Series: reseña de «Mi hermano el minotauro» («My Brother the Minotaur»), de Donal Mangan (Apple TV)

Series: reseña de «Mi hermano el minotauro» («My Brother the Minotaur»), de Donal Mangan (Apple TV)

Con la ayuda de su leal hermano humano, un minotauto recluta a un intrépido grupo de amigos para desvelar el misterio de su pasado y cumplir con su destino. En Apple TV

Un relato de aventuras fantásticas de adolescentes que tiene bastante en común con las películas de Amblin de los ’80, Mi hermano el minotauro recupera ese espíritu de niños detectives/investigadores para contar una historia de proporciones míticas mediante la animación. Bien podría ser una película de chicos de suburbio norteamericano metiéndose, en plan novela de Stephen King, en problemas y peligros, pero acá es un minotauro que atraviesa la pubertad y que desea saber quiénes son sus verdaderos padres.

En esta producción del estudio irlandés Cartoon Saloon, Lorcan es un adolescente que se diferencia de los demás chicos porque, bueno, es un minotauro: una criatura con cuerpo humano y cabeza de toro. Si bien en la práctica la diferencia no es tan notoria, a algunos en la isla en la que viven no les cae bien su presencia por motivos que ya se verán. Y, además, porque aseguran que tiene tendencia a las reacciones violentas.

Lorcan tiene sueños de lo que parece ser su pasado y junto a su curioso hermano menor Charlie se disponen a investigar qué hay de cierto en esas visiones de laberintos y criaturas mitológicas que parecen acecharlos a su alrededor. Lorcan sabe que fue adoptado por sus padres humanos pero no sabe nada de su pasado. Y con el pequeño Charlie y dos amigas (Dana y Harper) se lanzan a la búsqueda de ese territorio mitológico del que el minotauro supuestamente proviene como si fueran una reversión de la pandilla de Scooby-Doo.

My Brother the Minotaur es bella cinematográficamente, trabajada con cuidado, cariño y con un respeto por la aventura clásica que la aleja de cualquiera de las versiones hiperquinéticas de los últimos tiempos. Como lo hicieron en El secreto de los Kelis o Wolfwalkers, los de Cartoon Saloon –encabezados esta vez de Donal Mangan–, encuentran en la mitología y las tradiciones culturales irlandesas un material más que noble para crear películas de animación que son, realmente, para toda la familia. Y si tienen un pariente minotauro, también.