Estrenos online: crítica de «El botín» («The Rip»), de Joe Carnahan (Netflix)

Estrenos online: crítica de «El botín» («The Rip»), de Joe Carnahan (Netflix)

Cuando un operativo policial de rutina descubre millones de dólares ocultos, las lealtades se resquebrajan y la sospecha deriva en violencia en este tenso thriller criminal sobre la codicia y la traición. Disponible en Netflix desde el 16 de enero.

Qué haría uno si se encontrara con 20 millones de dólares que nadie reclama? Esa es la pregunta que da pie a la acción de El botín, thriller de acción y suspenso de modestas ambiciones formales pero con un elenco digno de una superproducción. Dirigida por Joe Carnahan –prolífico director de films como El líder y Shadow Force, un veterano con una decena de películas en su haber, la mayoría de ellas de Clase B–, la película es contenida, en cierto modo pequeña y transcurre en su gran mayoría en una casa y sus alrededores, pero tiene como protagonistas nada menos que a Matt Damon, Ben Affleck, Teyana Taylor, Steven Yeun, Catalina Sandino Moreno, Sasha Calle y Kyle Chandler, entre otros. Y sus excelentes actores aportan mucho para que una trama que arranca de un modo un tanto confuso y repetitivo vaya ganando en profundidad, ingenio y cierto dramatismo.

Todo empieza con el violento asesinato de una agente de policía de Miami por parte de dos encapuchados, seguido por un interrogatorio de parte del FBI a sus colegas, muchos de ellos sospechados de saber algo relacionado con su muerte o estar involucrado en algún negocio sucio. Entre ellos, el responsable del grupo, el Teniente Dane Dumars (Damon) y su segundo, el Sargento JD Byrne (Affleck). En tensas entrevistas, ellos dos y los detectives Mike Ro (Yeun), Numa Baptiste (Taylor) y Lolo Salazar (Sandino Moreno) se ve que viven momentos conflictivos desde lo emocional e incómodos por las sospechas que parecen depositarse sobre ellos.

Es en ese momento que Dane recibe el dato de un anónimo que asegura que en una casa una banda narco tiene escondido mucho dinero. «150 mil dólares», les dice Dane. Y hacia allí van todos, con la misión de buscarlo, contarlo, juntarlo y llevarlo a las autoridades. Al llegar allí se topan con Desi (Calle), una chica que dice no saber nada de lo que le hablan. Pero como el perro entrenado para oler dinero ladra enloquecidamente, a Desi no les queda otra que dejarlos entrar. En la casa no aparente suceder nada raro pero detrás de un altillo aparece una enorme lata con aún más dinero que ese. Para la sorpresa de JD y Dane, pronto se dan cuenta que esa no es la única lata que hay allí escondida sino que son muchas más.

A partir de ese descubrimiento el equipo tiene, legalmente, la misión de contarlo y llevarlo hasta las autoridades. Pero Dane empieza a actuar de manera extraña: les pide a todos (menos a JD) que le den sus celulares y empieza a darles a entender a sus colegas que quizás tenga otras intenciones respecto a qué hacer con el dinero. JD no quiere saber nada con cualquier tipo de acción ilegal y pronto se comunica con un agente de la DEA, Matty Nix (Chandler), para que lo ayude con eso. Y mientras cuentan los montones de billetes, cada de uno de los implicados empieza a manifestar sus propios deseos. Y la mayoría parece coincidir que nadie va a extrañar esa diferencia entre esos cientos de miles y decenas de millones. Lo que no tienen en cuenta es, por un lado, las potenciales traiciones internas. Y, por otro, que esa plata a alguien le pertenece y que quizás no quiera saber nada con perderla.

The Rip funciona, a lo largo de su primera mitad, más como un tenso drama de potencial corrupción policial en la que Carnahan va presentando a todos estos personajes de a poco, en su elemento, mostrando sus relaciones –en algunos casos amable, en otros más tensa– y la manera en la que entienden y desarrollan su trabajo, hasta llegar a la gran cuestión de qué hacer con el dinero. Y en la segunda mitad, con algunas sorpresas y giros narrativos inesperados, la película sale de esa casa y la cosa se empieza a poner violenta de un modo más manifiesto, concentrando allí todas las escenas de acción.

Pero el guión de Carnahan es más enrevesado de lo que parece en un principio, por lo que se aconseja prestar mucha atención a los detalles de lo que va sucediendo en cada paso del procedimiento. Es que muchas de las cosas que parecen ser de una manera, en realidad tienen algún giro inesperado. Si bien no se trata de vueltas de tuerca radicales como las de Los sospechosos de siempre, la película se aprecia más si uno va hilando fino y estableciendo conexiones entre distintos hechos. Y es en ese sentido que los actores suman y mucho, ya que nadie es exactamente lo que parece ser y todos –o casi todos– esconden algo.

Damon, especialmente, pero también el resto del elenco (incluyendo a Affleck, quien está más creíble que de costumbre aquí) aporta su grano de arena, si bien actrices como la hoy premiada Taylor (de Una batalla tras otra) o la propia Sandino Moreno deben conformarse con roles bastante menores. Seca, intensa y cuidadosamente estructurada, The Rip logra mantenerse fiel a la estética realista y a la lógica directa y contundente de los policiales de Carnahan, herederos de la mejor tradición de la clase B del cine de Hollywood. Y si se la compara con la medianía habitual de los estrenos cinematográficos de muchas plataformas, es casi un lujo.