
Estrenos online: crítica de «33 fotos del gueto» («33 Photos from the Ghetto»), de Jan Czarlewski (HBO Max)
Este documental profundiza y contextualiza las fotos encontradas hace poco tiempo que muestran detalles inéditos del Levantamiento del gueto de Varsovia durante la Segunda Guerra Mundial.
Estas fotos no han sido publicadas antes, las guardé durante tanto tiempo deliberadamente con la idea de publicarlas cuando el mundo empiece a olvidar estas cosas«, se lee en uno de los textos escritos en un diario por el fotógrafo aficionado polaco Zbigniew Leszek Grzywaczewski. Esas 33 fotos, cuyos negativos fueron hallados hace poco tiempo, luego restaurados y recuperados, son las únicas conocidas que existen del Levantamiento del Gueto de Varsovia con excepción de las que sacaban los nazis con objetivos propagandísticos.
Este documental se apoya en el descubrimiento de ese rollo fotográfico para contar la historia de la invasión nazi a Polonia, la creación y existencia del gueto judío de Varsovia y lo que fue sucediendo allí, con la hambruna, las enfermedades, los traslados hacia el campo de concentración de Treblinka, el consabido levantamiento de 1943 y la posterior destrucción nazi de buena parte de la ciudad hasta concluir con la llegada del ejército soviético. A la par, el film se ocupa de narrar la historia del fotógrafo, de su familia y la de una niña judía a la que ayudaron durante la guerra.
El realizador Jan Czarlewski ocupa la primer mitad del documental en contar y contextualizar lo que pasaba en Varsovia desde la invasión nazi, especificando cómo fue armándose el gueto en cuestión y cómo se vivía allí. A la par, los descendientes de Grzywaczewski e historiadores de la época van dando detalles específicos de la vida de Leszek. Buena parte del relato está ligado a la historia de Rama Laks, que narra su supervivencia cuando era solo una niña en el gueto. Ese material, grabado en 1996 por la Fundación Shoah, permite conocer las vivencias desde adentro de alguien que conoció entonces a Leszek, ya que ella se refugió por un tiempo en el apartamento de los Grzywaczewski y hasta recuerda cómo se escondió en un pequeño entrepiso allí mientras los alemanes visitaban el lugar.

La segunda mitad del film mantendrá este eje familiar pero pondrá más la mirada en el levantamiento en sí, que tuvo lugar a partir de abril de 1943. Allí, especialistas intentarán ubicar algunas de estas fotografías en el tiempo y el espacio concretos del gueto, recorriendo la ciudad hoy para buscar esos mismos escenarios y tratando, a la vez, de interpretar cuáles eran los hechos específicos que el fotógrafo retrató clandestinamente al entrar a ese sector de la ciudad como bombero. Allí se destacan dos escenas que son analizadas con minuciosidad y que parecen corresponder a momentos especialmente dramáticos de ese levantamiento y de sus durísimas consecuencias.
Una de las escenas fotografiadas está ligada a un edificio incendiado por los nazis, quienes lo observan mientras se ven personas muertas y a algunos sobrevivientes, que no tardarían mucho en ser masacrados. Y la otra son una serie de elocuentes y dramáticas fotografías tomadas desde una ventana del Hospital Santa Sofía en las que se puede ver a un grupo de hombres, mujeres y niños siendo conducidos a la Umschlagplatz, el punto de tránsito que llevaba a los judíos de Varsovia en vagones con destino a las cámaras de gas de Treblinka.
33 fotos del gueto funciona como ese mensaje dejado por el fotógrafo a sus herederos. Estas (y otras) fotografías que sacó del gueto a lo largo de los años fueron dándose a conocer como una forma de mantener viva la memoria de lo que sucedió allí. «Tenemos que recordar porque si no lo hacemos volverá a suceder«, dirá Roma, testigo presencial de los hechos. Y la frase, en este contexto político de persecuciones en distintos lugares del mundo que tienen mucho de étnicas, resuena más fuerte que nunca. Al casi no quedar hoy sobrevivientes que recuerden el Holocausto, todo lo que pasó allí se va olvidando y se repiten situaciones similares a las que se vivieron en esa época. En ese sentido, estas fotos y estos testimonios deberían colaborar para que esa memoria no desaparezca.



