
Cannes 2026: crítica de ‘Histoires de la nuit’ (‘The Birthday Party’), de Léa Mysius (Competición)
El cumpleaños de una mujer se convierte en pesadilla cuando unos desconocidos invaden su casa convencidos de que es otra persona. Con Hafsia Herzi, Bênoit Magimel y Monica Bellucci.
Una fiesta de cumpleaños complicada será la que tendrá Nora (Hafsia Herzi) en The Birthday Party, tenso aunque obvio y simplista thriller del subgénero home invasion que funciona como una combinación apta para plataformas de las tramas de películas como Una historia violenta y Funny Games en la era de las redes sociales. La directora de The Five Devils puede tener cierto talento para la puesta en escena pero lejos está de acercarse a los zonas incómodas a las que sus pares y maestros David Cronenberg o Michael Haneke apostaron en aquellos u otros films. Esta es una versión simplificada, reducida, pensada más en el impacto y el suspenso que en algo más complejo que eso.
Más apta para una Midnight Section que para la competencia, Histoires de la nuit —su muy diferente título francés— arranca mostrando a Nora y su familia, compuesta por su marido Thomas (Bastien Bouillon), que trabaja en el campo lindante a su casa, y su pequeña hija, Ida (Tawba El Gharchi), en una bella casa en una zona rural. Lo primero que vemos es a Nora enojadísima cuando su hija sube un video de los tres bailando que se viraliza en redes sociales. La chica lo borra, pero queda fastidiada con su madre.
Nora se entera, cuando al otro día le festejan su cumpleaños en la oficina, que la han ascendido allí, incomodando a un par de amigas que esperaban quizás obtener ese puesto. Pero esas tensiones laborales quedan aparentemente de lado cuando Mysius vuelve a la casa de campo y se detiene un rato en la vida de Cristina (Monica Bellucci, lo mejor de la película), una vecina de la familia y melancólica artista que pasa bastante tiempo con la niña Ida mientras sus padres trabajan.

Hasta allí llega un coche con un sujeto intentando comprar una casa en venta, pero a Cristina le causa mala impresión su tono y aspecto y no lo deja pasar. Su lógica era sensata: el tipo, un tal Flo (Paul Hamy) llegaba allí con su hermano Begue (Alane Delhaye), con intenciones por lo menos siniestras. Tras matar al perro de la niña y tomar a todos —incluyendo a Thomas— como rehenes, empieza a aclararse un panorama que, paradójicamente, será oscurísimo.
La llegada del hermano mayor y jefe de ambos, Franck (el gran Benoit Magimel, acá haciendo de un villano típico), que entra a la casa con intenciones de esperar a Nora (a la que llama Leila), habilita una primera suposición. Y, más o menos, eso se cumple. Nora llegará, quedará impactada por la situación de secuestro, y negará ser quien Franck dice. Asegura que no es Leila y nada tiene que ver con el pasado de este hombre. Pero ¿será así? ¿O hay historias secretas que ni su marido ni su hija conocen respecto a su vida previa?
The Birthday Party crea esa escena y la expande durante dos horas sin generar mayores revelaciones o zonas de interés más allá de los juegos de poder, tensiones momentáneas, cambios de bando (la hija es particularmente susceptible a lo que escucha) o consumos de alcohol, que lleva a varios a perder de a poco la paciencia. En paralelo, Begue se queda en la casa de Cristina, quien logra manipularlo y seducirlo con la intención de ayudar a sus encerrados vecinos. El frágil ex presidiario parece una presa fácil. Y ella, además, es Mónica Bellucci…
Nada de lo que pasa de allí en adelante produce ningún interés en particular, sorprende o llama la atención. Hay un par de llamativos golpes de efecto, algunas decisiones de guión un tanto ridículas y queda hasta el final la incomprensión de qué realmente sucedió en el pasado o cuál es el motivo de la invasión: ¿secuestrarlos, matarlos, meterles miedo, revelar verdades incómodas o tan solo jugar con los nervios de ellos y del espectador? Al final de su tenso pero bastante banal desarrollo, la fiesta de cumpleaños termina muy distinta a cómo empezó. Eso sí, los personajes siguen siendo igual de indescifrables.



