena la que permite que sea visto, casi, como una película independiente.

Los dos episodios siguientes –que podrían haber sido uno largo y de hecho por OnDIRECTV se emitirán así– regresan a la acción. Y ahí lo que se siente es que toda la tensión acumulada en los anteriores ocho (o nueve) se resuelve demasiado rápidamente, y que las fichas (los personajes) empiezan a caer como dominós. La guerra entre los Fadda y los Cannon se vuelve ya de ida y vuelta, apilando muertos de ambos lados, y con la tensión añadida de la situación de Orietta, Etherilda y su familia. La detención a los Fadda, por parte de Odis, no conduce a nada más que a una venganza, que tendrá su sorpresa a lo FARGO, cuando Gaetano muera por un accidente estúpido con su arma tras matar al policía.


La aparente solución que le propone Etherilda a Loy tras salvarse de las garras de la luego detenida Orietta, aparición fantasmal mediante, parece funcionar bien. La estrategia consiste en usar el anillo robado del cadáver del fallecido Capo como evidencia de una traición interna entre los Fadda. Y pronto Josto cae a manos de sus propios jefes haciendo caer con él a Orietta como parte de un pacto que jamás existió pero que le sirve como excusa a los jerarcas mafiosos para liquidarlo. Todo parece destinado a darle un triunfo a Loy Cannon, quien encima descubre que su hijo sigue vivo tras encontrarlo a Satchel de regreso en su casa. Pero lo esperan un par de trampas que cerrarán, de manera un tanto cruel, su historia.

La primera tiene que ver con el poder. Loy se creyó victorioso tras la pelea con los Fadda pero pronto sabrá que la Mafia puede haber perdido la batalla pero la guerra la tiene más que controlada. Son ellos, finalmente, los que dictan los términos y serán ellos los que de todos modos controlarán los negocios sucios en Kansas City, como lo hacen en todo el país. Y si bien está decepcionado, el hombre se da cuenta que le han abierto una oportunidad para dedicarse a su familia y tener una vejez un tanto más tranquila. Ahí Hawley hace reaparecer a Zelmare para darle una sorpresiva estocada final que luego confirmará que todo lo que vimos es una gran prehistoria de Mike Milligan, personaje clave de la segunda temporada, que no es otro que el Satchel adulto. Y la otra gran «sobreviviente» es la narradora, Etherilde, a la que escuchamos continuar con su ensayo para la clase de Historia que, de alguna u otra manera, es la serie que acabamos de ver.

FIN DE SPOILERS

Si la referencia es siempre el cine de los Coen uno podría equiparar esta temporada a la película DE PASEO A LA MUERTE (MILLER’S CROSSING), con la que comparte no solo el universo sino también muchos detalles y hasta específicas escenas. Otro punto a favor de la temporada es su musicalización, sostenida más que nada en base a coros gospel que suelen generar un trágico contrapunto con las escenas más violentas. Y si bien los tiempos de la temporada son, como describí antes, un tanto particulares y descompensados –lo cual afecta en cierto modo la potencia emocional de sus varias resoluciones–, el balance final termina siendo positivo. FARGO es una serie con un mundo propio, una mirada particular y una intención de ir narrando, a su modo, el lado más oscuro del sueño americano a través de distintas épocas y locaciones. Una historia del crimen.


Entrando por aquí pueden leer las reseñas de los anteriores episodios de la temporada 4 de FARGO. El martes 1 de diciembre se verá el Episodio 9 mientras que el 8 se darán los dos últimos juntos. Por el canal OnDIRECTV.