Series: reseña de ‘Rey y Conquistador’ (‘King and Conqueror’), de Michael Robert Johnson (Universal+)

Series: reseña de ‘Rey y Conquistador’ (‘King and Conqueror’), de Michael Robert Johnson (Universal+)

por - Críticas, Estrenos, Online, Series, Streaming
31 May, 2026 06:23 | Sin comentarios

El duque normando Guillermo y el señor anglosajón Haroldo libran una brutal disputa por el trono de Inglaterra que culmina en la Batalla de Hastings. Con Nikolaj Coster-Waldau y James Norton. Desde el 2 de junio en Universal+

Si huele a Juego de tronos y suena a Juego de tronos probablemente no haya que ir muy lejos para buscar la inspiración de Rey y Conquistador, la serie que se apoya en esa fórmula y esa estética pero se basa en un caso real e importante en la historia política medieval: la llamada Batalla de Hastings de 1066 que cambió el destino de Inglaterra. Al tener a Nikolaj Coster-Waldau —el Jamie Lannister de aquella serie— como uno de los protagonistas, las conexiones se establecen aún más rápido. Aquí hay intrigas palaciegas, batallas, peleas por el trono y, salvo por los dragones, todos los elementos que hicieron exitosa esa serie.

Empezando, de hecho, por la complejidad de la trama y la lentitud inicial en ir estableciendo las relaciones y tensiones entre los distintos personajes y facciones. Así que vaya esto como una «ayudita» al recién llegado a este hecho histórico que enfrentó a normandos y anglosajones en el siglo XI. Si bien la primera escena —en blanco y negro— es de la batalla en sí, la serie retrocederá unos cuantos años para marcar el punto en el que se empezaron a intensificar las tensiones por ver quién sucedería al rey que, en ese entonces, se coronaba: Eduardo el Confesor (Eddie Marsan), un hombre religioso, un tanto timorato y sin hijos que, controlado por su madre Lady Emma (Juliet Stevenson) fue tensionando la relación entre los posibles herederos al trono

Los protagonistas centrales serán los dos contendientes de esa mítica batalla. Por un lado estará Guillermo «el Bastardo», Duque de Normandia (Coster-Waldau con gruesos bigotes), primo de Eduardo e inicialmente no muy interesado en cruzar el canal para ver a este pariente con el que tiene mínima relación. Los más cercanos al trono y a la supuesta herencia son los miembros de la casa Wessex, cuyo padre Godwin (Geoff Bell), suegro de Eduardo —su hija Edith era su esposa—, tiene intenciones de colocar a su propio hijo Haroldo Godwinson (James Norton) en el trono, ya que son los más cercanos en lazo. Pero Lady Emma no quiere saber nada con dejar entrar mucho más a esa rama de la familia. Y así, amigos, se intensifica un conflicto que en la vida real demandó un par de décadas y acá se resuelve en ocho episodios y apretando un tanto la cronología.

En el medio habrá traiciones, descendencias varias, engaños, mentiras y juegos de poder permanentes, juegos que incluirán al Rey de Francia (Jean-Marc Barr), recorridos por distintas ciudades medievales y unas cuantas batallas y escaramuzas que se van acumulando antes de llegar a la que decidió años después la suerte del reinado. Mientras los hombres recurren a las armas, varias mujeres moverán las piezas en los salones y lidiarán con el lío que dejan en casa. Además de la macbethiana Lady Emma está Gytha, la esposa de Godwin (Clare Holman); Edith, mujer de Haroldo (Emily Beecham) y Matilde (Clémence Poésy), pareja de Guillermo, cada una con sus problemas y conflictos que resolver, además de hijos de los que ocuparse.

King & Conqueror sigue los lineamientos clásicos de este tipo de saga bélica medieval y lo hace sin prisas pero sin pausas. Seguramente los que conozcan al detalle la historia inglesa de esos siglos de importantes cambios en ese país disfrutarán más de ciertos detalles y criticarán también más los cambios que se le han hecho a la historia real. Para los que tenemos la básica información necesaria sobre el tema —y nos guiamos más por las películas y series que se ocupan de esa época bastante lejana y todavía algo vikinga en la historia de ese país—, la serie logra combinar la densidad de información con intriga y acción cuidadosamente dosificada.

Quizás no sea la serie más atrapante del mercado, ya que esta coproducción entre la BBC y la CBS prefiere acercarse más al clasicismo narrativo que al impacto constante que parece requerirse hoy en las plataformas, por lo que uno asume que Rey y conquistador intrigará más a los history buffs (una serie para padres, se podría decir) que a los que buscan constantes baños de sangre. Que están, obviamente, pero que no se le lanzan a la cabeza del espectador constantemente. Y mejor que así sea…