Series: crítica de «They Call Me Magic», de Rick Famuyiwa (Apple TV+)

Series: crítica de «They Call Me Magic», de Rick Famuyiwa (Apple TV+)

Este documental de cuatro episodios se centra en la vida profesional y personal de Earvin «Magic» Johnson, uno de los grandes basquetbolista de la historia. Estreno de Apple TV+ del 22 de abril.


La vida de Earvin «Magic» Johnson tiene todos los componentes adecuados para crear una gran serie documental. Prodigioso basquetbolista que llegó a la NBA a los 19 años en 1979 y la revolucionó en su primer año en la liga, Johnson transformó su puesto (no existían armadores de 2,06 metros), sacó campeón a su equipo, Los Angeles Lakers, cinco veces en poco más de una década, y le devolvió al básquetbol estadounidense una frescura y accesibilidad que había perdido en los años ’70. La época «Showtime» de los Lakers –sobre la que se ocupa también la muy buena serie ficcionalizada LAKERS: TIEMPO DE GANAR, de HBO– será recordada como una de las mejores de la historia de ese deporte.

Pero la historia de Johnson no acaba ahí, ya que su diagnóstico de VIH positivo, en 1991, fue un shock que cambió su carrera, su vida y aportó mucho a la comprensión de la enfermedad en todo el mundo. De ahí en adelante, su carrera se truncó (no del todo, pero sí en lo esencial) y Johnson se convirtió en un hombre de familia y un empresario exitoso que trabaja, fundamentalmente, en los barrios afroamericanos de bajos recursos generando empleos y abriendo cines, restaurantes y negocios.

THEY CALL ME MAGIC es un recorrido por su vida antes, durante y después de su década con los Lakers. Y su carrera es lo suficientemente fascinante como para ser analizada en detalle, casi temporada a temporada. Pero lo que Famuyiwa hace aquí no alcanza a cubrir esa dimensión. Es un resumen un tanto apresurado, resuelto con excesiva celeridad, que pasa campeonatos enteros en un minuto, liquida el Dream Team que ganó los Juegos Olímpicos de 1992 en menos de diez, y todo se convierte en una especie de colección de clips de grandes éxitos de su vida.


Hay, de todos modos, grandes momentos y cuestiones en las que sí el film se detiene. Su rivalidad con Larry Bird y los Boston Celtics, su complicada amistad con Isiah Thomas y la posterior relación casi de padrino/heredero con Michael Jordan ocupan buen espacio en la serie. Y todo otro eje pasará por su vida privada: su relación de idas y vueltas con su actual esposa Cookie, con sus tres hijos, su vida «fiestera» de los ’80 y su relación con la ciudad de Los Angeles, de la que se convirtió casi en embajador a pesar de venir de la lejana y muy distinta Lansing, Michigan.

El tercer episodio se centrará en su diagnóstico de HIV y lo que sucedió a partir de eso, tanto desde lo personal como en lo público, con los miedos de la época (y de sus colegas basquetbolistas) que le impidieron volver a jugar del todo aún cuando estaba en condiciones físicas de hacerlo. Johnson en ese momento se transformaría en un vocero que daría visibilidad a la lucha contra esa enfermedad a la que no se le otorgaba el presupuesto necesario para combatirla.

Y el cuarto episodio, el que más deja en claro el concepto «empresarial» de todo este proyecto, muestra a Johnson como exitoso hombre de negocios, un solidario empresario preocupado por el desarrollo comercial y cultural de las comunidades más económicamente necesitadas. Además de eso, sobre el final se vuelve sobre su familia, que experimentó algunos cambios que –asegura Earvin– lo hicieron crecer como persona. Pero al hacer una breve serie sobre toda su vida, THEY CALL ME MAGIC pierde la especificidad y la tensión que tenía THE LAST DANCE, sobre Jordan y los Chicago Bulls de los ’90, serie con la que no se puede equiparar.

Todo igualmente es muy correcto y «consumible», gracias al aporte también de absolutamente todas las figuras importantes que se mencionan en la serie (desde Michael Jordan a Pat Riley pasando por Larry Bird, Jerry West, Charles Barkley, Isiah Thomas, Kareem Abdul-Jabbar, otros compañeros de los Lakers, esposa, padres, hermanos, hijos, amigas de la esposa, amigas de la infancia, empresarios y así) pero, por una vez, daba la sensación que la serie podría haber sido más larga, detallada y no tan generalista, casi wikipédica en su modo de resumir una vida entera.

Como siempre sucede en estos documentales, el material audiovisual de su carrera profesional y pública (apariciones en programas de TV, noticieros, filmaciones personales) es fascinante. Y si bien no está utilizado de una forma demasiado precisa en THEY CALLED ME MAGIC, sirve para ver en funcionamiento a quien fue uno de los mejores basquetbolistas de la historia, el legendario hombre de la sonrisa luminosa y el no look pass que, en los años ’80, ayudó a convertir a la NBA en una de las ligas más importantes y famosas no ya de los Estados Unidos sino de todo el mundo.