Estrenos online: crítica de «Retrograde», de Matthew Heineman (Disney+)

Estrenos online: crítica de «Retrograde», de Matthew Heineman (Disney+)

Este documental, precandidato al Oscar en su categoría, se centra en las consecuencias locales de la retirada de las tropas estadounidenses de la guerra de Afganistán. En Disney+.

No es el típico documental en el que uno piensa cuando lee las palabras «Disney» y «National Geographic» ya que RETROGRADE apunta a un mercado bastante distinto al que uno puede imaginar bajo esos sellos. Se trata de un documental bélico, político y crítico centrado en las consecuencias que tuvo la decisión del gobierno estadounidense de acabar con su participación en la guerra de Afganistán retirando, velozmente, a todas sus tropas de allí. Dirigida por el realizador de las impactantes CARTEL LAND y CITY OF GHOSTSy metida en la conversación de las candidatas al Oscar en su categoría–, la película hace su centro en la relación que tiene un grupo de los llamados Boinas Verdes de los Estados Unidos con el ejército afgano que, liderado por el joven General Sami Sadat, combate en condiciones desiguales contra el Talibán.

En abril del 2021 el gobierno de Joe Biden decidió sacar, de manera un tanto abrupta, a los militares estadounidenses que seguían apostados en Afganistán apoyando a los que luchaban contra los poderosos talibanes. Si bien la decisión puede tener su lógica interna (era una guerra que ya llevaba dos décadas, muchas víctimas fatales y se veía como interminable), los miembros de los Boinas Verdes en los que se centra la película habían desarrollado una relación de solidaridad, compañerismo y hasta amistad con sus pares afganos.

Heineman captura los hechos en el momento, al producirse, ya que sus cámaras estaban filmando la situación desde antes. Y si bien la película no toma una postura política específica respecto a la decisión, sí transmite las complicaciones –bélicas, prácticas, pero sobre todo humanas– de dejar al ejército local sin apoyo alguno ante un enemigo que avanza y que es claramente superior en todos los aspectos: gente, armas, apoyo militar, etcétera.


La película comienza con los desesperados intentos de fuga de miles de personas en el caótico aeropuerto de Kabul algunos meses después y regresa, de algún modo, para entender cómo la situación rápidamente degeneró hacia eso. Y en esos meses previos lo que se ve, después de las cálidas despedidas y la destrucción de materiales, son algunos combates –muchos a través de drones, cruentos en la realidad pero fríos desde la distancia de las pantallas– y las dificultades del aparentemente popular Sadat y su disminuido ejército de hacer frente a un enemigo que captura ciudades cada vez más velozmente desde la retirada estadounidense.

Más allá de las ideas y simpatías personales –de los espectadores y de los cineastas–, lo que RETROGRADE pone en primer plano son las consecuencias humanas específicas que se desprenden de las grandes decisiones geopolíticas. Uno puede ver el documental y pensar que, por detrás de él, se está pidiendo que continúe la participación norteamericana en la guerra. Pero no creo que sea eso lo que se busca, sino dar cuenta de lo que pasa en situaciones como esa. Lo que se ve en la película de Heineman es lo que sucede cuando las cámaras de los noticieros se van –ya no hay estadounidenses involucrados– y quedan las de los documentalistas, interesados en los hechos y en las personas, sin distinción de nacionalidades. Las caras en primer plano de los que se quedan en las puertas del aeropuerto, sin poder escapar, lo dicen todo.