Estrenos: crítica de «El engaño» («The Bluff»), de Frank E. Flowers (Prime Video)

Estrenos: crítica de «El engaño» («The Bluff»), de Frank E. Flowers (Prime Video)

Cuando su vida tranquila en una isla remota se ve truncada por el regreso de su vengativo excapitán, una hábil mujer debe enfrentarse a su sangriento pasado y dar rienda suelta a sus talentos para salvar a su familia de un asedio despiadado.

No saben con qué mujer están lidiando«, le dirá el Capitán Connor (Karl Urban, The Boys) a sus piratas cuando entiendan que la misión que tienen que cumplir en la pequeña isla de Caiman Brac no es nada sencilla. Y esa frase resume la trama de The Bluff, la violenta película de piratas que protagoniza Priyanka Chopra Jones como esa peligrosa mujer que esconde un secreto para casi todos. Dirigida por Frank E. Flowers y producida por los hermanos Russo, se trata de un film de piratas en cuanto a contexto pero, en lo que respecta a su forma, funciona como una mezcla de John Wick, película de superhéroes y hasta uno de esos films con ninjas de los años ’70. Todo, claro, envuelto de una gran capa de CGI, largas y constantes escenas de acción y diálogos puramente funcionales.

Así y todo, El engaño no está tan mal. Para ser una propuesta de segunda línea lanzada en un fin de semana perdido de febrero con un presupuesto que, para los parámetros de este tipo de películas, parece hasta exiguo (todo transcurre en una sola locación aislada y con un limitado grupo de personajes), el film de Flowers tiene cierta potencia, especialmente gracias a las escenas de acción coreografiadas por los habituales colaboradores de los Russo e inspiradas en el tipo de enfrentamientos del cine asiático. Por fuera de eso, se trata de una trama simple y sencilla que permite que el asunto no dure mucho más que los 100 minutos.

Todo empieza cuando Connor toma como rehén a T.H. Bodden (Ismael Cruz Cordova) a bordo de un barco pirata y marcha con él a la isla en cuestión. Allá vive la esposa de T.H., Ercell (Chopra Jones), con su hijo Isaac (Vedanten Naidoo), que tiene una discapacidad motriz y Elizabeth (Safia Oakley-Green), que es su cuñada. Parecen llevar una vida tranquila en ese paraje paradisíaco hasta que llegan unos violentos asesinos a liquidarla. De la nada, la tal Ercell saca sorprendentes recursos para destrozar a pedazos a los grandotes sicarios y ahí queda claro que la mujer de ama de casa no tiene nada. O que, al menos en el pasado, supo ser otra persona.

No habrá mucha intriga al respecto, pero de todos modos lo dejaremos ahí. Lo cierto es que Connor, su mano derecha Lee (Temuera Morrison) y su grupo de bucaneros, llegan a la isla en busca de oro que supuestamente Ercell tiene consigo. Y esperan que, teniendo a su marido como rehén, la mujer habilite los lingotes. Pero, previsiblemente, la dama tiene otros planes. Y de allá en adelante comenzará una suerte de juego del gato y el ratón por las playas, los manglares, las cuevas y túneles de la isla, escenarios que Flowers y equipo aprovechan para armar algunas interesantes escenas de acción.

Vestida más como una ninja –o heroína de segunda línea de Marvel–, Chopra Jones se las arregla muy bien para darle credibilidad a esta mujer que puede liquidar, generalmente por su cuenta, a una docena de grandotes amenazantes con cara de jugadores de los All Blacks en medio de un hacka. Llena de recursos propios y un arsenal de ingeniosos trucos caseros, Ercell (que en realidad no se llama así ni es quien dice ser) resulta una prueba demasiado pesada para estos piratas del caribe de pacotilla. Ni Urban –un actor que mete miedo solo con el acento– parece poder con ella.

La trama es simple, la película también y si esperan otra cosa se equivocaron de plataforma. No hay muchas sorpresas ni grandes giros narrativos y quizás lo único llamativo de su guión es que la heroína no solo sea mujer sino también una madre enamorada de su marido y dispuesta a darlo todo por él. Es ahí cuando The Bluff deja más aún en evidencia su homenaje a las películas de género clase B de los años ’40 y ’50. Pese a sus modernas y digitales escenas de acción, en el fondo es una película de piratas a la antigua.