Cannes 2021: crítica de «The Braves», de Anaïs Volpé (Quincena de Realizadores)

Cannes 2021: crítica de «The Braves», de Anaïs Volpé (Quincena de Realizadores)

por - cine, Críticas, Festivales
17 Jul, 2021 11:26 | Sin comentarios

Esta comedia dramática francesa se centra en dos amigas actrices que sueñan con triunfar en el teatro parisino. Cuando parecen conseguirlo, las cosas se complican.


La vitalidad, la frescura y la energía que transmiten Margot y Alma, dos amigas actrices que tratan de conseguir papeles en París, es contagiosa. Van de audición en audición con sus trucos y trampas, hasta actuando peleas en esas mismas audiciones para atraer la atención de los directores y productores, divirtiéndose en el proceso. Pero como no les es fácil conseguir trabajo de lo que aman, ambas atienden en un café, con la atención más pendiente en algún llamado telefónico de casting que en los clientes y sus pedidos.

En sus recorridos y andanzas, solas o con amigos en París, las amigas se meten en problemas menores, como si estuvieran entrenando y practicando ciertos roles en vivo, en la calle. Se cuelan en fiestas haciéndose pasar por invitadas, incomodan a un tipo diciéndole que una de ellas es la madre de su hija y otras travesuras por el estilo. Con la cámara vital de Sean Price Williams (LISTEN UP PHILIP, GOOD TIME) y las actuaciones vibrantes de Souheila Yacoub (que hace recordar a una joven Elodie Bouchez) como Margot y Déborah Lukumuena como Alma, ENTRE LES VAGUES (THE BRAVES es el título en inglés) trae a la memoria, de entrada, el cine francés más fresco y adrenalínico, multicultural y joven, que exuda vida en cada fotograma.

Finalmente, Alma consigue su soñado papel en una obra teatral que cuenta la historia de una mujer que viaja a Nueva York (las imágenes de esa ciudad que acompañan la pieza, capturadas por Williams, son extraordinarias) y Margot, que hizo las audiciones con ella, es elegida como su suplente, esos actores y actrices que están siempre listos para un reemplazo inesperado. Para ambas es un doble triunfo: parecen haber logrado todo lo que soñaban y juntas, al mismo tiempo.


Pero hay algunas pistas, lanzadas aquí y allá para los que estén atentos a esas cosas, que dejan entrever que surgirán algunas complicaciones en sus vidas. Quizás no convenga revelarlas pero cambiarán radicalmente el espíritu de la historia ya que esos sueños se verán enredados, trabados, no tan claros como parecían. Pero, más que nada, lo que sostendrá la historia serán las idas y vueltas de la relación entre las amigas.

Quizás el cambio de tono –y el paso de la comedia al drama– caiga como un balde de agua fría en el espectador entusiasmado con la propuesta hasta ese momento. De allí en adelante la película entrará en zonas dramáticas un tanto más convencionales pero logrará casi siempre escapar del cliché gracias a las extraordinarias actrices –que desprenden verdad en cada plano– y a la vibración cinematográfica que sostiene al drama en el que THE BRAVES se va convirtiendo. Y si bien uno se queda añorando esa otra historia un tanto más liviana a la que parecía ir Volpe, finalmente lo que la película tiene para contar, temáticamente hablando, es muy similar: la historia de una amistad en las buenas, las no tan buenas y las realmente arduas. Y lo que el pierde en simpatía y frescura, lo gana en emoción.