Estrenos online: crítica de «Fresh», de Mimi Cave (Star+)

Estrenos online: crítica de «Fresh», de Mimi Cave (Star+)

Esta comedia de terror se centra en una chica que empieza a salir con un elegante y sofisticado doctor que oculta algunos desagradables secretos. Con Sebastian Stan y Daisy Edgar-Jones. En Star Plus.

El mercado de productos frescos está cada vez más raro. Pueden ser tanto los que están en el supermercado como los que se «negocian» online, preferentemente en aplicaciones armadas para eso. En esta comedia negra, negrísima, que pasó por el Festival de Sundance, los dos tipos de mercados se combinan para preparar una receta que, si bien no es del todo original, al menos es bastante infrecuente.

FRESH comienza como una comedia romántica, centrándose en los problemas que tiene Noa (la actriz de NORMAL PEOPLE, Daisy Edgar-Jones) para sobrevivir en el «mercado» de aplicaciones tipo Tinder. No le gusta moverse en ese mundo pero no le queda otra y, ante la insistencia de su amiga Mollie (Jojo T. Gibbs), arma citas por ahí. Pero a juzgar por la que se muestra aquí –y por algunos otros bruscos intercambios online– no hay dudas que parece mucho mejor plan quedarse en casa.

Una tarde, sin embargo, al ir al supermercado a comprar algo para cenar, Noa se topa con Steve (Sebastian Stan, que luce como el hermano más agraciado de Noel y Liam Gallagher), un médico ocurrente y simpático con el que cruza algunas bromas frente al sector de los otros productos frescos. Es un encuentro «a la antigua» (IRL se diría ahora) y, pese a dudarlo, Noa le da el teléfono y terminan quedando para una cita.


Hasta la media hora de película tenemos la impresión de que estamos viendo una comedia romántica con un toque un tanto tenebroso. Mollie es la que pone todo en duda: el tipo no tiene redes sociales («red flag», le dice), se la lleva a pasar unos días a un lugar sin señal de celular y Noa está tan encantada con el tal Steve que no pone en duda nada. Hasta que a la media hora, bueno, llegan los títulos de la película y, claramente, empezaremos a ver otra cosa.

Es difícil analizar el film sin revelar lo que allí sucede de allí en adelante, por lo que el que quiera ver FRESH sin ningún dato previo debería detenerse acá y quedarse con un rápido consejo: es un combo de película de terror y comedia negra más que «apetitosa» y que funciona muy bien en un registro en el que es muy pero muy complicado hacer pie firme. A algunos podrá resultarle un tanto incómoda y brutal, pero la directora se las ingenia muy bien para evitar los momentos más indigestos.

POSIBLES SPOILERS A PARTIR DE ACA. Con lo que Noa se topa allí es que el tal Steve es un tanto peculiar, por no decir directamente criminal. El tipo droga su bebida y, al despertarse, la chica se descubre atada en un subsuelo tenebroso (impecable, como todo lo que hace y tiene, pero tenebroso al fin) y, desesperada, le pregunta qué es lo que quiere de ella. Y él, casi entre sonrisas, le dirá que se dedica a vender carne humana a un selecto grupo de clientes y que ella es su nuevo «producto» para comerciar. ¿Qué significa esto? Lo que imaginan: el hombre planea mantenerla viva e ir cortándola de a pedacitos hasta que no haya más Noa.

La revelación, que es decididamente espantosa, da para pensar en un film cercano a SAW o a sagas de terror que involucran secuestros y torturas. Pero no es ese el plan de FRESH. O, al menos, no es el tono. Si bien lo que sucede puede tener que ver con esas películas, el modo de contarlo está más cercano al humor, al ridículo y la angustia de la situación se afloja un poco gracias a los guiños simpáticos (hay algo de Hannibal Lecter dando vueltas por ahí, con esa mezcla de brutalidad y sofisticación, algo asqueroso y refinado a la vez) que ofrece el film en casi todo momento.

De todos modos, Cave jamás deja del todo de lado que es un film de horror y que cosas espantosas suceden y seguirán sucediendo. Si bien la manera en la que Noa intenta defenderse ante la situación bordea lo improbable, el tono un tanto bromista de la película –y la actuación perversamente simpática de Stan– permite que uno lo acepte y le siga el juego hasta el final. Y no es que no haya momentos gruesos o desagradables, los hay, pero como en una buena comida la película ofrece una buena bebida para bajar eso que puede caer pesado.

Lo que sí está presente en todo momento –como en PROMISING YOUNG WOMAN, una película con algunos puntos en común con esta– es la idea de la violencia de género, lo indefensa que puede quedar una mujer ante personajes siniestros, peligrosos o simplemente desagradables. Si bien suena bastante difícil que alguien se tope con personajes tan extremos como el de FRESH, la idea de la carne humana como producto es una buena metáfora para lo que muchas veces termina siendo el mundo de las citas, en las cuales no es difícil que alguien se sienta como una mercadería a merced de los clientes más insospechados.