
Estrenos online: crítica de «Traslados», de Nicolás Gil Lavedra (Prime Video)
Este documental se centra en las investigaciones que fueron revelando cómo funcionaban los llamados vuelos de la muerte durante la dictadura militar. Disponible en Prime Video.
De todas de las historias de terror que se han contado acerca de la desaparición forzada de personas durante la dictadura civico-militar argentina que se extendió de 1976 a 1983, la de los llamados «vuelos de la muerte» es una de las más terribles y poco conocidas, más que nada por el secretismo y la falta de datos al respecto que existió durante muchos años, inclusive durante el Juicio a las Juntas Militares. Traslados, que era el término «técnico», burocrático e inocuo –propio de este tipo de estructuras criminales apoyados en las ideas de la «solución final» del nazismo– que escondía lo que en realidad eran vuelos donde se tiraban vivas a personas al mar, intenta echar luz sobre uno de los más cruentos hechos de la época.
El film de Nicolás Gil Lavedra, en menos de 80 minutos, presenta el marco más o menos conocido por todos, al contar rápidamente la historia de las detenciones, las búsquedas y de las primeras rondas de las Madres de Plaza de Mayo, a partir del golpe de 1976. Pero esas rondas no son meramente contextuales, ya que allí se da inicio a una línea narrativa que luego abrevará en la figura del infiltrado Alfredo Astiz, en el asesinato de las monjas francesas y en la conexión que todo eso tiene con informaciones encontradas mucho después en las investigaciones específicas que se hicieron sobre los vuelos en sí.

En Traslados se suman los testimonios de personas detenidas, periodistas, madres y abuelas de Plaza de Mayo, investigadores, jueces, antropólogos, testigos y muchas figuras conocidas que van dando sus aportes, desde sus específicos lugares de trabajo o temas de conocimiento, de cómo esos vuelos se convirtieron en el modus operandi para hacer desaparecer a una inmensa cantidad de personas, de las cuales se pudieron recuperar muy pocos cuerpos.
Lo que la investigación logró, comenzando en la década del ’90 a partir del testimonio de Adolfo Scilingo –cuando el entonces presidente Carlos Menem había indultado a los militares–, fue ir atando cabos acerca de cómo funcionaban, sistemáticamente, esos vuelos: las personas que participaban, cómo era el sistema, de dónde salían los aviones, quienes eran los pilotos, los días y horas de cada «traslado». Un proceso de investigación ejemplar que, a partir de la reapertura de los juicios que tuvo lugar durante el gobierno de Néstor Kirchner, permitió que muchos de los responsables sean enjuiciados y eventualmente encarcelados.
Entre las personas que hablan aquí están Estela de Carlotto, Nora Cortiñas, Ricardo Gil Lavedra, Adolfo Pérez Esquivel, Daniel Rafecas, Enrique Piñeyro, Cecilia De Vicenti (hija de Azucena Villaflor), Miriam Lewin, Eduardo Anguita, Carlos «Maco» Somigliana, Martín Gras, María Laura Guembe y Nora Hochbaum, entre otros. Hay algunas reconstrucciones –sutiles, sin llegar al morbo– y una trama casi de película detectivesca para contar una historia terrorífica, quizás de las más oscuras de esa etapa del país. Una investigación que, en medio de las visitas de los diputados a ver a Astiz en la cárcel o el negacionismo imperante en el gobierno argentino, se vuelve más necesaria y urgente que nunca.




El director NICOLÁS GIL LAAVEDRA (n. 1983), quien filmó en el 2011 el largometraje VERDADES VERDADERAS sobre la vida de ESTELA CARLOTTO, es responsable del primer documental que reúne, como si fueran las piezas de un rompecabezas, evidencias del método de exterminio más brutal y oscuro de la dictadura cívico-militar 1976-1983: los vuelos de la muerte.
Esta impactante obra está especialmente filmada para que los jóvenes y las nuevas generaciones
que no han vivido la dictadura de nuestro país puedan conocer la historia y preservar la memoria.
La película de casi 90 minutos puede dividirse en dos partes bien diferenciadas: la primera que empieza con el golpe de estado del 24/3/1976 donde comienzan a analizarse los primeros indicios de la existencia de una solución final para gran parte de los desaparecidos y la segunda donde aparece un quiebre profundo dentro de las Fuerzas Armadas, a partir del testimonio del militar argentino ADOLFO SCILINGO (n. 1946) quien participó en los terribles “vuelos de la muerte”
En la primera parte sobresalen testimonios de figuras del movimiento de derechos humanos como ESTELA CARLOTTO, NORA CORTIÑAS, ADOLFO PÉREZ ESQUIVEL, DANIEL RAFECAS y también de sobrevivientes de los campos de concentración, estableciendo diferencias de procedimientos entre el Ejército que utilizó centenares de lugares de detención clandestinos, algunos por poco tiempo, la Marina que concentró la mayoría de los detenidos en la Escuela Superior de Mecánica de la Armada (ESMA) y la Fuerza Aérea vinculada a aeropuertos de todo el país.
En la segunda parte aparecen testimonios más novedosos como los de militares involucrados en los traslados, MIRIAM LEWIN, víctima e investigadora del destino de los aviones utilizados, MARÍA LAURA GEMBÉ, investigadora de los cuerpos aparecidos en ambas orillas del RÍO DE LA PLATA, el piloto de aviación y cineasta ENRIQUE PIÑEYRO, el abogado PABLO LLONTO a cargo de causas de Campo de Mayo y CARLOS SOMIGLIANA del EQUIPO DE ANTROPOLGÍA FORENSE
El documental TRASLADOS constituye un gran aporte a una lucha que está vigente (8/10)