Festival de Sundance 2023: crítica de «Slow», de Marija Kavtaradze

Festival de Sundance 2023: crítica de «Slow», de Marija Kavtaradze

por - cine, Críticas, Festivales
22 Ene, 2023 09:12 | Sin comentarios

Este drama lituano que está en la competencia de Sundance se centra en una bailarina que se enamora de un intérprete cuya sexualidad les presenta a ambos un desafío como pareja.

Elena es una bailarina de danza contemporánea que acaba de conocer a Dovydas, un intérprete de lenguaje de señas que tiene la tarea de ayudarla con unas clases de baile que ella tiene que darle a un grupo de jóvenes hipoacúsicos, parte de un programa que los llevará una presentación en una playa. Apenas terminada la primera clase es obvio que los dos han conectado y pronto se van de ahí juntos, caminando, conversando y quedando para cenar. Su encuentro es propio de un film romántico normal, solo que tiene una particularidad que lo hará especial y que es uno de los ejes de este muy buen drama de origen lituano que se presenta en la competencia internacional de Sundance.

Cuando las cosas parecen empezar a volverse más íntimas, Dovydas le aclara a Elena que él es asexual. No siente deseos de ese tipo, ni atracción física por otro u otra persona. Eso no significa que no la quiera, que no tenga interés en estar con ella y hasta enamorarse, pero para Elena todo se vuelve un tanto confuso. Ella, se vio antes y se volverá a ver durante la película, ha tenido novios y amantes con los que tuvo una vida sexual bastante activa. De hecho, algunos de ellos reaparecen en el presente, confundiéndola. ¿Podrá seguir con Dovydas pese a esto?

Por momentos parece que sí, ya que se llevan muy bien y van encontrando formas de resolver el problema de distintos modos. Pero no parece ser suficiente y en algún momento se plantea «abrir» la relación para que ella pueda tener relaciones sexuales con otros. ¿Podrán manejarse de ese modo y sobrevivir como pareja? SLOW va ingresando en ese terreno sin excluir el resto de las cosas que suceden en su relación. No es solo una película acerca de cómo manejarse con una pareja asexual sino que toma ese eje para explorar también otros costados de su relación y de la historia de cada uno, incluyendo la familiar.


Filmada en lo que parecen ser 16mm. –el grano cinematográfico de la imagen le otorga unos puntos extras de credibilidad y fuerza a la película–, SLOW es una inteligente y humana mirada a una relación de pareja que se ve complicada por las características o intereses sexuales diferentes de cada uno de sus integrantes. Y si bien la situación que viven Elena y Dovydas puede ser un tanto más compleja que la de la mayoría de las parejas, lo que viven no deja de ser un problema con el que muchas otras se puedan identificar.

La inteligencia de Kavtaradze, en su segunda película, pasa por no convertir a SLOW en una película sobre la sexualidad (o asexualidad) solamente, sino en una acerca de la conexión entre dos personas diferentes entre sí y no solo en ese tema. Con muchas y muy buenas escenas de danza –algunas con ella sola y otras con los bailarines sordos, las que tienen un muy elocuente uso del sonido–, la película va completando el retrato de dos seres empáticos y comprensivos que tratan de lidiar de la mejor manera que saben y pueden con lo que les toca en suerte. Greta Grinevičiūtė y Kęstutis Cicėnas, en los roles de Elena y Dovydas, respectivamente, funcionan muy bien juntos en un film que presenta una pareja poco convencional pero a la vez muy identificable.