Cannes 2026: crítica de ‘Victorian Psycho’, de Zachary Wigon (Un Certain Regard)

Cannes 2026: crítica de ‘Victorian Psycho’, de Zachary Wigon (Un Certain Regard)

por - cine, Críticas, Festivales
22 May, 2026 06:25 | Sin comentarios

Una institutriz victoriana y desquiciada siembra cadáveres por la campiña inglesa sin perder la compostura. Con Maika Monroe y Ruth Wilson.

Una comedia negra de terror —y de época—, más apta para la programación de Medianoche que para la sección en la que participó en Cannes, Victorian Psycho es un film ameno, menor, que parodia las películas de la era victoriana en plan negro, muy negro. Protagonizada por Maika Monroe —sin dudas una estrella del género, la final girl arquetípica de esta era—, la película del ex-crítico y realizador de Sanctuary se toma con humor las experiencias de una institutriz un tanto demente que va a ocuparse de los niños de una familia adinerada en la campiña británica.

«Soy la persona más normal de todas las que verán», dice su voz en off, pícara. Y casi que es cierto. Si bien es una persona mentalmente inestable y con tendencia a la violencia brutal, comparada con muchos de los sujetos con los que se cruza, casi que es hasta amable. Se llama Winifred y viene de «fracasar» en sus trabajos anteriores, los que terminaron todos muy mal. Pero su simpatía y buen humor conquista de entrada los corazones de la nueva familia que la contrata, el Sr. y la Sra. Pounds (Jason Isaacs y Ruth Wilson), y de a poco también el de los niños. Es claro, al escuchar sus pensamientos y ver algunas de sus reacciones, que la chica está siempre al borde de… algo.

Y cuando las cosas se le empiecen a complicar —en algunos casos por tener que tolerar abusos masculinos—, la chica dará rienda suelta, a su pesar, a su costado más psicópata, más loco y violento, entrando en una catarata de crímenes, ocultamientos y engaños que son, durante un rato, relativamente entretenidos de ver. Con el correr de los minutos la idea de la película empieza a vencerse, el guiño persistente que Monroe hace al espectador también, y Victorian Psycho se queda sin mucho lugar para donde ir.

En una semana normal de estrenos —o lanzada en una plataforma de streaming—, la película de Wigon puede generar cierta simpatía de pasatiempo menor de fin de semana, con sus constantes guiños de humor negro que la actriz maneja a la hora de liquidar a varios personajes que se cruzan por su camino. Pero más allá de eso —y pese a la aparición de Thomasin McKenzie como otra chica que trabaja en la casa y que tiende a confiar en ella—, no hay mucho recorrido posible para la película ni para el personaje que verla convertirse en lo opuesto a una final girl. Por una vez, al menos, a Maika le toca ser el victimario y no la víctima.