Estrenos online: crítica de «Preparación para la otra vida» («Preparations for the Next Life»), de Bing Liu (Prime Video)

Estrenos online: crítica de «Preparación para la otra vida» («Preparations for the Next Life»), de Bing Liu (Prime Video)

Tras ser liberada de un centro de detención, Aishe, una inmigrante uigur indocumentada, se traslada a Nueva York con la promesa de escapar de todo lo que la persigue.

Entre las gratas –y poco promocionadas– sorpresas que aparecen escondidas en la oferta de las plataformas, Preparations for the Next Life es una de esas pequeñas joyas que escapan a la mayoría de los radares y algoritmos del streaming. Estrenada en septiembre en cines estadounidenses curiosamente sin un recorrido previo por festivales, este drama inmigratorio centrado en una mujer de la minoría uigur de China y sus experiencias viviendo en Nueva York pasó bastante desapercibido pese a tener como director a un cineasta nominado previamente a un Oscar y a una super-estrella de Hollywood como productor.

Pese a lo que puede sugerir el título, este film no tiene nada que ver con enfermedades ni con muertes inminentes. Es, en el mejor de los casos, una afirmación que se ubica en medio de un debate religioso: ¿en qué consiste «la próxima vida»? ¿Es la que viene después de la muerte, como le dice el imán a la protagonista? ¿O lo que uno pueda hacer en esta? Es eso lo que se plantea Aishe (Sebiye Behtiyar), una mujer china, de la minoría étnica uigur, que ha llegado como inmigrante ilegal a Nueva York tras pasar varias penurias personales y familiares. Muy poco representados en el cine, los uigur habitan en la Región Autónoma de Sinkiang, ubicada dentro de China, y en países limítrofes como Kazajistán, Kirguizistán y Uzbekistán. Con un idioma propio perteneciente a la familia de las lenguas turcas, además de hablar mandarín, se trata además de un grupo étnico que ha tenido sus conflictos con China.

Pero la película no habla de eso –o, si lo hace, es más bien tangencialmente–, ya que su eje principal pasa por las experiencias de Aishe en una ciudad en la que le cuesta encontrar un trabajo con el que sobrevivir económicamente, más aún no teniendo papeles. En la voz en off que recarga un poco en demasía a la película, Aishe habla un poco de su historia familiar y sus dificultades personales para adaptarse, pero la historia que cuenta el film se ocupará, más que nada, de su relación con Skinner (Fred Echinger (The White Lotus), un ex combatiente estadounidense al que conoce en plena calle, con el que vive una aventura y de quien se enamora.

Bing Liu, el realizador estadounidense nacido en China cuyo documental Minding the Gap fue nominado al Oscar en 2022, va de a poco sentando las bases para el conflicto que luego se producirá. Previsiblemente, Skinner no es un tipo tan relajado y feliz por haber vuelto a casa como parecía en un principio sino un joven torturado y con problemas que, pronto quedará claro, tienen que ver con el estrés postraumático de haber estado en combate en Medio Oriente. Y la relación, de a poco, se va complicando. A la par, Aishe lidia con problemas de trabajo, de papeles y de dinero para pagar sus cuentas mientras sueña con un potencial casamiento con Skinner que la libere de todos esos inconvenientes. Y si bien él también quiere, hacerlo no les será fácil.

Adaptada de la novela de 2014 de Atticus Lish, Preparación para la otra vida es un film acerca de la resiliencia de Aisha y de mujeres como ella que cargan una pesada historia por detrás y, aún emigrando hacia países supuestamente más seguros, no logran nunca hacer pie y vivir una vida más o menos tranquila. Es cierto que la novela precede el clima anti-inmigratorio reciente en ese país, pero de todos modos las experiencias que atraviesa la protagonista hacen pensar en las similares o aún peores situaciones que atraviesan los inmigrantes hoy.

Si bien la película pierde un poco el rumbo en su segundo acto, reiterándose un poco en las idas y vueltas de la pareja a partir de los cambios de actitud de Skinner –cuya salud mental parece ir deteriorándose– y de las vicisitudes personales de Aishe, Preparations for the Next Life es un film cercano a sus personajes y filmado con un inusual grado de realismo en las calles de Nueva York, en barrios de inmigrantes en los que queda en evidencia la amplia mezcla racial que habita ese país y, especialmente, esa ciudad, incluyendo distintos tipos de etnias chinas y muchos latinos de diferentes nacionalidades.

La religión es un tema secundario en el contexto de la historia, pero uno que se refleja en los conflictos de una protagonista que, al límite de sus posibilidades, prueba recuperar su fe musulmana heredada de su familia. Pero la idea de que todo se resolverá «en otra vida» que allí recibe prueba no ser demasiado satisfactoria para una mujer que quiere buscar su futuro en esta. Curiosamente, con esta película producida nada menos que por Brad Pitt sucedió algo similar: con mínima repercusión comercial y festivalera, fue lanzada en cines y en plataformas con ínfima promoción y casi nula repercusión. No será una obra maestra pero se trata de un film valioso y recomendable, la opera prima de ficción de un cineasta talentoso que sabe narrar visualmente. Quizás, en una «próxima vida», se reconozcan los méritos de esta injustamente ignorada película.