Festival de Toronto: crítica de «As in Heaven», de Tea Lindeburg (Discovery)

Festival de Toronto: crítica de «As in Heaven», de Tea Lindeburg (Discovery)

por - cine, Críticas, Festivales
10 Sep, 2021 10:27 | Sin comentarios

Este drama de época se centra en una adolescente que debe lidiar con las complicaciones del parto de su madre en una aldea danesa a fines de siglo XIX. Está en la sección Discovery de TIFF y en breve estará en la competencia oficial del Festival de San Sebastián.


Adaptada –o inspirada, según la directora Tea Lindeburg– de la novela EN DØDSNAT, escrita por Marie Bregendahl en 1912, la opera primera de la realizadora danesa es una dura y elocuente historia de esas que hoy podrían definirse como «coming of age» si bien ese concepto parece muy lejano al mundo rural de fines del siglo XIX que describe. Un mundo en el que conceptos como «adolescencia» no tenían lugar y el paso era de la niñez a la adultez sin demasiadas vueltas.

La que atraviesa ese brutal recorrido es Lise, una chica de 14 años, la mayor de un grupo de hermanos que vive en una de esas campiñas escandinavas que parecen, a la vez, bellas y escalofriantes. De entrada somos testigos de un sueño bastante sangriento y apocalíptico que tiene la chica y pronto iremos sabiendo más acerca del lugar. Lise se ocupa de trabajar, de cuidar a sus hermanos menores y de coquetear con algún miembro de la comunidad. Todo parece relajado y hasta tranquilo, más allá de alguna peripecia. La chica encima se prepara para irse a estudiar, algo que su madre apoya aunque su padre quizás no tanto.

Su madre, de hecho, se está preparando para dar a luz otra vez y, de no ser por el imaginario sangriento del comienzo, todo podría verse como idílico, pacífico, casi de postal. Pero no va a ser tan así y las cosas se complicarán. En principio, porque el parto se volverá más arduo y difícil de lo pensado. Y segundo, bueno, ya verán. Algunas decisiones y errores llevarán a que toda la situación se vuelva aún más enredada y densa. Y AS IN HEAVEN se quedará ahí, en esa jornada complicada en la que Lise tiene que empezar a asumir ciertas responsabilidades en función de la situación.


Pronto quedará en evidencia lo obvio, lo que todos vemos en las imágenes. Que la chica es bastante más grande que sus hermanos y que los otros niños que andan por la comuna. Y que recae en ella, en cierto sentido, manejar un poco la densidad de la situación, ser un nexo entre el dolor y el sufrimiento de la madre y la incomprensión de los más chicos. Lise seguramente querría seguir siendo niña un poco más, pero es imposible: los gritos de dolor, los llantos y los malos entendidos harán que la chica tenga que ocupar un rol para el que quizás todavía no está preparada.

Lindeburg –que se hizo conocida gracias a la serie de Netflix EQUINOX— va alejándose del mundo idílico del principio para ir acercándose más a los rostros miedosos, confundidos, al dolor y a la oscuridad que se siente en el ambiente. Es una película que, cuando arranca, parece estar más cerca de cierto tono clásico de película de época, pero la misma puesta en escena se va «embarrando» con la situación hasta llegar a un momento en que es clara la influencia del cine de Carl Theodore Dreyer, especialmente de films como ORDET en los que la muerte es una presencia inescapable, abrumadora. Es una muy buena película AS IN HEAVEN, un descubrimiento que hace honor al título de la sección en la que participa.