Festivales: críticas de «SEPA: Nuestro Señor de los milagros», de Walter Saxer y «Amerasia», de Wolf-Eckart Bühler (Play-Doc)

Festivales: críticas de «SEPA: Nuestro Señor de los milagros», de Walter Saxer y «Amerasia», de Wolf-Eckart Bühler (Play-Doc)

por - cine, Críticas, Festivales
16 Oct, 2021 11:19 | Sin comentarios

Dentro de la muy buena programación del festival gallego van críticas de dos impactantes restauraciones: «SEPA: Nuestro señor de los milagros» y «Amerasia», documentales realizados por directores alemanes en los años ’80 en América Latina y el sudeste asiático, respectivamente.


Este extraordinario festival de documentales que tiene lugar en la ciudad de Tui, en Galicia, programa notables films tanto recientes como clásicos, especializándose en descubrimientos, rescates y restauraciones. Se trata de una programación admirable que uno quisiera poder recorrer en toda su extensión, pero la virtualidad y superposición de festivales no ayuda demasiado en ese sentido. La competencia oficial la ganó el documental argentino ESQUIRLAS, de Natalia Garayalde (ver crítica aquí), uno de los mejores en su género en el último año.

De todos modos, me interesaba rescatar aquí dos notables documentales que vi aquí y que merecen ser recuperados por otros festivales, sean o no dedicados al género documental. Uno de ellos, SEPA: NUESTRO SEÑOR DE LOS MILAGROS fue realizado en los años ’80 por Walter Saxer, productor de Werner Herzog, mientras que AMERASIA también fue hecho en esa década por otro realizador alemán, el recientemente fallecido Wolf Eckhart Bühler. Aquí, reseñas de los dos notables documentales restaurados.


SEPA: NUESTRO SEÑOR DE LOS MILAGROS, de Walter Saxer. Este extraordinario documento fílmico rodado por el realizador alemán en plena selva amazónica peruana se centra en los presos de una colonia penal al aire libre que fue creada por el gobierno peruano en los años ’50. Se trata de un lugar extraño, perdido en el medio de la nada, una cárcel abierta pero a la vez alejada de todo y de todos, en la que conviven todo tipo de presos en condiciones bastante particulares y abandonados hasta por la propia autoridad penal.


El documental se inicia poniendo en contexto la época –unos violentos años ’80 en ese país, con motines constantes en las cárceles urbanas– para luego internarse del todo, en plan herzoguiano, en medio de la selva. Allí, delincuentes peligrosos viven hace años en condiciones bastante deplorables, mezclándose con otros que no lo son tanto y con guardias que están casi tan presos allí como los propios criminales. Allí trabajan y se dedican a tareas agrícolas. Lo curioso del SEPA es que, pese a esa «peligrosidad» que se les adjudica a los presos, se trata de un lugar bastante abierto y de fácil movimiento. El problema es: ¿adónde uno podría escaparse?

Saxer entrevista a decenas de presos permitiendo conocer sus historias previas a la llegada a la cárcel y a su estadía en el SEPA, donde muchos de ellos han pasado ya varios años. A tal punto es desesperante y desconectada su vida allí que pueden pasar meses o más desde que legalmente los liberan hasta que ellos se enteran de la noticia. Conocido por muchos como «el Infierno Verde», se trata de un lugar paradójico que es, a todas luces, infernal, pero a la vez curiosamente relajado, especialmente porque la convivencia allí no termina dejando muchas más opciones que tratar de establecer algún tipo de conexión humana aún con los guardias.

De hecho, es normal verlos cocinar juntos, tocar música, bailar, tener eventos sociales y hasta recibir visitas de familiares. Pero no se trata de unas vacaciones de grupo ni mucho menos. El lugar termina siendo una carga pesada en las vidas de casi todos. Es una colonia penal que casi no se conoce –aparentemente las únicas imágenes desde allí adentro son las de este documental– y que fue cerrada en los años ’90, aunque cuenta la leyenda que un solo preso siguió allí durante una década más. Quizás, si se sigue buscando, encuentren a otro que continúa dando vueltas por allí.


AMERASIA, de Wolf-Eckart Bühler. En LOS CINCO SANGRES, Spike Lee exploraba un tema conocido en los Estados Unidos: la cantidad de ex soldados que se han quedado a vivir su vida en Vietnam luego de la guerra –o han regresado tras irse–, casándose, teniendo hijos y estableciendo conexiones allí de por vida. Si bien el eje principal de esa película pasaba por otro lado, era una ventana a ese universo de expatriados (los conocidos expats) que suelen generar los conflictos bélicos.

En este film rodado en los ’80 y restaurado, Bühler viaja a Vietnam, a Tailandia y a Cambodia para conversar, observar y pasar tiempo con varias personas en esa situación. Es una jungla ahí afuera, diría la frase, y uno se topa con personajes como para hacer una decena de thrillers y dramas bélicos: ex militares que se quedaron, contrabandistas, agentes de la CIA, mercenarios y otros personajes de ese estilo. Pero más allá de los que permanecieron, quizás lo que más sorprende son los que regresaron a los Estados Unidos tras la guerra y, al darse cuenta como los trataban ahí y sus opciones y posibilidades, han decidido retornar al lugar del hecho, donde se sientes más cómodos y hasta curiosamente bienvenidos.

Esos descastados no son los únicos. También hay gente que sigue trabajando «en secreto» en operaciones políticas y, sobre todo, empiezan a aparecer los herederos, los «hijos de…», niños, niñas y adolescentes que tuvieron con mujeres locales durante y después de la guerra, quienes también dan su testimonio. Con uno de estos ex combatientes como una suerte de guía (de hecho, es un actor pero se interpreta a sí mismo), AMERASIA se va adentrando en este universo curioso, yendo de las calles a boliches nocturnos, de decadentes playas a bares donde siempre se bebe más de la cuenta. Es una experiencia fuerte, que elige contar ese lado de las guerras que usualmente no observamos: lo que pasa después que las cámaras, los ejércitos, los periodistas y la opinión pública abandonan el lugar. La vida, en las más extrañas de sus maneras, continúa.