
Cannes 2026: crítica de ‘Quelques mots d’amour’ (‘Words of Love’), de Rudi Rosenberg (Un Certain Regard)
Abandonada por su padre antes de poder conocerlo, una niña pasa su infancia buscando a un hombre que ha elegido, deliberadamente, no ser encontrado. Con Hafsia Herzi.
Abi ha crecido sin su padre y se ha obsesionado, a lo largo de su infancia, con conocerlo. Está convencida, además, que él desea lo mismo. Apenas comienza el film su madre, Erica (Hafsia Herzi), la lleva a la casa en la que, supuestamente el hombre vive. Pero no las dejan subir. Antes de irse, Erica lo mira asomándose por la ventana, medio escondido. Es claro que el tipo no quiere saber nada con ellas. No solo eso, poco después se vuelve evidente que el hombre tiene otra familia.
Words of Love narra las dificultades emocionales y de relaciones que esa ausencia produce en la familia y, especialmente, en Abi. La niña tiene un simpático hermano, a su madre, amables familiares y una gran amiga, pero no puede pensar en otra cosa que en conocer a su padre. Su madre no sabe cómo contenerla y por más que intente explicarle que no tiene sentido esa búsqueda, la chica no afloja.
A tal punto es así su obsesión que la relación entre ellas se tensa y también le sucede lo mismo a Abi con su gran amiga, que ya no la sigue. Un perro que rescatan en la calle funciona, en esa nerviosa familia, como el único capaz de entregar gestos afectuosos. Los demás están como aturdidos y no logran conectar desde la emoción.

Rudi Rosenberg, director de Le Nouveau —película de 2015 que fue premiada ese año en San Sebastián y se estrenó también en la Argentina— hace su primer largo desde ese film con Quelques mots d’amour, y se trata de un film más sobrio y menos ligero que aquel pero con igual sensibilidad para trabajar con niños actores y otros no profesionales. Esas palabras de amor a la que hace referencia el título son las que a Abi le faltan. No solo del padre, sino también de su madre, que se ha endurecido con el paso del tiempo y cuyo esfuerzo en sostenerla la niña no advierte.
Se trata de un drama familiar sobrio, sensible, que sobre el final se vuelve emotivo. La búsqueda del padre continúa —promediando el film cambia la actriz protagonista, ya que pasan varios años y se vuelve adolescente—, pero la situación se enreda y ensucia cada vez más. Es obvio que lo que Abi no ve es que a su alrededor está lo verdaderamente importante. Pero es imposible explicárselo o convencerla de que abandone esa personal «batalla». Es algo que tiene que descubrir y darse cuenta sola. Y sobre ese particular coming of age se construye esta sencilla, clásica y sensible película francesa.



