Estrenos: crítica de «Las cercanas», de María Alvarez

Estrenos: crítica de «Las cercanas», de María Alvarez

por - cine, Críticas, Estrenos
24 Feb, 2022 08:38 | 1 comentario

Este documental premiado en el Festival de Mar del Plata se centra en la vida de dos hermanas mellizas de más de 90 años que tuvieron un breve momento de fama como pianistas en los años ’60.

Las mellizas Cavallini soñaron con el éxito masivo. Dicen, recuerdan (o creen recordar) que estuvieron al borde de lograrlo, que allá por los años ’50 y ’60 eran consideradas de las más promisorias artistas clásicas nacionales. Isabel y Amelia (Yunga y Coca, como las apodaron) cumplen, poco antes de la pandemia cuando se filmó la película, 91 años. Viven juntas, solas, aunque acompañadas de recuerdos, memorias, objetos, pósters y un montón de enormes muñecas con un aspecto un tanto creepy

Una de ellas es más parlanchina y naturalmente simpática e histriónica, no quiere que la cámara la tome sin estar maquillada. La otra es más reservada y un tanto seca, pero recuerda mejor los hechos o eso parece. Es la “más dotada técnicamente” de ambas (la “Marta Argerich” dirá) frente a su hermana, más naturalmente sonriente y amable, pero con una relación un tanto más difícil con el instrumento, según ella misma admite. 

En este documental, la directora de LAS CINEPHILAS y EL MUNDO PERDIDO vuelve a centrarse en personas de la tercera edad y en cómo se relacionan, de distintas maneras, con la cultura, con sus historias y entre sí. De las tres películas es la más íntima, la más personal y quizás la más amarga o triste, si uno piensa en los sueños quebrados de gloria de unas hermanas cuyos nombres hasta son difíciles de googlear (no se sorprendan si al hacerlo se topan con dos hermanas uruguayas que son modelos: no son ellas y desconozco si están relacionadas) y que, en algún momento tuvieron sus 15 minutos de fama, algo que el archivo fílmico, que Alvarez usa de modo muy inteligente, deja en evidencia.


Se trata de un film con momentos simpáticos a partir de las ocurrencias y las peleas entre ambas pero también uno que deja un regusto amargo a partir de un inicio y una coda que muestran cómo la casa está siendo vaciada y una serie de memorias “repintadas” sobre un piano viejo que funciona muy mal y en el que hasta les cuesta tocar el “feliz cumpleaños”. Hay algo opresivo en LAS CERCANAS –el título remarca la manera casi pegoteada en la que viven– y cada una de las salidas al exterior de la dupla, que gustan ir a McDonald’s, es vista casi como una fiesta, lo mismo que ir a reparar a uno de los muñecos que más aman y que accidentalmente se rompió. Y hay también algo quizás más inquietante en la tensión subyacente que existe entre las dos: amores cruzados, algunas cuentas no saldadas del todo y recelos que aparecen en los momentos menos pensados. Pero, a su manera, se sostienen y apoyan.

Es un relato tierno, asfixiante pero querible el que presenta la película. Jamás se las mira con patetismo ni condescendencia, por más que algunas situaciones –y obsesiones personales– lleven a pensar en eso. No son objeto de burla ni parte de un museo de curiosidades y Alvarez lo sabe bien. Son dos mellizas con sueños rotos que se sobreviven a sí mismas con lo poco y lo mucho que tienen: muchas muñecas, un piano medio roto, una melodía romántica y una enorme pintura que las retrata más grandes que la vida, tal como soñaron alguna vez ser.


Cine Gaumont – Av. Rivadavia 1635. Del Viernes 25 de febrero al Miércoles 2 de marzo, todos los días a las 17.30 y a las 19.30. Semana del 3 al 9 de marzo, horario a confirmar.