Estrenos: crítica de «¿Está funcionando esto?» («Is This Thing On?»), de Bradley Cooper

Estrenos: crítica de «¿Está funcionando esto?» («Is This Thing On?»), de Bradley Cooper

por - cine, Críticas, Estrenos
05 Feb, 2026 06:22 | Sin comentarios

Un hombre recientemente separado se adentra casi por accidente en el circuito de stand up de Nueva York, usando el escenario como una forma de terapia mientras él y su ex intentan redefinir su relación, sus identidades y su familia. Con Will Arnett y Laura Dern. Estreno: 19 de febrero.

This is our last dance / This is ourselves / Under pressure«, dice la canción de Queen y David Bowie que se escucha en bien seleccionados tramos de Is This Thing On? Un poco como el título de la película, la letra se presta para el doble sentido. La canción la ensayan en sus instrumentos los hijos de la pareja que componen Alex (Will Arnett) y Tess (Laura Dern) mientras sus padres lidian con su separación. Casados hace 20 años, con dos chicos de diez, han tomado la decisión en conjunto de tomar caminos separados. Todo parece bastante razonable y civilizado cuando los conocemos. El ya tiene su casa –más pequeña, pero con casi todo lo necesario–, han arreglado sus horarios y movimientos, y más allá de algún ocasional desajuste, todo va por los caminos esperables.

La tercera película como realizador de Bradley Cooper puede verse como una comedia dramática sobre un divorcio pero también como el recorrido emocional que dos personas hacen ante un matrimonio en crisis. Después de Nace una estrella y Maestro, dos producciones grandes y a su modo ampulosas, Cooper baja un par de cambios y entrega una película más propia del cine indie, una historia acerca de una pareja en crisis, de sus padres, sus hijos, sus amigos y, sobre todo, acerca de las cosas que se hacen cuando no se sabe qué hacer.

Alex trabaja en «finanzas» (un punto flojo de una película que se presenta como más o menos realista es que jamás se muestra ni se habla de su trabajo), pero hoy su cabeza está en su separación y en todo lo que ello conlleva. Una noche, paseando por Manhattan un poco angustiado tras dejar a su ex mujer en el tren para volver a su casa –por reflejo, el tipo se subió al tren igual y se bajó abochornado–, Alex se mete a un club de comedia en MacDougal Street, en pleno West Village neoyorquino. El tipo solo quería beber algo pero la única forma de evitar que le cobren los 15 dólares de la entrada era anotándose para el «open mic» y mostrar ahí sus dotes para el stand up. El problema es que Alex jamás hizo eso en su vida. No es comediante, no es actor y si es o no gracioso es algo que descubrirá en vivo.

Es obvio, de entrada, que el hombre no tiene idea de lo que hace. Pero su fallido intento como stand up comedian es igualmente bien recibido porque la gente se engancha y un poco se ríe con sus intentos de contar las idas y vueltas de su separación. No es un buen show –se lo dirán, con buena onda, sus colegas comediantes–, pero a la gente le da una mezcla de ternura y tristeza y lo aplaude igual. Alex se entusiasma y empieza a encontrar ahí un mundo nuevo que le sirve, por un lado, para socializar con otra gente y, por otro, para usarlo a modo de terapia pública. Es que da la impresión que al tipo no le importa demasiado tener una carrera en su nuevo rubro, pero sí tener un lugar desde el cual pensar, reflexionar y sentirse acompañado a la hora de hablar de su separación.

¿Está funcionando esto? se abre a los distintos sentidos del título. Además de hacer referencia al micrófono (la más obvia y literal), juega con la identidad elegida como comediante pero, sobre todo, habla de su relación de pareja, que sigue estando en una situación un tanto fluida y/o fluctuante. Mientras el grupo de amigos de ambos (que incluye a Sean Hayes, Andra Day y al propio Cooper en el rol de un actor entre excéntrico y fumeta) lidia con sus propias tensiones de pareja –y comentan ácidamente sobre la suya–, Alex y Tess toman la necesaria distancia entre ellos como para poder recomponer su propia identidad.

En la segunda mitad del film Cooper dará un cierto giro a la trama y de allí en adelante dejará de ser una historia acerca de la reconfiguración personal y emocional de Alex para convertirse en una historia acerca de la pareja en sí. De allí en adelante veremos los intentos de Tess de volver a su primera pasión, el voley, deporte con el que fue competidora olímpica y al que ahora quiere regresar como entrenadora. Y también la veremos en sus intentos de salir con otra gente (allí aparece en un breve papel la ex estrella de la NFL Peyton Manning), situación que devendrá en un incómodo encuentro que cambiará el rumbo de los acontecimientos de una manera inesperada.

Is This Thing On? mira de un modo certero la disyuntiva que atraviesan sus protagonistas y –salvo por ciertos momentos– no exagera el drama que atraviesan, entendiendo que el humor es también parte de su relación. En ese sentido, es una película menos descarnada que Marriage Story (y ni hablar que Kramer vs. Kramer) y bastante más ligera en su tono. El mundo del stand-up, en el que actúan muchos comediantes verdaderos, está retratado con afecto y cariño como un lugar de encuentro para personas que necesitan de un espacio de contención y el apoyo de pares y desconocidos. Pero no es el centro del film sino una excusa casi terapéutica que le permite a Alex (a los dos, en realidad) poder mirar la situación que atraviesan desde otro lugar y tomando cierta distancia.

Cooper, un entusiasta del plano secuencia, ofrece varias gemas de cámara en mano (llevada por él, según dicen), tanto en los clubes de comedia con Alex recorriendo el salón, subiendo escaleras, pasando entre mesas y haciendo su breve show, como fuera de esos apretados escenarios. Una bella y casual escena casi musical en la que los amigos reunidos se ponen a tararear Amazing Grace mientras preparan el desayuno es una joyita para enmarcar. Ya más sobre el final, cuando las emociones suban un poco su volumen, Cooper lo hará también, logrando detenerse justo antes de pasarse de rosca, algo que suele ser habitual en sus películas como director y también como actor.

Arnett, más conocido como comediante, está perfecto como este Alex que pasa de la alegría al sufrimiento de una escena a la otra y que tiene que lidiar, además, con las confusas emociones y temores de sus hijos (hay una escena clave allí que juegan los tres en un auto) y con la mezcla de comprensión y presión que le meten sus padres, interpretados por Christine Ebersole y Ciarán Hinds. Dern, por el contrario, está menos dramática que en otros roles suyos, ya que su Tess es un personaje que parece llevar muy bien esta civilizada separación. Bueno, hasta que en algún momento los cables se le crucen por el lado menos pensado.

Entre el drama de divorcio y la comedia de rematrimonio, entre la película acerca de cómo el arte puede ayudar a lidiar con el mundo (el mismo tema de las películas anteriores de Cooper como director) y un retrato de una generación de personas de 50 enfrentadas a la crisis de la mediana edad, ¿Está funcionando esto? va tomando, a diferencia de lo que uno podría esperar, un registro más amable, tierno, hasta esperanzador. Ya lo dice, en otro momento, la letra de la misma canción de Queen y Bowie que se vuelve a escuchar, más completa, cerca del final. Cuando la escuchen, se van a dar cuenta a qué me refiero…