Series: reseña de «Mare of Easttown», de Brad Ingelsby (HBO)

Series: reseña de «Mare of Easttown», de Brad Ingelsby (HBO)

La miniserie, que arranca el domingo 18 a las 23 por HBO, se centra en una detective con una vida complicada que debe resolver un violento crimen en la pequeña ciudad de Pennsylvania en la que vive. Con Kate Winslet, Julianne Nicholson, Jean Smart, Evan Peters y Guy Pearce.


Protagonizada por Kate Winslet, la nueva miniserie de HBO MARE OF EASTTOWN tiene todas las características de una buena novela policial. Su episodio inicial es tan «literario» que llama la atención enterarse que no es una adaptación sino un guión original, escrito por su creador, Brad Ingelsby. Hasta tal punto es rica la presentación de su amplia serie de personajes y de sus cotidianas vidas en esta pequeña ciudad de Pennsylvania que, cuando la trama toma las características de un policial, resulta casi un incordio. Es que a esa altura uno prefiere seguir a esa serie de personas interactuando en sus vidas convencionales que verlos lidiar con la lógica de resolver un crimen.

Al haber visto solo un episodio de los siete de la miniserie –el adelantado a los medios por HBO– es difícil saber si irá o no perdiendo ese poder de observación de los detalles humanos con el correr de las horas y las esperables complicaciones del caso policial. Pero a juzgar por la consistencia tonal que presenta el episodio y el hecho de que un mismo director (Craig Zobel, de la reciente LA CACERIA) y guionista estén a cargo de todo el proyecto, es de esperar que MARE OF EASTTOWN no pierda de vista los logros de su primer capítulo, uno de los mejores que he visto en los últimos tiempos.

Kate Winslet, además, es la clase de actriz que eleva cualquier proyecto que la tenga al frente. Y en ese sentido es más que bienvenido su regreso a un protagónico así de contundente y poderoso, tras casi una década dedicada a roles secundarios o a trabajos en películas que no estuvieron a la altura de su enorme talento. Si la miniserie logra estar más o menos a la altura de su MILDRED PIERCE, de 2011, seguramente estará entre lo mejor de la temporada.



Winslet encarna a Mare Sheehan, una detective de la policía de Easttown, un suburbio en las afueras de Filadelfia, un pueblo chico en el que todos recuerdan el título de básquetbol ganado por el equipo femenino de la escuela secundaria local con un tiro definitivo convertido por ella. Ese «momento de gloria» en la vida de Mare es hoy un recuerdo más incómodo que otra cosa, ya que su vida se ha vuelto entre rutinaria y sufrida, la de una mujer policía que se dedica a resolver casi siempre asuntos menores y que, cuando tuvo un caso importante entre sus manos, no logró avanzar con él, tema que aún repercute en la ciudad y en su consciencia.

No es el único problema de Mare. Su ex marido (David Denman, el muy cambiado Roy de THE OFFICE) se mudó justo detrás de su casa con su nueva pareja y ha anunciado su compromiso con ella, noticia que Mare recibe a último momento y que le genera una enorme incomodidad. Además, Mare no se lleva nada bien con su madre (Jane Smart), tiene una relación conflictiva con su hija adolescente llamada Siobhan (Angourie Rice) y una fuerte tragedia en el pasado que recién empezaremos a conocer para el final del episodio.

La vida de Mare no solo está muy bien presentada en todos sus aspectos –con sus colegas y jefes de la policía, con los vecinos y delincuentes menores locales, con su gran amiga Lori (Julianne Nicholson, excelente tras solo un par de escenas) y con un tipo que conoce en un bar (Guy Pearce)–, sino que Zobel e Ingelsby logran también inyectarle una llamativa cuota de humor a los claramente dramáticos hechos que le tocan atravesar.

En paralelo, el episodio contará también otra historia, que es la que culminará uniéndose a la de Mare. Es la de una joven madre que tiene una mala relación con su ex marido y con la nueva novia de éste, situación que se irá tensando con el correr del capítulo y que terminará generando (o eso parece) el caso policial que definirá el resto del relato. No vale la pena contar mucho más que eso. Si bien está menos desarrollado que el eje central del relato, los minutos dedicados a esta serie de personajes también permiten que el espectador ingrese a un universo en el que quizás no todo sea lo que parece.

Insisto que, tras ver un solo episodio, es difícil saber cómo avanzará todo, pero la impresión que se tiene es la de estar en buenas manos ya que Ingelsby –guionista del policial LA LEY DEL MAS FUERTE, actualmente en Amazon Prime, y de la reciente película con Ben Affleck THE WAY BACK, ambos muy buenos films– parece sostener de modo muy creíble una clásica figura narrativa tan cara a la tradición norteamericana: la de las «segundas oportunidades» que se les presentan a aquellos a los que supuestamente ya se les pasó su cuarto de hora.

Por su parte, Zobel no solo parece llevar esa estructura a buen puerto sino que le da la necesaria cuota de color y humor local, apostando por un tono ligeramente cómico que seguramente se irá reduciendo una vez que el caso policial ocupe el centro del relato. Probablemente la suya sea una elección inesperada para dirigir todos los episodios tomando en cuenta sus ácidos y corrosivos films, pero el hombre –que también tiene una larga experiencia dirigiendo episodios de series como THE LEFTOVERS y WESTWORLD— quizás sea la carta secreta que la miniserie necesita. Alguien con voz propia que saque a este tipo de policial de «pueblo chico, infierno grande» de sus más rutinarios pasos. Y junto a él la gran Kate Winslet, que lo puede casi todo.